Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Vidas alternativas

Tere vive con su madre en una aldea sin vecinos: "Hay gente que me dice que no merece la pena sembrar patatas. ¿Tiene que valer 20 euros el kilo para que la gente empiece a sembrarlas?"

La mujer cree que todo el mundo debería sembrar sus alimentos: "¿Tiene que valer 20 euros el kilo de patata para que la gente empiece a sembrarlas?"

Fran y Adisu, padre e hijo, sobreviven en una aldea sin comunicación: "El supermercado grande más cercano está a 50 minutos. No puedes olvidarte de nada para preparar una comida o una cena"

Mónica, tras empezar de cero en una casa abandonada en la montaña: "Hay veces que vamos tan rápido que no escuchamos ni siquiera los pájaros que nos rodean"

Tere vive con su madre en una aldea sin vecinos.

Tere vive con su madre en una aldea sin vecinos. / Youtube / Hilux Aventura

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Oriol García Dot

Oriol García Dot

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

En un pueblo asturiano completamente abandonado, donde solo queda una casa en pie, Tere continúa haciendo su vida como lo hicieron sus padres, sus abuelos y sus bisabuelos. Vive sola, rodeada de bosque y animales, cultiva su propio huerto y aprovecha lo que produce para alimentarse durante todo el año.

A pesar de que Álvaro ya le dedicó un vídeo en su canal de YouTube @hilux_aventura, recientemente ha publicado otro en el que vuelve a visitarla para mostrar una parte fundamental de su día a día: las recetas tradicionales que ha aprendido de su familia y las conservas con las que evita desperdiciar lo que recoge de la tierra.

Recuperar parte de su historia

Las recetas son solo una excusa para recuperar una manera de cocinar que, para Tere, forma parte de su propia historia. "Mucha gente me dice que si estoy loca por estar viviendo aquí, en este pueblo abandonado, que no quedan más casas que la mía, pero a mí me da una satisfacción tan sumamente grande estar aquí, en la casa que trabajaron, que hicieron mis abuelos, en la tierra, en el prao que aquí tuvieron mis bisabuelos", explica.

Mientras prepara una fabada que se cocina a fuego lento, su madre también recuerda cómo era la vida en el pueblo cuando todavía estaba lleno de familias. Estos recuerdos no siempre están ligados a la abundancia: en su casa llegaron a ser nueve hermanos y hubo años en los que las cosechas no eran suficientes.

Una vaca para nueve hermanos

"En mi casa sí pasaron hambre. Eran muchos hijos, eran nueve hermanos. Este pueblo existe hace muchos años y yo descubrí hace poco unas escrituras muy antiguas en las que te obligaban a pagar una contribución por esas fincas, con lo que se cosechaba. Y claro, había años que la cosecha no daba para todo y en casa tenían poca comida. Mi tío me dijo que solo tenían una vaca. Imagínate una vaca para tantos en casa", relata la madre de Tere.

Tere hace una fabada que se cocina lentamente sobre el fuego, con su madre.

Tere hace una fabada que se cocina lentamente sobre el fuego, con su madre. / Youtube / Hilux Aventura

La cocina también recupera otro de los grandes clásicos de la zona: el arroz con leche, elaborado de la manera tradicional y terminado con azúcar y canela quemados directamente sobre el fuego. Tere conserva incluso el antiguo utensilio con el que se realizaba este proceso antes de que llegaran los métodos modernos. La receta, según explica, la aprendió de su familia y lleva ingredientes sencillos que antiguamente estaban al alcance de cualquier casa: leche, arroz, azúcar, manteca, limón, canela y anís.

Conservas y mermelada

"Mi vecina de cuando yo era pequeña hacía conservas y mermelada. Me enseñaba el armario que tenía en un sitio que llaman el almacén; abría el armario y yo, ver aquellos tarros, me daba una envidia sana. Yo quería saber hacer eso, porque tú no sabes el dinero que te ahorras al no tener que comprar todo esto. Además, sabes que comes cosas naturales", cuenta Tere.

Tere cultiva sus propios alimentos, en su huerto.

Tere cultiva sus propios alimentos, en su huerto. / Youtube / Hilux Aventura

La mujer finaliza criticando que cada vez hay más fincas abandonadas y que la gente debe empezar a sembrar sus alimentos: "A mí me da mucha pena ver tantas fincas y tantas casas abandonadas. Hay gente que hoy en día me dice que no merece la pena sembrar patatas. ¿Tiene que valer 20 euros el kilo de patata para que la gente empiece a sembrarlas? Creo que sí vale la pena sembrar patatas".