Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Insolvencia económica

José Antonio, tras librarse de las deudas gracias a la Ley de segunda oportunidad: "Hacía una comida solo al día para que a mi familia no le faltase de nada"

El deudor, que acumuló tres préstamos de 70.000 euros, se queja de que acosaban a su madre: "Cada dos por tres se ponía a llorar"

Perdonada una deuda de 123.000 euros a un autónomo tras la fallida de su restaurante

Un juzgado de Lleida perdona casi 100.000 euros de deuda a una mujer por los préstamos que su expareja dejó de pagar

José Antonio, que se ha acogido a la Ley de Segunda Oportunidad.

José Antonio, que se ha acogido a la Ley de Segunda Oportunidad. / Libertad sin Deudas

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Clara Dalmau Merencio

Clara Dalmau Merencio

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Las deudas acumuladas pueden convertirse en una carga difícil de afrontar para muchas familias, especialmente cuando los préstamos se encadenan y los ingresos dejan de ser suficientes para cubrir los pagos.

En algunos casos, esta situación acaba afectando no solo a la economía doméstica, sino también al bienestar emocional de quienes la padecen y de su entorno más cercano.

Tres préstamos en funcionamiento

Este ha sido el caso de José Antonio, que asegura que "mi familia no lo sabía, pero yo llegaba a hacer una comida al día para que no faltase de nada en mi casa".

Así lo relata en un vídeo difundido por Libertad sin deudas, despacho de abogados expertos en cancelación de deudas y Ley de Segunda Oportunidad . Según explica José Antonio, sus problemas económicos comenzaron tras comprar un coche que resultó defectuoso.

"Tuve que pedir un crédito para reparar el coche. El coche me siguió dando problemas. Vendí el coche y, con el dinero que me dieron, volví a pedir otro préstamo para volver a comprar otro coche. Ya tenía tres préstamos en funcionamiento", relata José.

De una avería a una deuda de 70.000 euros

Lo que comenzó como una avería terminó convirtiéndose en una cadena de préstamos que acabó desbordando su capacidad económica, ya que debía 70.000 euros.

La presión derivada de las deudas también alcanzó a su entorno más cercano: "Cuando dejé de pagar, llamaban a mi madre, que no sé cómo consiguieron su número. Mi madre cada dos por tres se ponía a llorar", recuerda José.

Ante este escenario y mientras ocultaba la gravedad de la situación durante mucho tiempo a su familia, decidió acogerse a la Ley de mecanismo de segunda oportunidad, una normativa aprobada en 2015.

Ley de segunda oportunidad

Este mecanismo legal permite a particulares y autónomos en situación de insolvencia cancelar o reestructurar sus deudas cuando no pueden hacerlas frente, lo que permite quedar liberado de determinadas deudas pendientes, siempre que se cumplan los requisitos establecidos por esta ley.

Las principales condiciones que se establecen son: que el deudor sea insolvente, que haya actuado de buena fe, que no tenga antecedentes por delitos económicos y que haya intentado previamente un acuerdo con sus acreedores.

"Ahora estoy viviendo"

José Antonio reconoce que inicialmente recibió la propuesta de acogerse a esta ley con escepticismo: "Yo al principio desconfiaba de esto, de que te quitan la deuda de buenas a primeras", explica.

Tras contemplar el procedimiento, asegura haber recuperado parte de la normalidad perdida durante esa época de dificultades económicas y "ahora, por ejemplo, apunto a mi hijo al gimnasio y puedo salir a tomarme algo con mi mujer y con mi hijo. Ahora estoy viviendo", concluye.

TEMAS