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FORO 'DÓNDE TRABAJAR EN ARAGÓN'

Aragón busca trabajadores para sostener su crecimiento

Empresas, organizaciones empresariales y entidades financieras advierten de que la comunidad tiene oportunidades laborales reales, pero necesita conectar mejor la oferta y la demanda, atraer profesionales y adaptarse a la revolución tecnológica

Vídeo | Así ha sido el foro Dónde trabajar en Aragón organizado por El Periódico de Aragón

Vídeo | Así ha sido el foro Dónde trabajar en Aragón organizado por El Periódico de Aragón / Miguel Ángel Gracia

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Alicia Revuelta

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Aragón atraviesa un momento económico favorable, con buenos indicadores de empleo, inversiones mil millonarias en marcha y sectores estratégicos en expansión. Pero ese escenario positivo convive con una paradoja que empieza a condicionar la competitividad de la comunidad: hay oportunidades laborales, proyectos empresariales y necesidades de crecimiento, pero faltan profesionales para cubrir muchas vacantes. La cuestión ya no es solo crear empleo, sino encontrar, formar, atraer y fidelizar a las personas capaces de ocupar los puestos que demanda el tejido productivo.

Esa fue una de las principales conclusiones del foro Dónde trabajar en Aragón, organizado por El Periódico de Aragón en Zaragoza, que reunió a un centenar de representantes de instituciones, organizaciones empresariales, entidades financieras, compañías, consultoras, centros formativos y responsables de recursos humanos. La jornada situó el empleo como un asunto económico de primer orden, pero también como una cuestión territorial, educativa y social.

La consejera de Economía, Competitividad y Empleo del Gobierno de Aragón, Eva Valle, abrió el encuentro con una idea central: «convertir el crecimiento económico en empleo de calidad» y en bienestar para los aragoneses. Valle recordó que Aragón se encuentra ante una «ventana de oportunidad»pero también advirtió de la existencia de desajustes entre la oferta y la demanda de trabajo. En Aragón, esos desajustes ya se traducen en dificultades para cubrir determinados perfiles, especialmente los más cualificados.

Desajustes oferta-demanda

La primera mesa redonda, bajo el título El mapa del talento en Aragón: perfiles, formación y conexión empresa-trabajador, abordó precisamente esa brecha entre lo que necesitan las empresas y lo que ofrece el mercado laboral. Ana Muñoz, directora del Área de Empleo de la Cámara de Comercio de Zaragoza; Inmaculada Avellaneda, directora de Estrategia Laboral y Negociación Colectiva de CEOE Aragón; y José Ignacio Oto, director del Área de Personas de Ibercaja, coincidieron en que el problema no puede reducirse a una simple falta de talento. Hay talento, pero no siempre está disponible, bien orientado, formado o conectado con las necesidades reales de las empresas.

Primera mesa redonda, bajo el título 'El mapa del talento en Aragón: perfiles, formación y conexión empresa-trabajador'.

Primera mesa redonda, bajo el título 'El mapa del talento en Aragón: perfiles, formación y conexión empresa-trabajador'. / Miguel Ángel Gracia

Muñoz defendió que la formación «no es una opción, es una obligación» y señaló la falta de perfiles en sectores como la logística, la tecnología, la agroalimentación, la hostelería, los servicios o el ámbito sociosanitario. Para la Cámara de Comercio, la clave está en una formación continua, específica y conectada con el tejido empresarial. En esa misma línea, Oto subrayó el papel de la Formación Profesional como vía de acceso al primer empleo y como herramienta para solventar parte de la demanda. En sectores como la banca, explicó, los perfiles STEM son cada vez más necesarios, pero resulta especialmente difícil cubrirlos en el medio rural.

Avellaneda, desde CEOE Aragón, reclamó adaptar la formación y reestructurar el modelo educativo a la realidad actual, subrayando que la FP Dual es una de las herramientas más útiles para acercar a los jóvenes a la empresa, pero hay que avanzar hacia una formación universitaria más dualizada. El diagnóstico compartido fue claro: el sistema educativo no puede avanzar de espaldas a los sectores que van a contratar, y las empresas tampoco pueden limitarse a esperar que el mercado les entregue profesionales ya preparados.

Pero la falta de talento no depende solo de la formación. La vivienda y el transporte se han convertido en dos barreras crecientes para la contratación fuera de las capitales o en determinados polígonos industriales. Avellaneda apuntó a un déficit de vivienda de unas 17.000 unidades y reclamó mejorar infraestructuras y comunicaciones para facilitar que las personas puedan llegar a sus puestos de trabajo. Muñoz advirtió de que ya hay vacantes que no se cubren en el agro o en el sector energético por las dificultades de alojamiento y movilidad. Oto fue más allá y vinculó este problema con la cuenta de resultados: si no se pueden ejecutar proyectos por falta de personas, aumentan los costes y se pierde competitividad.

Los ponentes debatieron sobre las necesidades de empleo de las empresas aragonesas en diferentes sectores.

Los ponentes debatieron sobre las necesidades de empleo de las empresas aragonesas en diferentes sectores. / Miguel Ángel Gracia

La orientación laboral fue otro de los grandes asuntos. Muñoz defendió que no debe dirigirse únicamente a los jóvenes, sino acompañar a las personas durante toda su vida profesional. La Cámara de Zaragoza trabaja en esa línea con programas como Talento Joven y Talento +45, además de Candidato Ready. También se abordó la contratación en origen como vía necesaria en algunos sectores, aunque con obstáculos importantes: burocracia, homologación de títulos, trámites de extranjería y tiempos de espera. «El candidato no te espera», resumió Oto.

Desde CEOE Aragón, Avellaneda reclamó seguir avanzando en prioridades como la formación específica, la simplificación administrativa, una mayor flexibilidad legislativa, la fidelización del talento y la colaboración público-privada. Oto, por su parte, incidió en esa fidelización señalando la cultura del bienestar que promueve Ibercaja con sus trabajadores porque, como concluyó: «Talento hay, pero hay que saber enarmorarlo para que quiera trabajar contigo».

Oportunidades reales

La segunda mesa, titulada Empresas que necesitan personas: dónde están las oportunidades reales de empleo, trasladó ese diagnóstico al terreno de las compañías. Grupo Jorge, Avanza Zaragoza, Integra y Alia Consultores pusieron ejemplos concretos de una realidad transversal: la falta de profesionales afecta a la industria agroalimentaria, al transporte, a la tecnología y a los servicios avanzados.

Segunda mesa redonda, titulada 'Empresas que necesitan personas: dónde están las oportunidades reales de empleo'.

Segunda mesa redonda, titulada 'Empresas que necesitan personas: dónde están las oportunidades reales de empleo'. / Miguel Ángel Gracia

Santiago Calleja, director corporativo de Recursos Humanos de Grupo Jorge, explicó que el grupo mantiene procesos abiertos en áreas muy diversas. Necesita personal de línea, pero también perfiles especializados en calidad, ingeniería, procesos, mantenimiento y control de gestión. Su intervención sirvió para romper una imagen simplificada del sector cárnico. En Grupo Jorge trabajan unas 7.000 personas y, aunque 6.000 están vinculadas directamente a la producción, hay alrededor de 1.000 profesionales dedicados a mejorar procesos, eficiencia, trazabilidad, tecnología y gestión. «El sector cárnico es un sector muy técnicamente avanzado, muy desconocido», señaló.

En Avanza Zaragoza, Víctor Aznar, gerente de Recursos Humanos, explicó que la empresa mantiene una vacante prácticamente permanente: conductores y conductoras. La compañía necesita en torno a 100 conductores al año, una cifra difícil de cubrir en un sector que acusa falta de relevo generacional. A esa necesidad se suma otra cada vez más estratégica: el mantenimiento. La electrificación de los vehículos exige electromecánicos y profesionales con conocimientos vinculados a la electricidad, perfiles que escasean en el mercado.

Integra puso cifras al reto tecnológico. Su CEO, Félix Gil, explicó que la compañía cuenta con más de 20 vacantes abiertas en distintos territorios y para perfiles muy variados: consultores, desarrolladores, matemáticos, especialistas en inteligencia artificial o bioseguridad. Gil describió un cambio de fondo que va mucho más allá de la tecnología: ha cambiado la sociedad, las personas, lo que esperan de la vida y, por tanto, lo que esperan del trabajo. Esa transformación obliga a las empresas a revisar su propuesta de valor si no quieren agrandar la brecha entre lo que ofrecen y lo que demandan los profesionales.

Alia Consultores aportó al debate la mirada de una pyme en crecimiento. Jorge Navarro, socio y director general, recordó que el proyecto nació hace diez años con una sola persona y que ahora afronta una nueva etapa tras integrarse con Auren para llevar su modelo a toda España. La previsión de abrir 12 delegaciones en los próximos cuatro o cinco años convierte la búsqueda de personas en un reto inmediato y demuestra que la necesidad de talento no afecta solo a grandes corporaciones, sino también a empresas de servicios avanzados que quieren escalar.

La atracción y fidelización del talento ocupó buena parte del debate. Calleja reconoció una dificultad añadida para Grupo Jorge: no tener una marca final conocida por los jóvenes. Por eso, la compañía ha invertido en acercarse a universidades, ferias y espacios formativos, pero también en revisar procesos de selección, acogida, retribución y liderazgo.

Avanza ha optado por reforzar su atractivo entre los jóvenes a través de la comunicación y las redes sociales, además de impulsar el plan de bienestar ‘Avanza me cuida’. Integra trabaja la propuesta de valor desde antes de la incorporación, con una presentación profunda del propósito de la empresa, itinerarios formativos y programas internos como Aceleratech. En Alia, Navarro defendió que el salario pierde peso como único elemento decisivo porque lo que realmente importa son las personas.

El debate sobre aptitud o actitud reflejó otra tensión del mercado. Las empresas necesitan solvencia técnica, pero no siempre encuentran profesionales plenamente formados. Calleja fue claro: hay puestos, como los electromecánicos, para los que prácticamente no hay candidatos disponibles con experiencia en Zaragoza. Eso obliga a incorporar personas con menor preparación inicial y formarlas dentro. Gil defendió la actitud de aprendizaje permanente como condición indispensable en un mundo en el que las tecnologías se superan unas a otras a gran velocidad.

La inteligencia artificial cerró el debate como gran factor de transformación. Calleja la definió como una revolución en el empleo y en la forma de organizar las compañías. Avanza ya la utiliza para mejorar procesos e interacciones, especialmente en mantenimiento y áreas internas. Gil fue más contundente: para un ingeniero informático que ha vivido la llegada de internet y sucesivas oleadas tecnológicas, la IA es el mayor cambio tecnológico de su vida y se presenta como una oportunidad que exige actitud formativa y transformadora. Navarro fue incluso más allá al considerar que la pregunta sobre si la IA es amenaza u oportunidad empieza a estar superada: en Alia, tareas de análisis financiero que antes requerían días pueden resolverse ya en segundos, lo que permite dedicar más tiempo al asesoramiento estratégico y al trato con las personas.

La jornada dejó así una fotografía real de Aragón: una comunidad con empleo, inversión y capacidad de crecimiento, pero también con un reto estructural para conectar oportunidades y personas. Hará falta formación continua, FP y universidad más próximas a la empresa, orientación profesional a lo largo de toda la vida, más vivienda, mejores comunicaciones, simplificación administrativa, capacidad para atraer talento del exterior y retorno de profesionales aragoneses.

En un mercado laboral con menos población activa disponible y empleos cada vez más técnicos, las empresas ya no compiten solo por vender más o producir mejor. Compiten, sobre todo, por atraer trabajadores que quieran aprender, quedarse y crecer en ellas.

Fuente: El Periódico de Aragón