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Crisis Ceuta

Los empresarios de Ceuta, al borde del colapso por la crisis migratoria : "Hemos despedido a un tercio de la plantilla"

La patronal CEOE, que estima unas pérdidas en la ciudad autónoma de 20 millones de euros, lamenta que la situación haya provocado que muchos trabajadores se cojan la baja por ansiedad o miedo

Rosi Guirado, propiertaria de La Tapería de Rosi, en Ceuta

Rosi Guirado, propiertaria de La Tapería de Rosi, en Ceuta / Guillermo Calvo

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Guillermo Calvo

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«He tenido que despedir a un tercio de la plantilla. Ahora mismo somos seis. Esta situación es insostenible», lamenta Rosi Guirado, propietaria de la Tapería El Rincón de Rosi, en Ceuta. Su caso refleja el impacto que la crisis migratoria está teniendo sobre numerosos negocios de la ciudad, especialmente en un periodo clave para la hostelería. Para muchos empresarios, la caída de la actividad durante estos meses de verano se traduce en un importante agujero en la caja, precisamente cuando concentran una parte relevante de su facturación anual.

La particular situación geográfica de Ceuta condiciona su estructura económica y limita el peso de actividades como el comercio, el transporte y la hostelería frente a otras zonas de España. En conjunto, estos sectores aportan dos de cada diez euros al PIB de la ciudad. Pero es el turismo, especialmente dependiente de la temporada de verano, uno de los ámbitos que afronta ahora el golpe más duro de la crisis migratoria. La caída de visitantes, las cancelaciones y el desplome del consumo amenazan ya frustran una de las principales fuentes de actividad de los negocios vinculados al ocio y la hostelería en los meses de mayor facturación.

La entrada de aproximadamente de 80.000 personas de manera ilegal en la ciudad autónoma ha hecho que el turismo se vea enormemente resentido y la industria hotelera y los comercios de la zona gravemente afectados. Desde la CEOE estiman que este asunto podrá tener en agosto unas pérdidas de unos 20 millones de euros dada la falta de actividad y la constante incertidumbre en un mes clave.

Gurado cuenta que desde el 30 de julio, fecha de la entrada de estos miles de migrantes, las ventas han caído en su negocio un 90% y lamenta que la situación no sea segura ni para los trabajadores ni para los consumidores: "Uno hasta se encaró conmigo porque no le di tabaco y espantó a los clientes", afirma.

Facha de "La Tapería de Rosi", en Ceuta

Facha de "La Tapería de Rosi", en Ceuta / Guillermo Calvo

En cuanto a los proveedores para su negocio, señala que ella se ha tenido que hacer cargo de coger directamente la mercancía antes de abrir el negocio porque sino no podía elaborar sus productos: "He estado cuatro días sin galletas para elaborar los postres porque nadie me las podía suministrar".

Esta empresaria, que cerró la persiana durante los primeros días de esta crisis migratoria, afirma que ha cogido otro negocio pero tiene temor a abrirlo: "No sabemos lo que nos espera, no estoy segura en mi propia ciudad, nos sentimos abandonados y decepcionados".

En una situación similar se encuentra Miguel Ángel Pérez del Castillo, propietario de Europapel Ceuta Sl, una papelería en la ciudad autónoma. Afirma por teléfono que estiman unas pérdidas de un 30% de la facturación en el peor momento del año como es el mes anterior a la vuelta al cole, donde este tipo de negocio percibe un importante pico de ingresos entre material escolar y libros de texto.

Señala que mantienen la incertidumbre porque desconocen si los colegios van a abrir sus puertas según la fecha programada antes de la entrada de los migrantes.

Miguel Ángel Pérez, empresario de una tienda de papelería en Ceuta

Miguel Ángel Pérez, empresario de una tienda de papelería en Ceuta / Guillermo Calvo

Además de ello, cuenta que, al igual que Guirado, tuvo que cerrar el negocio durante unos días. Afirma que sus trabajadores están "agobiados y preocupados" por la situación, pero que de momento no se ha llegado al punto de despedir a gente.

Por su parte, Felipe, empresario con dos tiendas multimarca, no pretende despedir a trabajadores pero sí confirma que este hecho ya ha supuesto un impacto económico en su empresa de unos 15.000 euros. Dado que piensa que esta situación va a continuar, señala que ya ga tomado medidas en el asunto como la reducción de pedidos, el pago de penalizaciones por anular pedidos.

"Esta invasión ha afectado todalmente a nuestro negocio con el cierre de varios días de los locales y después de una bajada de ventas brutales respecto a agosto del año anterior. Nceesitamos que el Gobierno tome medidas urgentes para paliar esta situación y reducir los daños en nuestra empresa", confiesa por teléfono.

Repunte de depresión y ansiedad de los trabajadores

Desde la CEOE se marcan como objetivo que el turista recupere la confianza en Ceuta como destino. Advierten de que esta situación les ha pillado en el momento con un mayor pico económico con la feria y las rebajas. "El verdadero daño es recuperar al turista que decidió no venir, la reserva que se canceló o el consumo que dejó de producirse".

Pese a que no hay cifras concretas en cuanto a los despidos que indirectamente ha causado esta situación, desde la CEOE, su presidenta, Arantxa Campos, afirma que sí han detectado "un aumento importante de las bajas laborales vinculadas a cuadros de ansiedad, depresión o miedo principalmente entre trabajadores del sector de la limpieza que se sienten inseguros a la hora de salir de sus casas o desplazarse por determinados barrios para desarrollar su trabajo".

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