Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Profesiones tradicionales

Alfredo, electricista jubilado: "Cuando dejé de trabajar yo cobraba 1.400 euros en el 2016... Yo cobro bastante más que antes"

Tras más de 30 años como electricista, Alfredo Becerra asegura que su jubilación le permite percibir una cantidad superior a su anterior salario

Carolina, electricista autónoma: "Yo no puedo decir cuánto gano al mes, porque igual hay un mes donde facturo 100 y otro donde puedo facturar 3.000"

El electricista jubilado asegura que su pensión actual supera los 1.400 euros que cobraba mensualmente como asalariado

El electricista jubilado asegura que su pensión actual supera los 1.400 euros que cobraba mensualmente como asalariado / JUNTA DE ANDALUCÍA - Europa Press

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Alejandro Navarro

Alejandro Navarro

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Hay veces en las que la jubilación supone un alivio para los trabajadores retirados, permitiéndoles incluso recibir cantidades mayores a las que cobraban con su nómina. Un ejemplo de ello es Alfredo Becerra, un profesional ya jubilado que trabajó durante más de 30 años como electricista asalariado.

En este caso, mientras estuvo trabajando, Alfredo recibía un sueldo de 1.400 euros hasta que finalizó su actividad profesional en 2016. Desde su punto de vista, a pesar de ejercer como oficial, admite que el sueldo recibido era menor del que correspondía a su nivel de experiencia.

Ahora bien, una vez retirado, asegura que su pensión mensual ya supera esta cifra, por lo que percibe una cantidad mayor a su anterior salario

Un sueldo estable pero con diferente categoría laboral

A diferencia de otros profesionales, Becerra nunca tomó la decisión de trabajar por cuenta propia o hacerse autónomo, ya que no lo consideraba una opción rentable en su caso personal.

Yo nunca he sido autónomo porque me costaba bastante dinero. Me podía haber puesto por mi cuenta, pero me tendría que haber comprado una furgoneta, tener otro empleado, herramientas, materiales, un local…”, confiesa el jubilado.

Ya cuando comenzó a trabajar en 1980, el jubilado recuerda la gran diferencia que había entre el sueldo de un oficial y un ayudante: “era un poco más del doble”.

Conforme el paso del tiempo, acabó consiguiendo la categoría de oficial, aunque su salario seguía siendo el mismo, es decir, 1.400 euros al mes. A ello se le suman las horas extraordinarias y los trabajos de los sábados, en las que se cobraba el doble.

La importancia de mejorar las bases de cotización

Ahora bien, si algo tenía claro el electricista es que todos sus trabajos debían reflejarse en la nómina. Esta decisión sería clave para su pensión de jubilación.

De este modo, al incluir las horas adicionales en su nómina, las bases sobre las que cotizaba también aumentaron, mejorando así el cálculo sobre su prestación.

"Yo lo quería en nómina para la jubilación y ahora me ha quedado una buena paga por eso. Yo cobro bastante más que antes", asegura el profesional.

Con ello, como los pagos quedaban dentro de la nómina, formarían parte de las bases de cotización y le permitieron mejorar el cálculo de su pensión.