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Capacidad de ahorro

Pablo Gil, economista: "El problema es que decides ahorrar después de haber gastado"

Automatizar el ahorro nada más cobrar la nómina es la clave para construir un colchón financiero, según el experto económico Pablo Gil

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La planificación económica puede ser clave para evitar gastos impulsivos

La planificación económica puede ser clave para evitar gastos impulsivos / Sport - ARCHIVO

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Alejandro Navarro

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El ahorro se ha convertido en uno de los mayores desafíos del día a día, en especial para las personas con sueldos ajustados o que presentan responsabilidades familiares. Por ello, una buena planificación financiera puede ser muy útil para evitar posibles imprevistos.

En concreto, el economista Pablo Gil asegura que uno de los puntos clave para obtener un buen colchón financiero sería automatizar el ahorro, en concreto, justo cuando llega el momento de cobrar.

Muchos ahorros destinados a 'gastos impulsivos e innecesarios'

Ahora bien, el principal problema sería ahorrar únicamente el dinero que sobra cada mes. Básicamente, este no sería un objetivo realista, ya que es más probable que la persona acabe destinando el dinero a gastos impulsivos o innecesarios.

"Yo creo que la gente inmadura satisface sus deseos primarios a la primera de cambio. Y eso hace que no puedas planificar prácticamente nada. Lo que tienes lo gastas, y a veces lo gastas en cosas absurdas simplemente porque lo tienes", admite el experto.

Un punto clave: el ahorro mensual y automático

Aun así, el economista propone una solución simple, pero eficaz en estos casos: guardar una parte del dinero cuando cobramos el sueldo. Con ello, el ahorro no dependería de la fuerza de voluntad personal de cada uno.

"El problema es que gastas lo que tienes porque decides ahorrar después de haber gastado. No detraes el ahorro primero y después gastas lo que te queda", puntualiza Gil.

De esta forma, el método que propone consiste en programar una transferencia automática en cuanto recibimos la nómina. Por ejemplo, podríamos destinar un 10% de nuestros ingresos al ahorro, creando así una rutina financiera.

El destino de este porcentaje sería una cuenta bancaria distinta de la que no podemos sacar dinero. Con todo ello, podemos disponer de un colchón financiero para situaciones concretas, ya sea un imprevisto, avería del coche, vacaciones, gastos médicos, etc.