España vaciada
Fernando (39 años), único habitante de una aldea abandonada: "Nos juntamos 80 personas para evitar que el pueblo se derrumbe o caiga en el olvido"
Considera que "si hubiera vivienda en los pueblos, mucha gente que está pagando 700 u 800 euros por una habitación en la ciudad se vendría"
Tere, última habitante de un pueblo abandonado: "Siento demasiada pena cuando pienso que el día que yo no esté"
Álvaro (39 años) dejó la ciudad para salvar el pueblo de su padre: "Veníamos con las mochilas, el cámping gas y víveres para 15 días"

Fernando (39 años), único habitante de un pueblo abandonado de Soria. / YouTube / Diego Revuelta

Si tocas a una puerta, nadie responde. Si pruebas en la siguiente, tampoco. Y así, una tras otra, hasta entender que no es casualidad: en este pueblo de la provincia de Soria, en el que hay 58 casas en perfecto estado, solo vive una persona.
Ese alguien es Fernando, el último habitante de un lugar que hace décadas llegó a superar los 200 vecinos y que hoy es un reflejo más de la llamada España vaciada.
Esta realidad la muestra Diego Revuelta en uno de sus vídeos más llamativos, publicados en su canal de YouTube, donde acumula más de 115.000 suscriptores con vídeos de corte documental que dice que están centrados en historias reales.
En esta ocasión, el protagonista es Fernando, un hombre de 39 años y único habitante de Benamira (Soria).
Fernando llegó al pueblo hace 17 años con una idea muy concreta: pasar cuatro meses y ahorrar dinero. Lo que no esperaba es que aquella decisión temporal terminaría convirtiéndose en su forma de vida. Como él mismo reconoce, todo empezó con algo tan sencillo como evitar el alquiler, pero el tiempo fue cambiando el motivo inicial hasta convertirlo en una elección mucho más profunda.
Pueblo vacío gran parte del año
El pueblo, vacío gran parte del año, conserva aún rastros de lo que fue. Calles, casas y espacios comunes que en otro tiempo concentraban la vida diaria. "Esto es la plaza, aquí está la fuente de 1901 y este era el punto donde más vida había cuando había gente", explica Fernando mientras recorre el lugar, consciente de que esa imagen pertenece ya más al recuerdo que al presente.
La soledad, lejos de ser un problema, forma parte de su rutina. Durante buena parte del año no tiene vecinos con los que cruzarse. Aun así, asegura que lo lleva bien y que su vida no es tan distinta a la de cualquier otra persona que trabaja: "En ese aspecto llevo una vida como una persona de Madrid, con la diferencia de que yo tardo 15 minutos en ir a trabajar y volver, mientras que hay gente allí que tarda hasta dos horas".

Señal de tráfico, que indica la entrada al pueblo de Soria, Benamira. / YouTube / Diego Revuelta
Vida pausada
Su día a día combina esa rutina laboral con una vida más pausada al regresar al pueblo. Paseos por el monte ("a veces sin ropa", cuenta), tiempo en el huerto, lectura o incluso momentos para escribir forman parte de su vida. Además, Fernando asume esa soledad con humor: "Siempre digo que soy monologuista por obligación, porque no tengo con quién hablar".
Aun así, no está siempre solo, ya que se suele organizar quedadas con vecinos de pueblos cercanos: "A veces intentamos quedar una vez cada mes o cada mes y medio para comer y hacer cuatro cosas de mantenimiento del pueblo. Entonces, a lo mejor nos juntamos 80 personas para evitar que el pueblo se derrumbe o caiga en el olvido".
Despoblación en España
Más allá de lo personal, Fernando también reflexiona sobre el problema estructural que afecta a lugares como el suyo. Para él, la despoblación es una de las claves que explican muchas de las dificultades actuales. "Considero que el mayor problema de España es la despoblación. Al final, es la pescadilla que se muerde la cola: si hubiera vivienda en los pueblos, mucha gente que está pagando 700 u 800 euros por una habitación en la ciudad se vendría", argumenta.

Fernando (39 años), único habitante de un pueblo abandonado, charlando con Diego Revuelta, 'youtuber'. / YouTube / Diego Revuelta
En ese sentido, su caso no es solo una historia aislada, sino un ejemplo de una tendencia que lleva décadas desarrollándose. Pueblos que pierden habitantes, servicios que desaparecen y territorios enteros que quedan detenidos en el tiempo. Mientras tanto, Fernando sigue allí, manteniendo viva la presencia humana en un lugar donde el silencio se ha convertido en lo habitual.
- Ismaray, médica cubana que trabaja como camarera en España: 'Cobro 1.432 euros al mes y tengo que estar de pie las 8 horas, tenga o no clientes
- Dimite Josep Lluís Trapero, director general de los Mossos
- Alfonso Arús pierde a Marc Redondo en 'Aruser@s': el meteorólogo abandona laSexta para fichar por TVE
- Apple presenta el iPhone 18 Pro y Pro Max: precio, novedades y fecha de salida en España
- La fiscal del caso Zapatero investiga el uso de una empresa de Luxemburgo para financiar a Plus Ultra con 9 millones de capital venezolano
- La camarera de 'First dates' consigue una cita y le roba un soltero a una participante: 'Me han temblado las piernas
- La ruleta de la suerte' realiza un cambio histórico y rescata a un exconcursante para sustituir a Laura Moure durante su baja por maternidad
- Flaminio, el hombre que vive aislado en la montaña tras ser expulsado de su casa hace 47 años: 'Después de dar vueltas durante otro año, decidí instalarme para el resto de mi vida