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Según un informe

La IA disparará la inversión en ciberseguridad en los próximos tres años: “Será más difícil confiar en lo que vemos o escuchamos”

Se estima que la inversión alcanzará los 79.800 millones de dólares en 2029 ante el auge de los ataques automatizados y la suplantación con inteligencia artificial

Un hacker experto en ciberseguridad, en una imagen de archivo.

Un hacker experto en ciberseguridad, en una imagen de archivo. / EFE - Oskar Burgos

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Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

Madrid
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La inteligencia artificial está transformando la forma en que las empresas se defienden de los ciberataques. Pero también está dando nuevas herramientas a quienes están al otro lado. El resultado es una carrera tecnológica que promete disparar la inversión: el mercado mundial de la IA aplicada a la ciberseguridad pasará de los 28.000 millones de dólares de 2024 a 79.800 millones en 2029, casi el triple en apenas cinco años.

La previsión forma parte del informe Technology Foresight 2026 elaborado por la multinacional japonesa de servicios tecnológicos y consultoría NTT DATA, que sitúa este mercado entre los segmentos tecnológicos con mayor crecimiento en los próximos años.

Detrás de esta escalada hay una razón principal: las empresas tienen cada vez más datos, servicios digitales e identidades que proteger, mientras que la superficie de ataque continúa creciendo.

"Las organizaciones tienen cada vez más datos, servicios digitales, identidades y superficie de ataque, mientras que los equipos de ciberseguridad no pueden crecer al mismo ritmo"

José Manuel Moreno Guerra

— Director de Ciberseguridad de NTT DATA

Por ello, las compañías están destinando más recursos a la automatización, la detección y respuesta ante amenazas, la gestión de vulnerabilidades y la protección de identidades.

Pero hay un factor nuevo: la propia inteligencia artificial también necesita ser protegida.

Los atacantes también usan IA

La popularización de la IA no solo está reforzando las defensas. Los ciberdelincuentes también pueden utilizarla para automatizar tareas, personalizar campañas de ingeniería social y mejorar técnicas de suplantación mediante voz, imágenes o vídeos.

“Lo que más preocupa es la capacidad de la IA para hacer los ataques más rápidos, escalables y convincentes”, explica para EL PERIÓDICO José Manuel Moreno Guerra, director de Ciberseguridad de NTT DATA. El experto destaca especialmente el fraude y el robo de identidad porque, según señala, “cada vez será más difícil confiar únicamente en lo que vemos, escuchamos o recibimos digitalmente”.

Esta situación ya está llevando a las empresas españolas a reforzar sus presupuestos. Según un estudio de PwC,  el 60% de los directivos responsables del negocio y de tecnología sitúan la inversión en ciberseguridad entre sus tres principales prioridades estratégicas.

La adopción de la IA también avanza rápidamente en España. El último dato disponible del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestra que el 21,1% de las empresas de diez o más empleados utilizaba tecnologías de inteligencia artificial en el primer trimestre de 2025, frente a una cifra significativamente inferior un año antes.

Para Moreno Guerra, existe una carrera entre atacantes y defensores, aunque considera que la ventaja no dependerá únicamente de quién disponga de la inteligencia artificial más avanzada. “La clave estará en combinar distintas capacidades como automatización, inteligencia de amenazas, controles de identidad, trazabilidad y capacidad humana para tomar decisiones”, sostiene.

Proteger también la IA

El crecimiento del mercado responde también a un cambio en las prioridades de las compañías. Ya no se trata únicamente de utilizar la IA para detectar amenazas, sino de proteger los propios modelos, los datos con los que trabajan y los agentes de IA que pueden actuar de forma cada vez más autónoma.

“No es una partida completamente nueva, pero sí estamos viendo cómo el presupuesto tradicional de ciberseguridad crece y se transforma para cubrir una superficie de riesgo mucho mayor”, resume el director de Ciberseguridad de NTT DATA.

"No es una partida completamente nueva, pero sí estamos viendo cómo el presupuesto tradicional de ciberseguridad crece y se transforma para cubrir una superficie de riesgo mucho mayor"

José Manuel Moreno Guerra

— Director de Ciberseguridad de NTT DATA

Esta transformación será especialmente relevante en sectores donde la inteligencia artificial participa en decisiones críticas, como los servicios financieros, la sanidad o la administración pública.

El informe de NTT DATA plantea un futuro en el que no bastará con que una IA funcione correctamente. Las empresas tendrán que poder demostrar qué datos ha utilizado un sistema, cómo ha tomado una decisión y bajo qué controles opera, tal y como recoge la última actualización del reglamento europeo sobre IA.

“La trazabilidad se convertirá en un elemento clave de confianza”, asegura Moreno Guerra, que considera probable que determinados usos de IA puedan quedar limitados si una organización no es capaz de demostrar esas garantías.

El reto, en definitiva, será protegerse de una tecnología que promete mejorar la defensa frente a los ciberataques, pero que también puede hacerlos más difíciles de detectar y combatir.

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