Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Evolución de precios

La inflación de la eurozona se modera al 2,8% en junio y alcanza su nivel más bajo desde marzo

La desaceleración de la energía y de los servicios impulsa la moderación de los precios

Archivo - La presidenta del BCE, Christine Lagarde.

Archivo - La presidenta del BCE, Christine Lagarde. / Florian Wiegand/dpa - Archivo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Sabina Feijóo Macedo

Sabina Feijóo Macedo

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La tasa de inflación interanual de la eurozona se situó en junio en el 2,8%, lo que supone una desaceleración de cuatro décimas respecto al mes anterior y marca el nivel más bajo registrado en la región desde marzo de 2026. El dato, compartido de forma preeliminar por el Eurostat este miércoles, llega tres semanas después de que el Banco Central Europeo (BCE) incrementase los tipos de interés por primera vez en cuatro años. De este modo, los tipos subieron 25 puntos, pasando de un 2% a un 2,25%, a tenor de una subida de precios que desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán no había parado de escalar.

"La guerra en Oriente Medio está generando presiones inflacionistas, y la decisión de subir los tipos de interés se mantiene firme en diversos escenarios que analizan cómo podría evolucionar la crisis y afectar a las perspectivas a medio plazo de la zona del euro", justificaba entonces el movimiento el supervisor del BCE. Hoy, los datos confirman moderación progresiva del ritmo de encarecimiento en el conjunto de la unión monetaria.

En concreto, el descenso del índice general se explica, principalmente, por la evolución de los componentes más volátiles de la cesta de consumo. En particular, la energía registró un incremento interanual del 8,7%, frente al 10,8% del mes anterior, lo que confirma una clara desaceleración en su contribución al aumento de precios. En paralelo, los alimentos frescos se encarecieron un 3,2%, también por debajo del 4% observado en mayo.

La inflación subyacente también se relaja

Más allá del comportamiento de los componentes energéticos y alimentarios, los datos muestran una moderación generalizada en otros segmentos de la economía. Los bienes industriales no energéticos aumentaron un 0,9% interanual, en línea con el registro del mes anterior, lo que sugiere una estabilidad relativa en este componente. Por su parte, los servicios se encarecieron un 3,2%, frente al 3,5% de mayo, contribuyendo también a la moderación del índice general.

Al excluir el impacto de la energía, la inflación de la eurozona se situó en el 2,2%, dos décimas menos que en el mes anterior. Si además se eliminan del cálculo los alimentos, el alcohol y el tabaco, la inflación subyacente descendió hasta el 2,4%, frente al 2,6% registrado en mayo. Esta evolución apunta a una cierta relajación de las presiones inflacionistas estructurales en la región.

Diferencias entre países de la eurozona

El comportamiento de los precios, eso sí, sigue mostrando una notable heterogeneidad entre los países miembros. Entre las tasas más bajas destacan las registradas en Malta (1,9%), así como en Estonia y Francia, ambas en torno al 2%. Sin embargo, en el extremo opuesto, los mayores incrementos se observaron en Lituania, con una inflación del 5,5%, Bulgaria con un 5,3% y Croacia con un 4,2%, lo que evidencia la persistencia de presiones inflacionistas en algunos Estados miembros, especialmente en Europa del Este.

En el caso de España, la inflación armonizada se mantuvo en el 3,6% interanual en junio, lo que sitúa al país por encima de la media de la eurozona y supone un diferencial desfavorable de ocho décimas respecto al conjunto del área monetaria. España se consolida así como la economía de mayor inflación entre las grandes economías del euro, por delante de Francia (2%), Alemania (2,4%) e Italia (3,1%).

En el país, la tasa de inflación publicada ayer por el INE (no armonizada) se situó en junio en un 3,2%, siendo el tercer mes consecutivo en el que el país registra el mismo nivel de incremento en los precios. La estabilidad se explica por la moderación de los carburantes, que durante los meses más duros del conflicto en Oriente Medio fueron la principal presión al alza, mientras que electricidad gas pasan ahora a contribuir al alza tras la normalización fiscal iniciada el 1 de junio. La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos no elaborados, baja una décima hasta el 2,9%, apoyada también por la moderación de algunos servicios turísticos.

Así, a pesar de que el país presenta una tasa de inflación comparativamente más alta que sus países vecinos, el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa valoró positivamente el dato y afirmó que el plan de respuesta del Gobierno "ha amortiguado el impacto de la guerra de Irán sobre la inflación y protegido el poder adquisitivo de los hogares". Según los cálculos realizados por el Ministerio, desde la aprobación del plan el pasado 20 de marzo, las medidas habrían rebajado cerca de un punto porcentual la inflación general.

Suscríbete para seguir leyendo