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Jubilación precaria

Antonio, jubilado con una pensión de 1.000 euros: "Con la pensión hay que hacer matemáticas, la cuantía que nos pagaban era tan baja que aún sigue siendo insuficiente"

El encarecimiento de los alimentos y la energía obliga a muchos pensionistas a ajustar al máximo sus gastos, pese a las revalorizaciones de los últimos años

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Antonio, jubilado con una pensión de 1.000 euros: "La cuantía que nos pagaban era tan baja que todavía se queda corta".

Antonio, jubilado con una pensión de 1.000 euros: "La cuantía que nos pagaban era tan baja que todavía se queda corta". / FREEPIK

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Bruna Segura

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El aumento del coste de la vida sigue condicionando el día a día de muchos jubilados, especialmente de aquellos que perciben pensiones modestas. Aunque las pensiones contributivas se han revalorizado en los últimos años de acuerdo con la inflación, numerosos pensionistas aseguran que el incremento de los precios de los alimentos, la energía y la vivienda sigue dificultando llegar a fin de mes.

Este es el caso de Antonio, un jubilado que percibe una pensión de unos 1.000 euros mensuales y que ha explicado a laSexta cómo adapta sus gastos para mantener el equilibrio del presupuesto familiar.

"La subida ha ayudado, pero sigue siendo insuficiente"

Antonio reconoce que la revalorización de las pensiones le dio "una alegría", pero considera que parte de una prestación que ya era baja.

Según explica, buena parte de sus ingresos se destinan a cubrir las necesidades más básicas, especialmente la alimentación.

"No nos excedemos en nada", asegura, destacando que la compra semanal se ha convertido en una de las principales preocupaciones económicas.

Ahorrar también en calefacción

La energía es otra de las partidas que vigila con más atención.

Para reducir el consumo, explica que ha optado por utilizar un calefactor de aire en determinadas situaciones y que procura controlar mucho más el uso de la calefacción que años atrás.

Según relata, ha llegado a recibir facturas de luz y gas de más de 400 euros, aunque en periodos posteriores ha conseguido reducirlas hasta los 220 euros.

Buscar ofertas y controlar cada gasto

Antonio explica que compara precios en los supermercados y aprovecha las promociones siempre que puede.

Resume esta forma de gestionar la economía doméstica con una frase: "Con la pensión hay que hacer matemáticas".

Su experiencia refleja la realidad de muchas personas mayores que revisan al detalle sus gastos mensuales para evitar que el presupuesto se desequilibre.

Viajar, un lujo difícil de asumir

Aunque le gustaría viajar, admite que ese es un gasto que no puede permitirse.

Explica que prefiere priorizar las necesidades cotidianas antes que destinar una parte importante de su pensión a actividades de ocio.

Para mantener la vida social, suele reunirse con sus amigos para jugar a las cartas, pero cada uno asume sus propios gastos.

Las pensiones han subido, pero también el coste de la vida

Desde 2022, las pensiones contributivas se revalorizan anualmente en función de la evolución del índice de precios al consumo (IPC), una medida destinada a preservar el poder adquisitivo de los pensionistas.

Esta actualización ha permitido que las prestaciones aumenten de forma significativa durante los últimos años.

Ahora bien, diversas organizaciones de pensionistas y expertos señalan que muchas personas con pensiones bajas siguen teniendo dificultades económicas, especialmente si deben afrontar elevados gastos de vivienda, energía o dependencia.

Una realidad muy diversa

La situación de los pensionistas varía considerablemente en función de la cuantía de la prestación, la comunidad autónoma en la que residen, si viven solos o en pareja y si disponen de una vivienda en propiedad o tienen que pagar un alquiler.

Por este motivo, el caso de Antonio no es representativo de todos los jubilados, pero pone de manifiesto las dificultades con las que conviven muchas personas mayores con ingresos ajustados.

Según los datos oficiales de la Seguridad Social, la pensión media de jubilación supera los 1.500 euros mensuales, pero cientos de miles de pensionistas siguen percibiendo prestaciones sensiblemente inferiores y tienen que ajustar al máximo sus gastos para llegar a fin de mes.

Fuente: Diari de Girona