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SECTOR INMOBILIARIO

Drago vende más de la mitad de sus viviendas de lujo en la Castellana madrileña a grandes fortunas de Banco Santander

SPREA, el servicio de asesoramiento a patrimonios privados del banco, ha estado vendiendo entre sus clientes los mejores pisos de Castellana, 198

Recreación del futuro edificio ubicado en el número 198 del paseo de la Castellana

Recreación del futuro edificio ubicado en el número 198 del paseo de la Castellana / Drago

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Gabriel Santamarina

Gabriel Santamarina

Madrid
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Drago, la gestora de inversiones detrás del proyecto de Castellana, 198, se ha aliado con Santander Private Banking Real Estate Advisory (SPREA), el servicio de asesoramiento inmobiliario del Banco Santander para grandes fortunas, para comercializar buena parte de esta promoción, el mayor edificio de lujo de obra nueva actualmente en construcción en el norte de Madrid.

Según confirman fuentes del mercado a EL PERIÓDICO, SPREA ha estado comercializando en exclusiva entre sus clientes de banca privada las mejores viviendas del residencial. Ahora, tras el fin de sus trabajos, En concreto, la venta de los inmuebles de las alturas inferiores, de la uno a la cuatro, corre a cargo de la consultora inmobiliaria CBRE y está abierta al público general.

El objetivo de Drago es iniciar las obras después del verano y, si se cumplen los plazos previstos, las viviendas se entregarán durante 2028. La gestora calcula que la inversión necesaria para completar el proyecto rondará los 100 millones de euros, según publico El Confidencial. El proyecto contará con 62 pisos, de los cuales cinco serán áticos dúplex. Hay apartamentos de todas las tipologías, de uno a cuatro dormitorios.

Recreación de la futura piscina de Castellana, 198

Recreación de la futura piscina de Castellana, 198 / Drago

De hotel abandonado a residencial

Castellana, 198 no se levantará sobre un solar vacío. La promoción ocupará la estructura inconclusa del hotel de cinco estrellas que debía completar Castellana 200, el complejo situado en la esquina del paseo de la Castellana con la calle Carlos Maurrás, en Chamartín.

El origen se remonta a hace dos décadas, cuando Reyal Urbis adquirió varios edificios para desarrollar la denominada Manzana Castellana. El plan incluía oficinas, locales, restaurantes, un aparcamiento de 844 plazas y un hotel. Los primeros usos llegaron a construirse, pero el estallido de la burbuja inmobiliaria y el concurso de su promotora dejaron sin terminar el activo.

Alrededor de 20.000 metros cuadrados permanecieron a medio terminar durante más de trece años, hasta que Drago se hizo con la totalidad del activo en febrero de 2025 al imponerse en la subasta de los administradores concursales, para la que contaba con un derecho de adquisición preferente. La gestora acabó decantándose por transformarlo en viviendas ante la fortaleza de la demanda residencial de alta gama. En lugar de demoler, conservará la estructura existente. El diseño ha sido encargado a Studio Seilern Architects, dirigido por Christina Seilern.

Viviendas de más de tres millones

El precio representa una importante barrera de entrada para los interesados en la promoción. De acuerdo con la documentación comercial a la que ha accedido este medio, las viviendas de dos y tres dormitorios situadas en las alturas inferiores oscilan entre 1,9 y 3,5 millones de euros. Los importes previsiblemente serán sustancialmente superiores en los pisos comercializados por SPREA y alcanzan sus máximos en los cinco áticos dúplex. El tamaño también se situará por encima del habitual. Los pisos tendrán entre 81 y 256 metros cuadrados útiles dependiendo del número de dormitorios. Incluida la repercusión de los espacios compartidos, las superficies oscilarán entre 130 y 412 metros cuadrados.

Otra de las señas de la promoción serán las zonas comunes, que ocuparán cerca de 2.000 metros cuadrados. El acceso se realizará a través de un gran vestíbulo abierto a un jardín interior, mientras que en el primer sótano se concentrará buena parte de los servicios. El complejo dispondrá de club privado, spa con piscina cubierta, sauna, gimnasio, salas de tratamiento, cine, bar, cocina para eventos, bodega, club infantil y simulador de golf. También contará con aparcamiento, trasteros y una segunda piscina exterior con solárium en la cubierta de la octava planta.

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