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Amber cambia a su representante en el consejo

Indra ratifica a Recasens y Simón en su primera junta y rebaja las condiciones salariales del nuevo consejero delegado

La compañía fija en 14 el número de miembros del consejo y aprueba aumentar el dividendo un 20% hasta los 0,30 euros por acción

El presidente no ejecutivo de Indra, Ángel Simón, y el consejero delegado de la compañía Josep Maria Recasens.

El presidente no ejecutivo de Indra, Ángel Simón, y el consejero delegado de la compañía Josep Maria Recasens. / Cedida

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Pablo Gallén

Pablo Gallén

Madrid
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Indra celebró este martes, 30 de junio, la primera junta de accionistas de la nueva etapa liderada por Josep Maria Recasens, consejero delegado desde el 17 de junio, y Ángel Simón, presidente desde principios de abril. Ambos fueron ratificados con amplia mayoría por los accionistas, que también aprobaron el aumento del dividendo un 20% hasta los 0,30 euros brutos por acción, previsto para el próximo 9 de julio.

La junta dio luz verde, además, a fijar en 14 el número de miembros del consejo de administración, tras la salida de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) del capital de Indra y el abandono del órgano de gobierno por parte de Javier Escribano, presidente de la firma familiar. El 50% de los miembros del consejo son independientes y cuenta con seis mujeres.

Los accionistas también aprobaron el nombramiento de Magdalena Jacoba Bertram López como consejera dominical en representación de Amber Capital, tercer mayor accionista de Indra, con algo más del 5% del capital tras vender un 2% el pasado febrero. Bertram sustituye a Pablo Jiménez de Parga, anterior representante de Amber, que dimitió hace alrededor de un mes.

Durante la reunión se aprobaron las cuentas anuales y el informe de gestión correspondientes al ejercicio cerrado a 31 de diciembre de 2025, así como la política de remuneraciones de los consejeros, la entrega de acciones al consejero delegado como parte de su retribución variable anual y el plan de incentivos a medio plazo para el periodo 2026-2030. La compañía se comprometió, además, a la publicación de un nuevo plan estratégico "antes de final de año".

Rebaja salarial para Recasens

Uno de los puntos más relevantes fue la rebaja de las condiciones salariales del nuevo consejero delegado. Indra ha reducido un 23% la retribución fija de Recasens respecto a la de su antecesor, José Vicente de los Mozos. El nuevo CEO percibirá 816.500 euros anuales, frente a los 1.056.000 euros que cobraba De los Mozos.

Aunque el salario base directo de Recasens aumenta un 7,6%, hasta los 710.000 euros, la compañía ha recortado de forma sustancial la aportación a su plan de pensiones. Esta queda limitada al 15% del salario base, unos 106.500 euros al año, frente al 60% que recibía De los Mozos, cerca de 400.000 euros anuales. Fuentes de la compañía reconocen que varios inversores institucionales habían cuestionado la generosidad del plan de pensiones del anterior primer ejecutivo.

El presidente, Ángel Simón, cobrará 550.000 euros, la misma cantidad que percibía Marc Murtra como presidente no ejecutivo. A esa remuneración se le podrá añadir un complemento para servicios como seguro médico o por presidir órganos internos de la compañía, como la Comisión Delegada o la de Estrategia.

El esquema de retribución variable de Recasens se mantiene sin cambios sustanciales: podrá percibir hasta un 200% de su salario base si cumple todos los objetivos, con un 30% de ese bonus abonado en acciones. Además, podrá optar a un incentivo plurianual vinculado al plan estratégico que Indra prevé presentar este otoño. El plan 2026-2030 le daría derecho a casi 93.000 acciones si se alcanzan las metas, un paquete valorado a precios actuales en torno a cinco millones de euros, aunque su importe podría aumentar si crece la capitalización bursátil.

También se han endurecido las condiciones de salida. Si Indra prescinde de Recasens, su indemnización será un 26,2% inferior a la que recibió De los Mozos. La compensación por cese y no competencia se vincula ahora al doble del salario fijo más el bonus anual, mientras que antes se calculaba sobre 1,75 veces la remuneración total objetivo anualizada, un criterio más favorable.

La rebaja cobra especial relevancia por la elevada rotación en la cúpula de Indra, que ha tenido cuatro presidentes y cuatro consejeros delegados en el último lustro. En ese periodo, la compañía ha abonado indemnizaciones relevantes a antiguos directivos: Ignacio Mataix recibió 4,6 millones de euros; Cristina Ruiz, 3,6 millones; y Luis Abril, 2,7 millones este año.

Con estos cambios, Indra busca responder a la presión de los inversores institucionales y reforzar el control sobre los costes de la alta dirección. La comisión de Nombramientos, integrada por cuatro consejeros independientes y dos dominicales en representación de la SEPI, que controla alrededor del 28% del capital, ha tratado de alinear la política retributiva con las demandas de los fondos.

El accionista minoritario y presidente de Axpe Consulting, Manuel Revuelta, exigió en el turno de palabra la dimisión del nuevo presidente no ejecutivo, Ángel Simón, al entender que responde a la voluntad del Gobierno de España y no a la voluntad de los accionistas. "La llegada a la presidencia de Marc Murtra y Ángel Simón responden a la voluntad de La Moncloa de controlar los activos de la cotizada. En 2021 recibí ofertas, bastante deshonestas, para participar en el consejo de administración junto a otras compañías como Sapa y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) que llevaré ante la Fiscalía. Indra vive una operación de concertación accionarial que debería hacer actuar a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)", criticó.

El futuro acuerdo con Santa Bárbara

La junta se celebró, además, en un momento de especial movimiento para Indra y para el sector de defensa. La compañía mantiene conversaciones con Santa Bárbara, filial europea de General Dynamics, para crear una empresa conjunta con la que competir por contratos militares terrestres. El acercamiento es significativo, ya que ambas empresas habían mantenido posiciones enfrentadas por la adjudicación de varios programas de artillería a la UTE formada por Indra y EM&E, valorados en más de 7.000 millones de euros. "Necesitamos una respuesta multisectorial y multinacional. Las alianzas son una necesidad y la cooperación van más allá de Europa, con socios de países aliados", defendió Simón, en clara referencia a un futuro pacto con Santa Bárbara.

Santa Bárbara recurrió esa adjudicación ante la Audiencia Nacional, aunque la compañía defendió que se trataba de un “recurso procedimental”. Al mismo tiempo, reconoció conversaciones con Indra para “unir al sector, generar sinergias y aprovechar todas las capacidades industriales y tecnológicas existentes en España”. La posible alianza supondría un giro relevante en la relación entre ambas compañías y se enmarca en la reorganización del sector de defensa en España y Europa.

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