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Estrategia hasta 2030

Catalunya aprueba el primer plan de innovación empresarial en años con 78 millones de euros en ayudas

El Govern se propone que la comunidad llegue a invertir el equivalente al 3% del PIB en i+D o que una cuarta parte de las ‘startups’ produzcan tecnología puntera

El número de empresas que desarrollan tecnología para el espacio se triplica en Catalunya en cinco años

El conseller d'Empresa i Treball, Miquel Sàmper, en la inauguración de una nave para fabricar propulsores espaciales en Barcelona

El conseller d'Empresa i Treball, Miquel Sàmper, en la inauguración de una nave para fabricar propulsores espaciales en Barcelona / MANU MITRU / EPC

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Paula Clemente

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Barcelona
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Pese a todo lo avanzado en este ámbito, hace aproximadamente 20 años que Catalunya no tiene una estrategia pública para incentivar la innovación en las empresas. La última data de 2008 y "en este tiempo, han pasado muchas cosas", sostienen fuentes de la conselleria de Empresa i Treball –dirigida por Miquel Sàmper– para justificar haber llevado al último consell executiu un plan para cambiar eso.

El Govern de Salvador Illa ha aprobado en la reunión de este martes la propuesta, una estrategia que implica, entre otras cosas, lanzar este año un paquete de 78 millones de euros en ayudas (un 30% mayor al del año pasado, destacan) para las empresas que quieran empezar a innovar o necesitan capital para probar algunas de sus innovaciones.

"Era importante ponernos al día porque el ecosistema ha cambiado y las políticas de innovación tienen que cambiar también; Catalunya siempre se ha caracterizado por ser un país innovador, y nos tocaba actualizar y alinearnos con las políticas europeas", reflexionan estas fuentes.

La estrategia parte de la premisa de que la innovación es complicada en las pymes y micropymes (que son la inmensa mayoría de las empresas catalanas) o de que no se dispone de todo el personal especializado que se querría o de la financiación necesaria. Pero que, a la vez, hay todo un tejido cada vez más robusto empujando para combatir todo eso, y que con solo un poco de "orden" en materia de políticas públicas, la situación puede cambiar.

De ahí que el Govern se haya marcado seis objetivos de cara a 2030, que son los que articulan la nueva estrategia pública de innovación empresarial de Catalunya: destinar el equivalente al 3% del PIB de la comunidad a innovación y que el 2% proceda de lo que invierten las empresas en ello; que el 3% de los fondos del programa de investigación e innovación de la Unión Europea (UE) terminen en Catalunya; que ocurra lo mismo con el 20% de los fondos estatales para i+D; y llegar a las 12.000 empresas innovadoras (son unas 10.100 actualmente), a los 250 'hubs' tecnológicos de multinacionales (hoy son 203) y a las 3.000 'startups' (2.400 ahora mismo).

Una cuarta parte de estas 'startups', por cierto, tendrían que estar dedicadas al desarrollo de tecnología o ciencia puntera, lo que se conoce como 'startups' 'deeptech'.

El fondo de la estrategia

El plan para lograrlo pasa por priorizar las actuaciones sobre seis sectores en concreto (alimentación, salud, movilidad, energía, universo digital y seguridad y defensa) y seis ámbitos concretos dentro de los mismos (el 'foodtech', la medicina personalizada, las baterías, el hidrógeno circular, el audiovisual y los videojuegos, y las tecnologías duales). También en apostar al máximo por cuatro tecnologías transversales a todos ellos: inteligencia artificial, robótica, la cuántica y los semiconductores.

Para lograrlo, la Generalitat convertirá las subvenciones que ahora tenía disgregadas para fomentar la innovación, en un solo paquete de ayudas que tendría que ser estable en el tiempo y convertirse en la referencia en este sentido. Este paquete será de 78 millones de euros este 2026, un 30% mayor, empezando por una línea que lanzarán la semana que viene de 17 millones de euros.

Son ayudas que vendrán en buena parte de los fondos europeos, y que están pensadas específicamente para la experimentación, la prueba y el desarrollo de tecnologías. Su expectativa es que acaben movilizando casi 300 millones de euros, en función de lo que calculan que pueden arrastrar de fondos privados.

Al margen de esto, hay una treintena de actuaciones previstas en el marco de esta estrategia como por ejemplo lanzar programas para ayudar a las empresas a iniciarse en la innovación, vías para acceder a entornos de experimentación, préstamos participativos, un sistema de apoyo al capital riesgo, asesoramiento sobre como proteger la innovación, actuaciones para fomentar la recalificación de trabajadores interesados en formarse en nuevas tecnologías o trabajar en que Barcelona y Catalunya acojan todavía más ferias tecnológicas internacionales.

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