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Giussepina vive en la montaña como hace un siglo: sin luz, móvil ni frigorífico: "No hace falta tener nevera, ya que fuera hace tanto frío que todo funciona como una"

Confiesa que no le gusta la gente y que la casa puede llegar a estar a 13 grados bajo cero: "Uso 16 mantas a la vez" para dormir

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Giuseppina, al lado de su perro, en su casa en medio de la montaña.

Giuseppina, al lado de su perro, en su casa en medio de la montaña. / Youtube / THE PILLOW

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Oriol García Dot

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Más allá de la vida caótica y descontrolada de las ciudades, todavía existen formas de vida que parecen detenidas en el tiempo. En medio de las montañas, donde el frío aprieta hasta dos grados bajo cero al amanecer y el contacto con el exterior es casi inexistente, vive Giuseppina, una mujer que ha elegido mantenerse al margen del mundo moderno.

Su increíble historia y forma de vivir la ha documentado el canal de YouTube @the.pillow, formado por un grupo de jóvenes italianos que lo abrieron para contar historias del mundo, compartir diferentes perspectivas y resaltar las diferencias entre personas de ciudades y de pueblos.

Vive en las montañas como hace 100 años

En una de sus últimas entregas, estos jóvenes han ido a conocer a Giuseppina, una mujer que vive en las montañas como hace un siglo. Su estilo de vida en el norte de Italia, concretamente en el valle de Valseriana, en la provincia de Bérgamo, se basa en vivir aislada y rodeada de sus animales.

"Estoy más acostumbrada a los animales que a las personas; en realidad no solemos relacionarnos mucho con la gente", empieza exponiendo la señora. También confiesa su amor hacia la manera de vivir de hace muchos años: "Me acostumbré a las cosas antiguas y ni siquiera tengo teléfono, radio ni televisión, porque no me gusta".

No tiene ningún electrodoméstico

Prueba de ello es su pequeña y remota casa, la cual no cuenta con ningún electrodoméstico, ni siquiera una nevera: "La chimenea es la única fuente de calor de toda la casa. Hago las cosas a la antigua. Además, no hace falta tener nevera, ya que fuera hace tanto frío que todo funciona como una".

Cuando no puede usar la chimenea o necesita dormir y el frío invade la casa, la cual puede llegar a estar a trece grados bajo cero, Giuseppina confiesa tener un elevado número de mantas: "Cuando duermo estoy caliente, porque uso 16 mantas a la vez".

Giuseppina, al lado de su hoguera, en su casa sin electrodomésticos.

Giuseppina, al lado de su hoguera, en su casa sin electrodomésticos. / Youtube / THE PILLOW

Jamás ha dormido fuera de su casa

Otra de las cosas que más sorprende de Giuseppina es que jamás ha dormido fuera de su casa. "Nunca he dormido fuera, ni una noche fuera. Tampoco he viajado nunca, ya que ir en avión me daría muchísimo miedo. Eso de que vaya rápido, baje y luego suba no podría soportarlo. La velocidad me da miedo", explica la mujer italiana.

A pesar de que actualmente vive sola en esa casa, no siempre fue así. Cuando era pequeña, vivía con sus dos hermanas y sus padres, pero con el tiempo se quedó sola. Para evitar sentirse sola, empezó a comprar muñecos y juguetes para adornar toda la casa y darle, de alguna manera, algo de vida. Además, necesita calendarios y relojes para saber qué día y hora es.

Trabaja en su granja

Giuseppina está jubilada desde hace unos años, pero igualmente cada día trabaja en su granja, en la que destina todas sus fuerzas a cuidar a un solo ternero al año, para terminar vendiéndolo. Los trabajos que hace van desde cortar leña y recoger estiércol hasta coger una canasta de madera gigante para ir a recoger hojas secas y madera por la montaña.

A pesar de esto, necesita la pensión para poder subsistir: "Si tienes muchos animales, necesitas tractores y más personal, pero si tienes pocos animales, te mueres de hambre. Por esto necesito el dinero de la pensión, porque no es suficiente con vender un ternero al año".

Finamente, Giuseppina recuerda que no puede estar con otra gente y resalta el papel que han tenido los animales en su vida: "Me marea ver a tanta gente; no puedo ser fuerte, me siento débil. La gente no es para mí. En cambio, entre los animales te sientes más fuerte; los animales se han convertido en mi familia". De hecho, esta mujer, aparte de las vacas, tiene gallinas, varios gatos y un perro que la acompañan en su día a día.

Giuseppina recogiendo hojas secas con una cesta gigante en la espalda, acompañada de su perro.

Giuseppina recogiendo hojas secas con una cesta gigante en la espalda, acompañada de su perro. / YouTube / THE PILLOW