Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Infraestructura hidráulica

El último gran pantano de Catalunya, L'Albagés, supera el 50% del llenado pese a la falta de lluvias

El multimillonario proyecto del canal Segarra-Garrigues incorpora 3.000 nuevas hectáreas de regadío, más de 15 años después de ser inaugurado

La Generalitat inicia el llenado del embalse de L'Albagés, el último gran pantano construido en Catalunya

Aspecto del embalse de L'Albagés (Garrigues), en pleno proceso de llenado.

Aspecto del embalse de L'Albagés (Garrigues), en pleno proceso de llenado. / Roger Segura / ACN

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
María Jesús Ibáñez

María Jesús Ibáñez

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El embalse de L'Albagés, una infraestructura que recoge las aguas sobrantes del canal Segarra-Garrigues y que está considerado como el último gran pantano de Catalunya, ha rebasado este verano el 50% de su capacidad, en los primeros seis meses de llenado. De hecho, esta semana almacena ya 56 hectómetros cúbicos de agua del total de 83 que tiene como capacidad máxima, lo que implica que está ya al 67%. El hito se ha logrado pese a que la meteorología no ha acompañado este verano, uno de los más secos de los últimos años en la zona.

De este embalse, que empezó a llenarse el pasado febrero después de haber estado cinco años paralizado por cuestiones administrativas y de seguridad, saldrá agua para regar 500 hectáreas de tierras actualmente de secano de los municipios de L'Albagés, El Cogul, Granyena y El Soleràs, todos ellos en la comarca de Les Garrigues. Los datos los ha facilitado el director general de Regadius i Espais Agraris de la Generalitat, Xavier Gispert, en una visita a las obras que se están ejecutando en el sistema Segarra-Garrigues, una infraestructura inaugurada en julio de 2009 y que, tres lustros después, sigue todavía construyéndose. La nueva actuación se divide en dos fases, que permitirán poner en regadío más de 3.000 hectáreas, beneficiarán a 935 explotaciones agrarias y suponen una inversión de cerca de 30 millones de euros.

La primera parte servirá para poner en regadío más de 1.000 hectáreas, pertenecientes a 385 explotaciones agrarias. Con el objetivo de minimizar el gasto energético, se ha optado porque más del 80% de la superficie total se riegue por gravedad. El coste de la obra es de 15,6 millones de euros y se prevé que finalice dentro de 18 meses. La segunda actuación comprende más de 2.000 hectáreas, con un coste de la obra de 13,6 millones de euros y 550 beneficiarios y también está prevista para 2027.

Estas nuevas hectáreas se sumarán a las cerca de 24.000 que ya forman parte de la comunidad de regantes del Segarra-Garrigues, lo que supone un 40% de la superficie regable actual del canal, que tiene una extensión de más de 65.000 hectáreas. En estos momentos, sin embargo, solo se riegan unas 15.000 porque una parte de los propietarios que han adquirido el derecho al agua todavía no ha realizado las inversiones necesarias para poner sus tierras en regadío.

La Estrategia de regadíos 2025-2040

La Generalitat ha detallado que estos dos proyectos, el del embalse de L'Albagés y el del canal Segarra-Garrigues, se enmarcan en la Estrategia de Regadíos 2025-2040, la hoja de ruta marcada para impulsar "un modelo de regadío más eficiente, sostenible, resiliente y competitivo". El plan tiene como objetivo dar respuesta a los retos como "el cambio climático, la escasez de agua, la modernización de las infraestructuras y la optimización de los recursos hídricos, al tiempo que contribuye a reforzar la competitividad de las explotaciones agrarias y la seguridad alimentaria del país", alega el Govern.

En conjunto, prevé una inversión de 3.090 millones de euros hasta el año 2040, que permitirá actuar sobre cerca de 181.000 hectáreas de regadío en toda Catalunya. El director de Regadius ha destacado que "la representa un cambio de paradigma, ya que ya no se trata solo de construir canales, sino de impulsar un modelo de regadío más eficiente, digitalizado y resiliente ante los efectos del cambio climático", ha afirmado. Según Gispert, "cada gota de agua debe generar más valor y por eso apostamos por regadíos inteligentes, con sensores, telegestión y control en tiempo real, y por incorporar recursos hídricos alternativos que garanticen el futuro de la agricultura".

Suscríbete para seguir leyendo