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Tras un sabotaje o un ciberataque

La Unión Europea aspira a financiar reparaciones de emergencia en las interconexiones eléctricas

Los Estados miembros no solo quieren construir más redes, sino también reforzar la resiliencia de la infraestructura existente ante ataques deliberados

Baterías y 'marcapasos' en la red eléctrica, el plan de Lituania para evitar un apagón como el de la Península Ibérica

Operarios durante los trabajos para reforzar las redes eléctricas de las pedanías de Badajoz.

Operarios durante los trabajos para reforzar las redes eléctricas de las pedanías de Badajoz. / LA CRÓNICA

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Sara Ledo

Sara Ledo

Madrid
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La guerra en Ucrania, el sabotaje del gasoducto Nord Stream o los daños sufridos por cables submarinos en el mar Báltico han cambiado la forma en la que Europa entiende la seguridad de sus infraestructuras. Ya no basta con construir nuevas redes eléctricas para conectar más países, también hay que proteger las que ya existen.

Esa es una de las principales novedades que han introducido los Estados miembros en su posición negociadora sobre el nuevo 'paquete europeo de redes eléctricas', que se está legislando ahora Bruselas y que encarará su etapa final en los próximos meses, con la posición del Parlamento Europeo y la negociación tripartita posterior, entre Comisión, Consejo y Parlamento.

Hasta ahora, la filosofía de la Comisión Europea se ha centrado sobre todo en ampliar y modernizar la red entre países para adaptarla al aumento del consumo de electricidad y al crecimiento de las energías renovables. Sin embargo, el Consejo de la Unión Europea, formado por los ministros de energía de todos los países del continente, ha añadido un nuevo objetivo a petición de algunos Estados miembros: reforzar la resiliencia de estas infraestructuras críticas frente a amenazas como sabotajes, ciberataques o incidentes graves.

Es decir, los países quieren que además de nuevas interconexiones, también puedan recibir el tratamiento de proyectos prioritarios aquellas inversiones destinadas a reparar las instalaciones ya existentes después de un "evento disruptivo intencionado" o los componentes críticos diseñados para reparar y restaurar de emergencia una infraestructura transfronteriza.

Tramitación más ágil

Ese reconocimiento de proyecto prioritario implica acceder a un régimen más favorable dentro de la normativa europea que otorga la posibilidad de optar a financiación. "Los proyectos de interés común y proyectos de interés mutuo en la categoría de infraestructuras relativa a la seguridad, la resiliencia y las reparaciones de infraestructuras eléctricas existentes deben representar, como máximo, el 5% de la ayuda financiera total prevista por el mecanismo 'Conectar Europa' para proyectos de interés común y proyectos de interés mutuo en el marco financiero plurianual 2028-2034", aclara la posición del Consejo.

Pero supone un cambio en la concepción de seguridad energética europea que durante años se centró en disponer de suficiente capacidad de generación y suficientes interconexiones para que la electricidad pudiera circular entre Estados miembros. Ahora no solo importa que existan estas conexiones, sino que sean capaces de resistir a un "incidente disruptivo deliberado", que se resume en cualquier acto hostil, como el sabotaje, los ataques físicos o los ciberataques, o una combinación de ellos, que causen daños considerables en las infraestructuras o las inutilicen.

Cuestión geopolítica

Los países enmarcan esta decisión “en el contexto geopolítico actual” con un incremento de amenazas híbridas contra infraestructuras energéticas, sobre todo en el norte de Europa. Además, la propuesta coincide con que la creciente electrificación de la economía que hace que cualquier interrupción del suministro tenga un impacto mucho mayor que el que podía tener hace apenas una década, pues a medida que el transporte, la calefacción o parte de la industria dependen cada vez más de la electricidad, proteger la red deja de ser únicamente una cuestión técnica para convertirse en un elemento de seguridad económica y estratégica.

Esta propuesta complementa el resto de la posición del Consejo de la UE sobre el denominado 'paquete de redes eléctricas', centrado en acelerar la tramitación de las autorizaciones para construir estas instalaciones, reforzar las interconexiones y mejorar la planificación de las redes transfronterizas.

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