Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Derechos laborales

Muchos trabajadores desconocen que pueden pedir un día de permiso retribuido por mudarse de casa: estos son los requisitos

El Estatuto de los Trabajadores reconoce este derecho desde hace años, siempre que se cumplan unas condiciones concretos

Foto de archivo de una mudanza.

Foto de archivo de una mudanza. / MANU MITRU

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Mudarse de vivienda supone organizar cajas, gestionar suministros, cambiar el empadronamiento y realizar numerosos trámites administrativos. Lo que muchos trabajadores desconocen es que la legislación laboral española reconoce un permiso retribuido de un día para afrontar ese cambio de residencia sin perder salario. No se trata de una medida nueva ni de una reforma reciente, sino de un derecho que lleva años recogido en el Estatuto de los Trabajadores y que sigue plenamente vigente.

En concreto, el artículo 37.3.c del Estatuto de los Trabajadores establece que la persona trabajadora podrá ausentarse del trabajo, previo aviso y justificación, durante un día por traslado del domicilio habitual, manteniendo el derecho a percibir su remuneración íntegra. Es decir, la empresa no puede descontar ese día del sueldo ni computarlo como vacaciones.

Aunque este permiso ha vuelto a ganar protagonismo en las últimas semanas, especialmente en redes sociales y buscadores, no se trata de un cambio legislativo reciente. Las últimas reformas que afectaron a los permisos retribuidos ampliaron otros derechos relacionados con la conciliación familiar, pero no modificaron el permiso por cambio de domicilio.

“Traslado del domicilio habitual”

La clave está en que la norma habla expresamente de “traslado del domicilio habitual”, por lo que el permiso está pensado para quienes cambian la vivienda en la que residen de forma habitual. No basta, por tanto, con trasladar muebles a una segunda residencia o realizar una mudanza temporal.

Además, el Estatuto exige dos requisitos imprescindibles:

  • Comunicar previamente la ausencia a la empresa.
  • Justificar que el cambio de domicilio se ha producido.

La legislación no establece un documento concreto para acreditar la mudanza, aunque en la práctica suelen utilizarse documentos como un nuevo certificado o volante de empadronamiento, el contrato de alquiler, la escritura de compraventa o incluso la factura de una empresa de mudanzas, siempre que permitan demostrar el traslado efectivo de la residencia habitual.

El convenio puede mejorar este derecho

El día de permiso previsto en el Estatuto constituye el mínimo legal, pero no siempre será el tiempo del que disponga el trabajador.

Muchos convenios colectivos amplían este derecho y conceden dos o incluso tres días de permiso, especialmente cuando la mudanza implica un desplazamiento a otra provincia o requiere recorrer largas distancias. Por ello, antes de solicitar el permiso conviene revisar el convenio colectivo aplicable, ya que puede reconocer condiciones más favorables que las previstas con carácter general por la ley.

Otros permisos retribuidos

El permiso por mudanza forma parte del catálogo de permisos retribuidos regulados en el artículo 37 del Estatuto de los Trabajadores, que contempla diferentes situaciones personales y familiares en las que el empleado puede ausentarse del trabajo sin perder su salario.

Entre ellos figuran los 15 días naturales por matrimonio o inscripción como pareja de hecho, los cinco días por accidente o enfermedad grave, hospitalización o intervención quirúrgica de determinados familiares o convivientes y los dos días por fallecimiento de familiares, plazo que puede ampliarse cuando sea necesario realizar un desplazamiento.

En los últimos años, la normativa también ha reforzado varios derechos relacionados con la conciliación de la vida laboral y familiar, ampliando algunos permisos para adaptarlos a las directivas europeas y a las nuevas realidades familiares.

En definitiva, el permiso por traslado del domicilio habitual no es una novedad, pero sí uno de los derechos laborales menos conocidos por los trabajadores españoles. Conocerlo puede evitar conflictos con la empresa y permitir organizar una mudanza con mayor tranquilidad, siempre que se cumplan los requisitos de preaviso y justificación establecidos en el Estatuto de los Trabajadores.