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Foro de Sintra

Warsh debuta en Europa sin dar pistas sobre los tipos mientras Lagarde ve menores riesgos de inflación

El nuevo presidente de la Fed evita anticipar la senda de los tipos de interés en su debut europeo, aunque defiende la autonomía del banco central

De izquierda a la derecha, la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, y el presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh.

De izquierda a la derecha, la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, y el presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh. / European Central Bank

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Monique Zamora Vigneault

Monique Zamora Vigneault

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Como viene siendo habitual, los principales banqueros centrales aprovechan cada verano la llegada de las temperaturas altas para intercambiar sus mensajes sobre el rumbo de la política monetaria en un espacio más bucólico, en Sintra (Portugal). El presidente entrante de la Reserva Federal, Kevin Warsh, ha cruzado el Atlántico para dar su primer discurso a Europa en el Foro de Bancos Centrales en Sintra, organizada cada año por el Banco Central Europeo (BCE). Y lo ha hecho fiel a la máxima que repetido desde su llegada al cargo: el de ser un presidente de pocas palabras. Warsh aspira a romper con la guía de su antecesor y promete una Fed menos previsible.

Acompañado por el gobernador del Banco de Canadá, Tiff Macklem, y el del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, Warsh ha evitado ofrecer cualquier orientación sobre la senda futura de los tipos de interés en Estados Unidos, un cambio de tono respecto a la estrategia comunicativa de la Fed de Jerome Powell o Ben Bernake.

Lagarde señala que los precios están más equilibrados

Una de las sorpresas a lo largo de la reunión ha llegado de la mano de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, quién también ha coincidido con Warsh al cuestionar el abuso de estas orientaciones futuras, en referencia a “su amigo Kevin”. En paralelo, Lagarde también ha vuelto a defender la última subida de tipos del BCE y ha lanzado un mensaje de tranquilidad a un mercado acostumbrado a la inflación, las tensiones geopolíticas y la volatilidad energética. “Creo que, por cierto, los riesgos —tanto al alza en cuanto a la inflación como a la baja en cuanto al crecimiento— probablemente estén más equilibrados en general de lo que lo estaban hace unas semanas”, ha asegurado. 

El único mensaje: la inflación

Aunque ha esquivado las preguntas sobre los tipos de interés en su primer panel internacional, Warsh sí ha reiterado que la prioridad de la Reserva Federal sigue siendo devolver la inflación al objetivo del 2%, pese a que el índice de precios se sitúa actualmente en 4,2%, su nivel más alto de los últimos tres años. No obstante, ha optado por transmitir un solo mensaje para enfriar la tensión: “las expectativas de inflación durante las primeras cuatro semanas de este periodo han disminuido, los riesgos de inflación han disminuido”. 

Más allá de la inflación, también ha querido despejar las dudas sobre la independencia de la Reserva Federal, después de un año marcado por los reiterados ataques del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a su predecesor, Jerome Powell. “Llevamos mucho tiempo siendo un banco central independiente”, ha reiterado en el panel con el resto de los banqueros citados. “Seguiremos siendo un banco central independiente en este momento y no veréis ningún cambio al respecto”, ha asegurado a lo largo del panel.

Warsh también ha cargado contra el uso excesivo de las previsiones de política monetaria (forward guidance, en inglés) y ha hecho hincapié en la creación de varios grupos de trabajo para revisar la estrategia de comunicación de la institución. Algunos analistas han comentado que la postura de Warsh busca reducir la dependencia de los mercados de cada mensaje de la entidad financiera.

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