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Salud femenina

El equipo del investigador Carlos Simón ata una ronda de 15 millones para llevar su prueba diagnóstica de la preeclampsia a hospitales

La ‘startup’ valenciana Ipremom ha empezado su andadura con esta complicación del embarazo, que ya tiene validada y aprobada regulatoriamente, pero pretende ir incorporando nuevas indicaciones

La imagen de una ecografía vista desde un móvil

La imagen de una ecografía vista desde un móvil / Samuel Lopez Cruz en Unsplash.

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Paula Clemente

Paula Clemente

Barcelona
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La Fundación Carlos Simón lleva años trabajando en una tecnología que podría cambiar el curso de un embarazo o, como poco, evitar ciertos escenarios al anticipar complicaciones como la preeclampsia. Ipremom, la empresa que protege la prueba en cuestión, acaba de cerrar un acuerdo clave para que esto se convierta en realidad: una ronda de financiación de 15 millones de euros liderada por la firma de inversión española Asabys y la británica Amadeus, dinero que aprovechará la compañía para producir a escala, financiar la llegada de esta innovación a los hospitales y fichar a un equipo directivo que conduzca a una empresa que hasta ahora era 100% científica en esta nueva faceta más comercial.

El doctor Simón es conocido por su trabajo en el campo de la reproducción asistida. Fue parte del equipo fundador de las clínicas IVI, grupo del que ha sido director científico durante más de dos décadas, y también del laboratorio especializado en genética reproductiva Igenomix, laboratorio, por cierto, que se acabó vendiendo al grupo sueco Vitrolife por más de 1.000 millones de euros.

Es aproximadamente un año después de esta operación que el doctor creó junto al ejecutivo David Jiménez la Fundación Carlos Simón, una entidad sin ánimo de lucro dedicada exclusivamente a “mejorar la salud reproductiva femenina a través de la ciencia”. Es uno de los equipos de esta organización valenciana el que lleva tiempo explorando si era posible llevar la filosofía de las pruebas diagnósticas prenatales (las que sirven para identificar si el bebé crece sano en la barriga) a la embarazada. Y vieron que sí, que había un modo de anticipar la preeclampsia.

“Ahora la preeclampsia no se diagnostica, se hace un cribado, porque la enfermedad viene más tarde en el embarazo”, contextualizan los nuevos socios de Ipremom. “Este cribado se lleva a cabo estudiando la historia clínica de la paciente, visualizando una ecografía del primer trimestre, midiendo la presión de la arteria uterina y otros parámetros…”, prosiguen.

El test Maira, el primer desarrollo de Ipremom, obtiene la misma información que tendría con este sistema, pero con solo un análisis de sangre. “Con una muestra de sangre y el análisis de un grupo de moléculas, se puede determinar un riesgo que hoy en día se logra con una combinación mucho más compleja de factores”, resuelven.

Dinero para comercializar

Han probado la propuesta mediante un ensayo clínico con más de 9.600 embarazadas y tienen ya las autorizaciones regulatorias para que tire hacia adelante, así que ahora solo faltaba el capital para financiar su comercialización. “El objetivo principal es financiar el lanzamiento comercial de este producto, primero en España y luego globalmente”, explican, pensando en otros países de la Unión Europea en una segunda fase y en Estados Unidos, a continuación. Cuentan con la reputación y conexiones del doctor Carlos Simón, en esta primera fase de comercialización, pero también en la posición líder de España en el campo de la reproducción asistida.

En paralelo, “más adelante, el plan es ir añadiendo otros tests diagnósticos para otras indicaciones y problemas que pueden sufrir las mujeres cuando están embarazadas”, apuntan. Piensan, por ejemplo en restricciones del crecimiento intrauterino o en los partos prematuros, porque, “no existe absolutamente nada en el mercado que le diga a una mujer embarazada que tiene riesgo de un parto pretérmino”.

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