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Hace guiños a Santa Bárbara

Indra mantiene abiertas las alianzas, las compras y las desinversiones mientras prepara su nuevo plan estratégico

La compañía prevé invertir unos 300 millones este año, reafirma sus objetivos para 2026 y admite que los márgenes de Defensa podrían moderarse en el segundo semestre

Archivo -  Josep María Recasens.

Archivo - Josep María Recasens. / Carlos Luján - Europa Press - Archivo

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Pablo Gallén

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Madrid
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Indra mantiene abiertas todas las fórmulas para reforzar su capacidad industrial y tecnológica, desde alianzas comerciales hasta adquisiciones, inversiones de capital o desinversiones para financiar su estrategia. Así lo señaló su nuevo consejero delegado, Josep Maria Recasens, durante la presentación de los resultados del primer semestre y el posterior turno de preguntas con los analistas, en el que evitó anticipar el calendario del próximo plan estratégico, pero dejó claro que la compañía no descarta ninguna vía para crecer.

Recasens considera que la velocidad del cambio tecnológico y la necesidad de elevar la escala industrial hacen prácticamente imposible que una empresa europea pueda afrontar por sí sola todos los desafíos de los sectores de Defensa y Aeroespacial, en clara alusión a General Dynamics Santa Bárbara. Por este motivo, las alianzas con socios, proveedores y otros fabricantes europeos tendrán un papel central en la estrategia de Indra. “Nadie lo hará solo”, resumió el ejecutivo al explicar las futuras inversiones de la cotizada.

La dirección estudiará tanto el crecimiento orgánico como el inorgánico, los acuerdos comerciales, las sociedades conjuntas y las operaciones corporativas. Las decisiones dependerán de la definición de las actividades esenciales y de la estrategia de fabricación interna o compra a terceros que se incorpore al nuevo plan. Recasens afirmó que “todos los instrumentos” permanecen disponibles y que Indra no se impondrá restricciones para generar un crecimiento sostenible de los ingresos y los beneficios.

El consejero delegado pidió, no obstante, paciencia respecto a la presentación de esa hoja de ruta. Recordó que apenas lleva poco más de un mes en el cargo -llegó el 17 de junio- y que necesitaba conocer en profundidad las unidades de negocio, los equipos y la posición tecnológica del grupo antes de fijar una fecha para el próximo encuentro con los inversores. Su prioridad inmediata será ejecutar una cartera de pedidos que alcanzó los 20.500 millones de euros al cierre del semestre.

El nuevo plan deberá reforzar las tecnologías diferenciales de Indra, con especial atención a IndraMind. Recasens definió esta unidad como una plataforma nativa de inteligencia artificial destinada a proteger infraestructuras críticas, automatizar capacidades cognitivas y ofrecer soluciones resistentes frente a ciberataques. El negocio generó 191 millones de euros durante la primera mitad del año, después de facturar 323 millones en 2025, principalmente mediante actividades de inteligencia artificial, ciberseguridad y ciberdefensa.

La compañía también intensificará su esfuerzo inversor. El director financiero, Miguel Forteza, situó en unos 300 millones de euros la previsión de inversión para 2026, equivalente aproximadamente a entre el 4% y el 4,3% de los ingresos. Durante el primer semestre, el gasto de capital neto alcanzó los 183 millones, frente a los 14 millones registrados un año antes. Alrededor de 100 millones se destinarán este ejercicio a nuevas fábricas y a ampliar la capacidad industrial.

Promete acelerar las entregas

Con más de 25 años de experiencia en la industria del automóvil y una trayectoria desarrollada en Volkswagen y Renault, Recasens quiere trasladar a Indra una cultura de ejecución basada en la gestión rigurosa de los programas, el control de cada hito y el cumplimiento de los compromisos con los clientes. Tras sus primeras semanas en la empresa, aseguró haber encontrado capacidades tecnológicas “excepcionales”, profesionales cualificados y una cartera con gran visibilidad. Su cometido, explicó, será acelerar su transformación en producción y entregas.

El nuevo primer ejecutivo ha fijado cuatro principios de gestión: velocidad, calidad, soberanía tecnológica y competitividad. En programas como vehículos terrestres, drones y radares, la prioridad será anticipar cuellos de botella, tomar decisiones con mayor rapidez y elevar la capacidad de fabricación. En paralelo, la aceleración no podrá comprometer la fiabilidad de sistemas que deben operar durante décadas en entornos críticos, como ocurre en Eurofighter.

La transformación incluye la coordinación de fábricas, centros de ingeniería, proveedores y socios como un único sistema industrial. Recasens destacó la modernización de la planta de Gijón para fabricar vehículos terrestres, donde Indra pretende implantar un modelo que mejore la productividad, la calidad y los plazos. También señaló que TESS Defence entregó durante el primer semestre más vehículos 8x8 Dragón que en todo 2025, un ritmo que la compañía aspira a mantener.

Indra reiteró sus objetivos para el conjunto de 2026: ingresos superiores a 7.000 millones, un resultado operativo por encima de 700 millones y más de 375 millones de flujo de caja libre, descontado el impacto de los anticipos de los Programas Especiales de Modernización (PEM). Forteza aseguró que el comportamiento de Defensa y Gestión de Tráfico Aéreo ofrece margen suficiente para compensar una evolución algo más moderada de Minsait.

La dirección advirtió, sin embargo, de que la elevada rentabilidad de Defensa podría normalizarse en la segunda mitad. El margen operativo de la división, excluido el efecto de TESS, alcanzó el 21,3%, beneficiado por actividades de Eurofighter con mayor margen. Indra espera terminar el año en una horquilla de entre el 18% y el 19%.

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