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El 80% lo hacen por motivos económicos

Solo el 46% de los autónomos se irá de vacaciones este verano y uno de cada cinco lleva más de tres años sin descansar

La falta de ingresos durante el cierre del negocio y la imposibilidad de delegar explican por qué miles de trabajadores por cuenta propia se ven obligados a ‘renunciar’ a las vacaciones

Un albañil autónomo realizando trabajos en el lavabo de una vivienda.

Un albañil autónomo realizando trabajos en el lavabo de una vivienda. / Archivo

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Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

Madrid
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Mientras millones de trabajadores comienzan sus vacaciones estivales en plena Operación Verano, para buena parte de los autónomos españoles el verano sigue sin ser sinónimo de descanso. Según un informe elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), menos de la mitad del colectivo, el 46,2%, tiene previsto tomarse vacaciones durante este verano, mientras que casi uno de cada cuatro reconoce abiertamente que no disfrutará de ningún día de descanso en todo 2026.

El estudio dibuja una realidad muy distinta entre el autónomo y el asalariado: en el trabajo por cuenta propia, parar sigue teniendo un coste económico directo y, en muchos casos, supone además dejar el negocio completamente desatendido.

De hecho, el 23% de los trabajadores por cuenta propia asegura que no cogerá vacaciones este año, mientras que otro 11,4% retrasará sus días de descanso a otra época del año, normalmente fuera de la temporada alta estival.

Si el autónomo para, deja de ingresar

La encuesta de ATA identifica dos grandes motivos detrás de esta renuncia al descanso: el dinero y la imposibilidad de delegar.

En concreto, el 41,3% de quienes no tendrán vacaciones explica que no puede dejar la gestión de su actividad en manos de otra persona, mientras que otro 39,5% reconoce directamente que no puede permitirse económicamente dejar de trabajar durante varios días.

En total, ocho de cada diez autónomos que renuncian a las vacaciones lo hacen por razones económicas o por la dependencia absoluta de su negocio respecto a su propia presencia.

“Solo un 46% de los autónomos cogerá vacaciones este verano y, además, serán descansos muy cortos”, resumió el presidente de ATA, Lorenzo Amor, durante la presentación del informe. El dirigente recordó además que “el 80% de quienes no descansan lo hacen por motivos económicos o por la imposibilidad de delegar la gestión de su negocio”.

Vacaciones más cortas y sin desconexión real

Incluso entre quienes sí conseguirán desconectar unos días, los periodos de descanso son muy reducidos.

Tres de cada cuatro autónomos que se irán de vacaciones limitarán ese descanso a un máximo de dos semanas, y más de una cuarta parte apenas disfrutará de una semana libre. Solo un 5,7% prevé ausentarse durante un mes completo.

La dificultad no termina ahí. El estudio refleja que el 52,2% de los autónomos se ve obligado a cerrar completamente el negocio para poder marcharse, asumiendo durante esos días una interrupción total de la facturación.

Además, las vacaciones no siempre implican desconexión real. Según la encuesta, el 63,1% reconoce que sigue pendiente del negocio incluso durante sus días libres. Un 41,1% continúa realizando gestiones mientras está fuera y otro 22% admite que, aunque no trabaje físicamente, mantiene el negocio constantemente en la cabeza.

Prácticamente el 63% de los autónomos que cogen vacaciones son incapaces de desconectar completamente de su actividad

Lorenzo Amor

— Presidente de ATA

Uno de cada cinco lleva más de tres años sin vacaciones

El dato más preocupante del informe es probablemente el relacionado con el agotamiento acumulado dentro del colectivo.

El 19,1% de los autónomos asegura que lleva tres años o más sin coger vacaciones, como ya se manifestó el pasado verano, mientras que casi uno de cada tres acumula más de un año seguido sin interrumpir su actividad profesional.

La situación se produce además en un contexto económico especialmente complejo para el colectivo. El último Barómetro de ATA refleja que el 79,9% de los autónomos ha visto aumentar sus costes durante el último año, que el 75,6% ha tenido que subir precios para absorber esos incrementos y que siete de cada diez afirman que su facturación se mantiene estancada o incluso ha caído respecto al año anterior.

A ello se suma que el 93,1% de los trabajadores por cuenta propia percibe un escenario de inestabilidad económica, mientras que el 84,3% considera que esa incertidumbre afecta directamente a su negocio.

Con este panorama, para miles de autónomos españoles las vacaciones continúan siendo menos un derecho y más un lujo que depende, año tras año, de que las cuentas del negocio permitan cerrar la persiana durante unos días.