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Modelo laboral tras el 'delivery'

Glovo encargó una investigación para demostrar que Uber Eats sigue operando con repartidores autónomos

El informe concluye que el 40% de los encargos realizados por esta plataforma con la que se ha acabado aliando su empresa matriz los siguen ejecutando ‘riders’ sin contrato laboral, pese a que la ley así lo obligue

Trabajo activará la vía penal contra Uber a partir de enero si no deja de repartir con autónomos

Un repartidor de Uber Eats en moto, en Madrid, en una imagen de archivo

Un repartidor de Uber Eats en moto, en Madrid, en una imagen de archivo / Uber Eats / Europa Press

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Paula Clemente

Paula Clemente

Barcelona
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Cuando en agosto de 2021, la conocida como 'ley rider' entró en vigor en España, todos los ojos se posaron sobre Glovo. La aplicación más popular en el país para pedir comida a domicilio era claro objetivo de la norma y, aunque tuvieron que pasar casi cuatro años para que la empresa adoptase el nuevo modelo, desde el verano de 2025 todos sus repartidores son, en principio, trabajadores asalariados, con todas las complicaciones que eso ha traído a su operativa. Uber Eats, su competidor más directo, acabó cediendo igualmente a la presión y anunció a principios de este año que se pasaba al modelo de 'rider' asalariado, pero parece que no ha sido así.

Por lo menos, eso concluye un informe que encargó la propia Glovo a Winterman (una firma de investigación corporativa) para demostrar que su competidor sigue operando con un modelo híbrido. Tal como presenta el archivo que resume la investigación, documento al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO, el objetivo es comprobar si “ciertamente, la empresa Uber Eats está cumpliendo con los compromisos de migración a un modelo de relación laboral con sus 'riders' o si, por el contrario, sigue haciendo uso de colaboraciones con personal autónomo”.

El encargo, respecto al cual la 'app' con sede en Barcelona ha declinado hacer comentarios, data de meses antes de que Delivery Hero, grupo alemán dueño de Glovo, acordara su venta precisamente a Uber Eats. Glovo no forma parte del acuerdo por los posibles problemas de competencia que planteaba que dos empresas que suman una cuota de mercado del 80%, fuesen parte del mismo grupo. La compañía catalana pasará a ser propiedad del fondo neoyorkino SSW Partners, con lo que, de entrada, seguirá compitiendo con Uber Eats en España.

Y lo hará, a juzgar por las conclusiones del informe de Winterman, con algo de desventaja: la investigación concluye que "una parte significativa" de los repartidores sigue operando para Ubert Eats "bajo régimen de trabajador autónomo".

Las pesquisas

Los investigadores se basan en varias actuaciones. La primera fue realizar en torno a 160 contactos con repartidores (bien a través de pedidos en casa, bien preguntando en zonas donde estos profesionales esperan entre encargo y encargo), de los cuales 123 prestaban el servicio a través de Uber Eats. De estos, un 39% lo hacía como repartidor autónomo. Un 57% tenía, en cambio, contrato directamente con la ‘app’ de origen estadounidense o con alguna subcontrata como Ara Vinc o Job & Talent.

Además de todo esto, Winterman realizó entrevistas en profundidad con varios repartidores que confirmaron sus sospechas. Por último, la firma analizó las ofertas para trabajar como ‘rider’ colgadas en la página de Uber Eats, en las que se utilizaban, dicen, ganchos como "repartidor independiente" o "trabajador autónomo".

"Modelo operativo heterogéneo"

"En definitiva, las actuaciones desarrolladas permiten apreciar la aplicación de un modelo operativo heterogéneo por parte de Uber Eats, caracterizado por la coexistencia de 'riders' asalariados y autónomos, la existencia de estructuras donde terceras empresas emplearían a los 'riders', la prestación simultánea por parte de los 'riders' de servicios para distintas plataformas (en algunos casos, bajo regímenes laborales distintos en función de la plataforma) e incidencias operativas puntuales relacionadas con la identificación efectiva de los repartidores", concluye el documento, en relación, esto último, con el subalquiler de cuentas entre repartidores.

"No se ha podido determinar fehacientemente que se esté en un proceso de migración a un modelo laboral y contratación laboral, ya que no en todos los casos manifestaban este hecho, existiendo testimonios que han arrojado informaciones contradictorias y que apuntan en ambos sentidos", remata.

Fuentes de Uber aseguran que la empresa está, precisamente, en plena transición, que desde enero ha contratado directa o indirectamente a 10.000 repartidores y que el compromiso es estar operando con el nuevo modelo completamente desplegado "antes de final de año". "Uber Eats reafirma su compromiso con el cumplimiento de la 'ley rider', seguimos trabajando con repartidores, sindicatos y el Gobierno para garantizar una transición ordenada y responsable", completa un portavoz de la plataforma.

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