Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

ENERGÍA

España vuelve a parar de urgencia grandes fábricas para reducir el consumo de luz en plena ola de calor

Red Eléctrica tuvo que ordenar anoche detener de nuevo factorías industriales para evitar un desajuste en un momento de alta demando consumo de electricidad por las altas temperaturas y por una “reducción de la producción eólica no prevista”

Una torre de la red de transporte de electricidad.

Una torre de la red de transporte de electricidad. / D. P. P.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
David Page

David Page

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

España tuvo que activar otra vez en la noche de ayer el sistema para reducir el consumo de electricidad de urgencia y ordenar parar a grandes fábricas para evitar un desajuste en el sistema eléctrico. Se trata de la segunda vez que sucede en una semana y la tercera en lo que va de año (una en enero y dos este mes de julio).

Red Eléctrica -el gestor del sistema eléctrico español- ordenó en la noche de este miércoles parar de manera obligatoria a grandes factorías industriales para recortar rápidamente el consumo de electricidad nacional. El objetivo era impedir un desajuste por no disponer de suficiente producción eléctrica para cubrir con garantías toda la demanda y tener suficiente margen de reserva.

La razón, igual que la semana pasada, fue un bajón inesperado de la producción prevista de los parques eólicos y en un momento de alto consumo eléctrico por las altas temperaturas. Red Eléctrica lanzó la orden a las factorías para que detuvieran su consumo de luz a las 22.18 horas y el ahorro forzoso de electricidad se prolongó hasta media noche, según apuntan desde la propia compañía.

Solo paró la mitad de la potencia posible

“La continuidad del suministro no se vio en ningún momento comprometida, siendo el objetivo de esta activación garantizar los niveles de reserva establecidos en los procedimientos de operación en respuesta a una situación puntual: una reducción de la producción eólica no prevista”, subrayan desde Red Eléctrica, descartando el riesgo de apagón.

España puso en marcha durante la anterior crisis energética un mecanismo que permite forzar la parada de grandes factorías para recortar rápidamente el consumo de electricidad si hay riesgo de desequilibrios graves, en caso de no tener suficiente producción eléctrica para cubrir con garantías toda la demanda y contar con margen de reserva de sobra. REE ha tenido que utilizar este servicio en ocho ocasiones desde su puesta en marcha hace más de tres años (una en 2023, cuatro en 2024, ninguna en 2025 y tres ya este año).

Red Eléctrica dispone actualmente de 1.775 megavatios (MW) de potencia industrial disponible para este sistema de respuesta activa de la demanda (SRAD), que así se denomina el mecanismo. La orden que emitió anoche utilizó poco más de la mitad de esa capacidad de reacción, y el grupo hizo uso de un total de 943 MW del total disponible.

El coste que va al recibo de la luz

El sistema contempla una retribución a las empresas industriales que se presentan voluntariamente y que resultan adjudicatarias en una subasta. Una retribución que pagan todos los clientes a través del recibo de la luz. Las dos subastas realizadas para atender el mecanismo durante todo este año implicará que los consumidores paguen 434 millones en el conjunto de 2026, que se suman a los 520 millones ya abonados en ejercicios previos desde que el mecanismo se puso en marcha a mediados de 2023.

En total, la factura eléctrica ha asumido en este tiempo 954 millones a fábricas dispuestas a parar, además de los pagos variables cada vez que se activa de manera efectiva el escudo de protección. El sistema de reacción resulta más barato que otras opciones para resolver posibles desajustes, como por ejemplo activar centrales de gas para elevar la producción, según destacan desde REE.

El sistema de respuesta activa de la demanda (SRAD), que así se denomina el mecanismo, no está concebido específicamente para evitar grandes apagones, sino que busca garantizar el mercado eléctrico tenga reserva de energía suficiente en sus servicios especiales de ajuste. “La continuidad del suministro no se vio en ningún momento comprometida”, apuntan fuentes de REE, “siendo el objetivo de esta activación garantizar los niveles de reserva establecidos en los procedimientos de operación en respuesta a una situación puntual: una reducción de la producción eólica no prevista”.

Suscríbete para seguir leyendo