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Fraude y seguridad digital

Fernanda Restrepo (Kroll): “Las estafas en criptomonedas van a seguir existiendo y van a evolucionar”

La regulación europea aporta más controles y vías de reclamación, pero las redes de fraude ya buscan nuevas formas de captar víctimas

Fernanda Restrepo, directora asociada y responsable de Investigaciones Forenses e Inteligencia de la empresa de asesoría financiera Kroll en España.

Fernanda Restrepo, directora asociada y responsable de Investigaciones Forenses e Inteligencia de la empresa de asesoría financiera Kroll en España. / CEDIDA

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Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

Madrid
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Las estafas relacionadas con criptomonedas no van a desaparecer con la entrada en vigor del reglamento europeo MiCA. Al contrario, los delincuentes están adaptando sus métodos a un mercado cada vez más regulado y sofisticado. Fernanda Restrepo, directora asociada y responsable de Investigaciones Forenses e Inteligencia de la empresa de asesoría financiera Kroll en España, advierte de que el nuevo marco europeo aporta herramientas para proteger al inversor, pero no elimina por completo el riesgo de fraude.

“Las estafas van a seguir existiendo y los vamos a seguir viendo en publicidad, en redes sociales, vamos a seguir recibiendo en WhatsApp, en Telegram”, explica Restrepo durante una extendida conversación con EL PERIÓDICO. El problema, añade, es que estas operaciones se han convertido en una auténtica industria y pueden apoyarse incluso en herramientas de inteligencia artificial para aumentar su alcance.

El fenómeno no es exclusivo de las criptomonedas. Europol considera el fraude online una amenaza relevante para la seguridad europea y señala que las redes criminales utilizan cada vez más modelos de Crime as a Service (CaaS) –donde los ciberdelincuentes alquilan o venden herramientas, infraestructura y habilidades técnicas a terceros–, plataformas digitales y nuevas tecnologías para escalar sus operaciones.

MiCA cambia una parte del riesgo

El nuevo escenario regulatorio sí introduce una diferencia importante. Desde el 1 de julio de 2026, los proveedores de servicios de criptoactivos que operan en España deben estar autorizados por la CNMV o por otra autoridad competente de la Unión Europea, una vez finalizado el periodo transitorio español.

Para Restrepo, esto ofrece al usuario una herramienta que antes no tenía con la misma claridad: comprobar quién está detrás de una plataforma antes de depositar dinero.

“Lo que nos da MiCA es que por lo menos ya tenemos un listado”, explica. De esta forma, ante una plataforma desconocida que aparece en una publicidad o en redes sociales, el inversor puede comprobar si se trata de un proveedor autorizado y disponer de una vía de reclamación si surge un problema.

Pero la regulación europea no puede impedir que los operadores fraudulentos actúen desde jurisdicciones situadas fuera de la UE. “Los malos actores siempre se van moviendo a donde no vaya a haber legislación”, resume la experta.

La propia CNMV advierte de que MiCA no elimina los riesgos de los criptoactivos, incluida la posibilidad de perder todo el dinero invertido, y recomienda comprobar que el proveedor esté autorizado antes de operar.

El nuevo rostro de las ciberestafas

Una de las principales preocupaciones de Restrepo es la profesionalización de estas redes. Ya no se trata necesariamente de intentar conseguir millones de una única víctima. “Ahora estafan a mucha gente por pocos miles”, nos cuenta.

Las técnicas tampoco se limitan a una falsa plataforma de inversión. Restrepo menciona desde publicidad en redes sociales hasta contactos por WhatsApp o Telegram y las conocidas estafas románticas, en las que el delincuente construye una relación de confianza antes de introducir una supuesta oportunidad de inversión.

Europol también alerta de este último fenómeno y explica que las estafas románticas pueden comenzar con una relación aparentemente personal y terminar con la víctima siendo dirigida hacia inversiones fraudulentas.

La inteligencia artificial añade otra capa de dificultad. Restrepo advierte de que ya existen influencers creados mediante IA y contenidos capaces de hacer más convincente una oferta fraudulenta. Las autoridades europeas también han advertido de que la IA permite generar voces, vídeos y perfiles falsos cada vez más difíciles de identificar.

El error que más se repite

Para la experta, uno de los mayores errores después de la llegada de MiCA sería precisamente no utilizar las herramientas que ofrece la regulación.

Uno es no utilizar las cosas que tienes a la mano para entender si quien está detrás es un operador o un prestador de servicios que está avalado

Fernanda Restrepo

A esto se suma otro comportamiento de riesgo: entrar en una inversión buscando una rentabilidad inmediata y sin realizar ninguna comprobación previa.

El patrón se repite. Promesas de ganancias extraordinarias, presión para invertir rápidamente, perfiles que generan confianza en redes sociales y plataformas cuya identidad o autorización resulta difícil de verificar.

MiCA puede elevar el nivel de control sobre una parte del mercado, pero la ciberseguridad y la prevención del fraude siguen dependiendo también de la capacidad de detectar las señales de alarma. En un ecosistema donde las herramientas de los estafadores evolucionan al mismo ritmo que las de los inversores, comprobar antes de pagar se convierte en la primera barrera de protección.