Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Informe de la economía catalana 2025

Catalunya genera más riqueza, pero esta apenas llega a la clase media

La Generalitat presenta su memoria económica, con un PIB que en 2025 creció por quinto año consecutivo y una productividad que gana terreno

La Cambra ve una economía catalana más productiva, pero advierte de que la vivienda frena sus beneficios

Una oficina con varios trabajadores.

Una oficina con varios trabajadores. / Archivo.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Gabriel Ubieto

Gabriel Ubieto

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

En Catalunya se genera más riqueza hoy que hace un año, pero los catalanes de clase media son hoy más pobres de lo que eran hace un lustro. La Generalitat de Catalunya ha presentado este jueves su memoria económica de 2025, en la que constata que el producto interior bruto (PIB) siguió creciendo, por quinto año consecutivo y sustancialmente de manera más intensa que otras economías europeas. No solo se genera más riqueza, en global, sino que cada catalán, proporcionalmente, aporta más y es, en consecuencia, más productivo. "Que los pesimistas se aparten y nos dejen trabajar", ha valorado el president del Govern, Salvador Illa, este jueves desde Palau.

La evolución positiva de todos esos indicadores no está siendo, por el momento, suficiente para que en los bolsillos de los catalanes haya más riqueza de la que había, en términos relativos, en 2021 cuando estalló la guerra de Ucrania y los precios se dispararon a niveles que no se había visto en décadas. Una inflación que hoy se ha moderado, pero que no ha vuelto a los niveles de entonces. Cuatro de cada 10 catalanes afirma llegar a final de mes con dificultades, cifra que en caso de los nacidos fuera asciende a seis de cada 10.

Una parte importante de esas dificultades se explica por el elevado precio de la vivienda, especialmente la de alquiler. Según los datos del Govern, los inquilinos destinan el 26,3% de sus ingresos a pagar el alquiler, más del doble que el 11,6% que dedican quienes tienen una hipoteca.

Los datos macro son indudablemente buenos. La economía catalana creció un 2,7% en 2025, casi el doble de lo que lo hizo la economía de la zona euro (1,4%) y a un nivel muy similar al que avanza el conjunto de la economía española (2,8%). "La economía catalana se encuentra en un buen momento y podría haber sido de otra manera, pese al contexto externo y gracias a la demanda interna", ha destacado el director general d'Anàlisi i Prospectiva Econòmica, David Lizoain, este jueves en un acto en el Palau de la Generalitat.

El conseller d'Empresa i Treball, Miquel Sàmper; la consellera d'Economia i Finances, Alícia Romero; y el president de la Generalitat, Salvador Illa, en la presentación del informe anual de la economía catalana del 2025.

El conseller d'Empresa i Treball, Miquel Sàmper; la consellera d'Economia i Finances, Alícia Romero; y el president de la Generalitat, Salvador Illa, en la presentación del informe anual de la economía catalana del 2025. / ACN

No solo se está creciendo en cantidad, sino también en calidad. Catalunya (al igual que el conjunto de España) está creciendo, en parte, porque cada vez es más numerosa. La progresiva llegada de migrantes, que compensa con creces la escasa natalidad de los locales, explica parte de ese auge del PIB. Si bien, no solo hay más catalanes produciendo, sino que estos son, de media, más productivos.

El PIB per cápita creció un 1,6% en 2025 respecto a 2024, lo que es un buen indicador, si bien rebaja un poco la intensidad y optimismo de ese crecimiento. La productividad por hora trabajada creció un 1,1%, buen síntoma también, pero rebaja algo más esa euforia. "No nos interesa el crecimiento económico que solo engorda estadísticas", ha afirmado Illa.

Más productivos, pero no más ricos

Se genera más riqueza, pero los catalanes no son, de media, más ricos. “Los salarios reales han continuado recuperando poder adquisitivo por tercer año consecutivo con aumentos superiores a la inflación, pese a que aún no se han revertido completamente las pérdidas acumuladas durante el período inflacionario (2021-2023)”, reconoce la conselleria de Economia en su nota de prensa.

La guerra de Ucrania y el fin de las restricciones covid sobre el comercio mundial catapultaron la inflación en 2021 sobre los dos dígitos, una mordida histórica para los bolsillos de los trabajadores que toda la prosperidad generada desde entonces, y tal como se ha distribuido, no ha corregido todavía.

La radiografía realizada desde la Generalitat revela que durante el actual ciclo económico quiénes están siendo más beneficiados son las rentas más bajas y, en menor medida, las más altas, con las clases medias como las menos favorecidas.

Gráfico que muestra la evolución de los ingresos en función de la renta.

Si se agruparan a todos los catalanes en 10 grupos, siendo el primero el más pobre y el décimo el más rico, los datos nos muestran que el primer y el segundo grupo ha visto aumentar su renta de manera muy intensa durante el último lustro. Las progresivas subidas del salario mínimo interprofesional (SMI) y la revalorización de las pensiones, especialmente las más bajas, ayudan a explicarlo.

Entre 2021 y 2024 el primer decil de catalanes ha visto incrementar sus ingresos un 13%; el segundo decil un 6,3%. El tercer grupo que más ha visto crecer su riqueza es el decil número nueve, es decir, los muy ricos, en un 3,3% Mientras que las rentas entre el tercer y el sexto decil, esa clase media, ha visto crecer sus ingresos entre un 2% y un 2,9%.

Los datos ordenados por la conselleria d'Economia revelan la paradoja que, pese a que las personas de rentas más bajas son las que más están viendo incrementados sus ingresos, ello no está siendo suficiente para que las tasas de pobreza no vuelvan a repuntar. En 2025, el porcentaje de catalanes en riesgo de pobreza interrumpió una tendencia de cuatro ejercicios consecutivos a la baja y volvió a repuntar, ocho décimas, hasta un 24,8%.

Suscríbete para seguir leyendo