Combustibles
Llenar el depósito ya cuesta casi 10 euros más y la gasolina volverá a subir en agosto por la retirada de las ayudas fiscales
La reducción progresiva de las bonificaciones encarecerá aproximadamente otros 3 euros cada repostaje medio

Una persona echa combustible en una gasolinera en Barcelona. / David Zorrakino - Europa Press

Más de 104 millones de desplazamientos por carretera. Esa es la previsión de la Dirección General de Tráfico (DGT) para los meses de julio y agosto, un verano en el que millones de conductores volverán a mirar con atención el precio de los carburantes antes de iniciar sus vacaciones. Porque, además de las oscilaciones del petróleo, este año hay otro factor que amenaza con encarecer cada viaje: la retirada progresiva de las ayudas fiscales aprobadas para contener el precio de la gasolina y el diésel. Según un análisis de la comparadora Roams, llenar un depósito medio ya cuesta casi 10 euros más que antes del inicio de ese calendario fiscal y el repostaje volverá a subir en agosto si el resto de variables permanece estable.
El incremento responde al calendario aprobado para retirar de forma progresiva las medidas fiscales que el Gobierno había implantado para contener el impacto del encarecimiento de los combustibles. Tras la recuperación del IVA al 21% y la reducción de la bonificación del Impuesto sobre Hidrocarburos, repostar resulta sensiblemente más caro que hace apenas unas semanas.
Hasta 80 euros por llenar un depósito medio en agosto
Con los precios actuales utilizados como referencia por Roams, el litro de gasolina se sitúa en 1,539 euros y el del gasóleo en 1,544 euros, lo que supone pagar 76,95 euros por llenar un depósito de gasolina de 50 litros y 77,20 euros en el caso del diésel. Antes de la retirada de las rebajas fiscales, ese mismo repostaje costaba alrededor de 67 euros, por lo que la diferencia alcanza ya 9,75 euros por depósito.
Pero el encarecimiento no termina ahí. A partir de agosto, la bonificación del Impuesto sobre Hidrocarburos volverá a reducirse, pasando de 15 a 10 céntimos por litro, lo que elevaría el precio de la gasolina hasta 1,5995 euros por litro y el del gasóleo hasta 1,604 euros, siempre que el resto de factores permanezcan estables. En ese escenario, llenar un depósito medio costaría cerca de 80 euros, unos tres euros más que en julio.
“Muchos conductores pueden pensar que el mayor impacto ya se produjo con la vuelta del IVA al 21%, pero la realidad es que el encarecimiento no termina ahí”, explica Gonzalo Blanco, experto en consumo de Roams. A su juicio, la retirada progresiva de las bonificaciones hará que “cada repostaje sea ligeramente más caro que el anterior durante los próximos meses”.
El precio depende también del petróleo y de la competencia entre gasolineras
Los expertos recuerdan, no obstante, que estas estimaciones parten de la hipótesis de que el precio internacional del petróleo permanezca estable. El coste que pagan los conductores depende también de la evolución del barril de Brent, del tipo de cambio entre el euro y el dólar –divisa en la que cotiza el crudo– y de los costes de refino, transporte y distribución.
Además, el precio final puede variar significativamente entre estaciones de servicio. El Ministerio para la Transición Ecológica publica a diario los precios de miles de gasolineras a través de su Geoportal de Hidrocarburos, una herramienta que permite comparar tarifas por municipios y localizar los surtidores más baratos antes de iniciar un viaje.
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), quien también sigue de cerca la evolución del mercado de los carburantes para vigilar que las variaciones fiscales y de costes se trasladen correctamente al consumidor y que no existan comportamientos contrarios a la competencia, concluyó ya en el mes de mayo que, de forma general, las estaciones sí trasladaron el descuento al consumidor.
Mientras tanto, el calendario fiscal ya marca el rumbo para los próximos meses. Si el mercado internacional del petróleo no compensa la retirada de las ayudas con una bajada de las cotizaciones, los millones de conductores que se desplacen este verano por carretera tendrán que asumir un coste creciente cada vez que vuelvan a llenar el depósito.
¿Por qué sube la gasolina si el petróleo no se ha disparado?
El precio que paga un conductor al repostar no depende únicamente del petróleo. En España influyen cuatro grandes factores:
- La cotización internacional del crudo.
- El tipo de cambio entre el euro y el dólar.
- Los costes de refino y distribución.
- Los impuestos.
En este caso, el principal motivo del encarecimiento previsto para las próximas semanas es la retirada progresiva de las bonificaciones fiscales aplicadas para abaratar los carburantes. Por eso, aunque el barril de Brent permanezca relativamente estable, llenar el depósito puede seguir siendo más caro a medida que desaparecen esas ayudas. Según el Ministerio para la Transición Ecológica, además, los precios pueden variar notablemente entre estaciones de servicio, por lo que comparar antes de repostar sigue siendo una de las formas más sencillas de ahorrar.
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