Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Empleo femenino en la construcción

Nerea, albañil, sobre la falta de trabajadoras en la obra: "Si alguien tiene ilusión y ganas de hacer algo, lo hará y con el tiempo conseguirá hacerlo bien, sin importar si es hombre o mujer"

La construcción sigue siendo un sector con escasa presencia femenina, donde las mujeres que se aventuran pueden enfrentarse a algunos obstáculos

Ángel Flores, albañil jubilado: "Ahora se cobra más porque hay menos albañiles. Hay menos gente con oficio y por eso el trabajo está más valorado"

Prejuicios laborales pueden dificultar la entrada de mujeres en la construcción, a pesar de la necesidad de relevo generacional y mano de obra

Prejuicios laborales pueden dificultar la entrada de mujeres en la construcción, a pesar de la necesidad de relevo generacional y mano de obra / Pixabay - ARCHIVO

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Alejandro Navarro

Alejandro Navarro

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

A pesar del repunte de trabajadores en el sector de la construcción, también son muchas las preocupaciones de algunos profesionales: desde falta de relevo generacional o el desinterés de los jóvenes por estos trabajos.

Aun así, algunas trabajadoras también señalan una presencia femenina todavía escasa en el sector. En este sentido, aunque cada vez más mujeres jóvenes se interesan por la construcción, las cifras siguen siendo mucho menores que en otras profesiones.

Un sector con presencia femenina reducida

Pese a ello, frente al sacrificio y esfuerzo físico que requiere este sector, son algunas las que deciden adentrarse de lleno en la construcción. Un ejemplo de ello es Nerea, una joven de 27 años que ha trabajado como albañil en Australia.

De hecho, una vez graduada en Medicina, decide salir de España para conocer otras culturas y vivir experiencias nuevas, todo ello antes de comenzar su carrera como profesional sanitaria.

Es por ello que acaba en Australia, un país donde realiza distintas profesiones, desde camarera o jornalera, hasta llegar a la obra y ejercer como albañil.

Aunque en este último sector es donde más le costaría integrarse. "Cuando saben que soy una mujer, la conversación se corta y ya no puedo avanzar para conseguir ese trabajo", asegura Nerea.

De este modo, aunque el relevo generacional y la nueva mano de obra es clave en la construcción, los prejuicios habrían jugado en su contra.

La importancia de una buena motivación y ganas de aprender

Según la española, muchos responsables de contratación y encargados deberían darle una vuelta a su consideración sobre las mujeres que comienzan en la profesión. "Si soy lenta o cometo errores no es porque sea mujer, sino porque soy nueva y principiante", sostiene.

En este caso, factores como la motivación o las ganas de aprender serían determinantes para un buen desarrollo profesional. "Si alguien tiene ilusión y ganas de hacer algo, lo hará y con el tiempo conseguirá hacerlo bien, sin importar si es hombre o mujer", asegura la joven.

Asimismo, aunque a día de hoy no sigue siendo albañil, sino que trabaja en el campo, Nerea anima a otras mujeres a desempeñar cargos profesionales que les motiven, sin importar las cifras o juicios previos que se tengan en algunos sectores.