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Informe OBERCat

Catalunya reduce al 15,3% el peso de las renovables en su electricidad y se aleja del objetivo de 2030

Las renovables generaron 6.940,68 GWh en 2025, un 3,1% menos que el año anterior

La comunidad importó más electricidad de la que produjo con fuentes limpias

Catalunya solo dispone del 20% de la energía verde necesaria para 2030

El parque eólico de la Serra del Tallat, entre las demarcaciones de Tarragona y Lleida, en una imagen de archivo.

El parque eólico de la Serra del Tallat, entre las demarcaciones de Tarragona y Lleida, en una imagen de archivo. / Jaume Sellart

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Sabina Feijóo Macedo

Sabina Feijóo Macedo

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Catalunya retrocede en su carrera hacia la transición energética. Así lo han trasladado las principales patronales catalanas de empresas de energía eléctrica renovable a través de l'Observatori de les Energies Renovables a Catalunya (OBERCat), organismo que ha presentado este martes un informe que constata que el peso de las renovables —hidráulica, eólica, solar fotovoltaica, solar termoeléctrica, biomasa/biogás, residuos renovables— sobre la demanda eléctrica catalana cayó al 15,3% el año pasado, 0,9 puntos menos que el 16,2% registrado en 2024 y muy lejos del 50% que la Generalitat fija como objetivo para 2030.

A la caída en la demanda le acompaña un descenso en la producción, donde las energías renovables generaron 6.940,68 gigavatios hora (GWh) en 2025, un 3,1% menos que el ejercicio anterior, y pasaron de representar el 19,1% al 18,1% de la producción eléctrica total en Catalunya. La bajada, según el informe, se explica por la caída de la generación eólica, el aumento de la demanda y un ritmo de incorporación de nueva potencia renovable todavía insuficiente.

Catalunya importa más de lo que genera en limpio

El documento pone el foco en un dato que, según la organización, golpea directamente en la soberanía energética del país. Se trata del saldo importador de intercambios eléctricos —es decir, el balance neto de electricidad que Catalunya compra fuera de sus fronteras porque no la genera ella misma—, que alcanzó los 7.144,97 GWh en 2025, un 6,4% más que el año anterior, superando así el volumen total generado con renovables. A su vez, supone el tercer saldo importador más elevado desde 1990, solo por detrás de los registros de 2000 y 2007.

En este sentido, el portavoz del observatorio, Víctor Cusí, ha asegurado en la presentación del informe que el aumento de las importaciones puede generar problemas de seguridad energética y de competitividad para Catalunya.

En cuanto a la demanda eléctrica catalana, esta creció un 2,7%, hasta los 45.250,58 GWh, mientras que la nuclear se mantuvo como la primera fuente de generación, con un 50,4% de cobertura gracias a los tres reactores de Ascó I, Ascó II y Vandellós II.

La eólica retrocede, la solar avanza pero pesa poco

Catalunya incorporó 78,51 MW netos de nueva capacidad renovable durante 2025, repartidos entre 12,2 MW eólicos y 73,34 MW solares fotovoltaicos. La energía eólica, sin embargo, cayó un 16,8% en generación y solo cubre el 5,2% de la demanda. La solar fotovoltaica sobre suelo, aunque creció un 17,5%, apenas representa el 1,1% de la cobertura eléctrica.

El autoconsumo fotovoltaico, en cambio, sigue consolidado como motor de la transición doméstica e industrial: suma ya 138.701 instalaciones y 1.664,27 MW de potencia acumulada, con una generación estimada de 1.302,9 GWh en 2025. El informe detecta, no obstante, una desaceleración del 34% en potencia instalada anual, que OBERCat atribuye al fin de las ayudas Next Generation y a la subida de los tipos de interés.

Una cartera de proyectos suficiente, pero atascada

El informe recuerda que Catalunya cuenta con una cartera potencial de 231 proyectos eólicos (8.181,96 MW) y 1.107 proyectos solares fotovoltaicos (10.913,88 MW), un volumen que supera los objetivos renovables de la PROENCAT para 2030. El problema, subraya OBERCat, no es la falta de proyectos sino la lentitud de la tramitación administrativa, con cho de los quince parques eólicos en trámite con autorización siguen pendientes de la aprobación definitiva.

El problema no es la falta de proyectos sino la lentitud de la tramitación administrativa.

El estudio también señala que Catalunya aplica las tasas de tramitación más elevadas del Estado: para un parque eólico tipo de 50 MW, la tasa asciende a 119.521 euros, casi nueve veces superior a la de Aragón y cerca de 600 veces la de Navarra. Durante la presentación, el portavoz del observatorio, Raúl Rodríguez, también ha señalado la futura ley de simplificación de trámites urbanísticos y ambientales que prepara el Govern como una oportunidad para reducir trabas burocráticas y acelerar proyectos.

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