Sector hotelero
Meliá, Iberostar y Barceló abandonan Cuba tras las sanciones de Trump
La cadena hotelera española que más hoteles tenía en Cuba ha anunciado que cesa toda su actividad en el país a partir del viernes

EFE

Meliá, Iberostar y Barceló se van de Cuba tras la nueva amenaza de sanciones de Donald Trump. Meliá ha anunciado este martes que cesa toda su actividad en el país. La cadena de la familia Escarrer había comunicado a principios de junio que cedía la gestión de 15 de sus 34 establecimientos en Cuba, que estaban vinculados a Gaesa, el conglomerado empresarial de las Fuerzas Armadas cubanas, sobre el que la Administración estadounidense había anunciado sanciones. Tras la ampliación de esas medidas por parte de Washington, la cadena ha anunciado ahora que esta misma semana dejará de operar el resto de sus establecimientos en la isla.
"La compañía informa que su filial portuguesa, Ilha Bela, ha decidido cesar, con efecto a partir del 24 de julio de 2026, la prestación de sus servicios de gestión y marketing hotelero en relación con todos sus establecimientos en Cuba. Esta decisión también se extiende al uso de marcas con licencia, servicios de turismo receptivo y la cadena de suministro local asociada al suministro de los establecimientos mencionados, cuyas operaciones también se interrumpirán", ha afirmado la empresa de la familia Escarrer este lunes en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Las otras dos grandes cadenas españolas con presencia en la isla, Iberostar y Barceló han tomado la misma decisión. "Iberostar Cuba Hotels & Resorts confirma que ya no opera ni comercializa ningún hotel en Cuba. La compañía continúa apoyando a sus equipos durante esta etapa manteniendo su compromiso con la proyección futura del país", confirman fuentes de esta empresa. Iberostar tenía 18 hoteles en Cuba, aunque 12 de ellos, vinculados a la cubana Gaviota, fueron cedidos a principios de junio. Según Expansión, también Barceló ha dejado de operar sus dos establecimientos.
Las empresas extranjeras normalmente operan en Cuba de la mano de una compañía estatal cubana, ya sea mediante una empresa mixta o un contrato de gestión. Ese era el caso de todos los hoteles de Meliá en la isla, que no eran propiedad de la compañía española, sino de diferentes empresas cubanas, y Meliá los gestionaba. Por ello, cuando en junio el Gobierno estadounidense puso el foco de sus sanciones en los conglomerados cubanos Gaviota y Gaesa en el marco del bloqueo económico y comercial que está llevando a cabo sobre la isla caribeña, la hotelera española decidió cerrar los hoteles vinculados a esas empresas.
La semana pasada el Ejecutivo de Donald Trump amplió sus amenazas (órdenes ejecutivas) a todas las entidades turísticas cubanas, lo que ha llevado a Meliá a cesar toda su actividad en el país. "Esta decisión es consecuencia de las importantes dificultades operativas, legales, económicas y financieras que han afectado persistentemente, y siguen afectando, al entorno en ese país, impidiendo de hecho y legalmente un nivel mínimo de estabilidad operativa en sus actividades", explica la cadena.
No precisa el comunicado si será una decisión temporal o definitiva. En cualquier caso, la decisión de Meliá no implica necesariamente que los hoteles cierren, sino que la cadena deja de gestionarlos, pero sus propietarios podrían seguir operándolos. La hotelera afirma en su comunicado que su filial Ilha Bela "continuará implementando los procesos necesarios para asegurar una transición ordenada, adoptando las medidas requeridas para minimizar el impacto del cese de sus servicios, así como implementando protocolos para asegurar una comunicación transparente con empleados, proveedores y clientes".
Cuba es uno de los principales mercados para la cadena española, a donde llegó por primera vez en 1990 y en donde gestionaba 34 hoteles, en destinos como Varadero, La Habana, Cayo Coco, Cayo Santa María o Santiago. En total, la cadena operaba 14.053 habitaciones, casi el 15% de las plazas totales que comercializaba en todo el mundo. La compañía de la familia Escarrer está evaluando ahora el impacto financiero derivado de esta decisión, incluyendo la posible revisión del valor contable de los activos relacionados con sus operaciones en Cuba. Los detalles de ese impacto se divulgarán "en el momento de la publicación de los estados financieros correspondientes al primer semestre del ejercicio 2026", previsto para el 30 de julio.
La contribución de Cuba al beneficio bruto de explotación (Ebitda) de Meliá, que en 2025 alcanzó los 545 millones de euros, era limitada, al situarse en "menos de 10 millones de euros", según palabras de su presidente y consejero delegado, Gabriel Escarrer, durante la presentación de resultados de 2025 a principios de este año.
Suscríbete para seguir leyendo
- García-Page rechaza el indulto a Laura Borràs: 'No podemos indultar la corrupción, aunque sea con agostidad
- El caso de Leyla Kazim, la mujer que no hizo nada en el trabajo durante un año: 'Dejé de trabajar para ver cuánto tardaría alguien en darse cuenta
- Eclipse solar 2026: horario, cuánto durará y mejores ciudades para verlo
- El Ayuntamiento de Ripoll contrata a una hija de la alcaldesa Sílvia Orriols como policía local: 'No permitiré que se la acuse de ser una enchufada
- PSC, Junts, ERC, Comuns y la CUP cierran una reforma del reglamento del Parlament para blindar las sanciones por discursos de odio
- ¿Dónde se verá mejor el eclipse este 12 de agosto? Buscador de los sitios más espectaculares de España
- Llamarse Meritxell Serret o Marta Rovira no es lo mismo para el Supremo que Aldama
- Espina bífida, párkinson, lesión medular... el Gobierno amplía la jubilación anticipada a once nuevas enfermedades