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Prestaciones del Imserso

Las amas de casa pueden solicitar una ayuda de 628 euros al mes tras cumplir los 65 años

La pensión no contributiva permite cobrar hasta 628,80 euros al mes a quienes no reúnen las cotizaciones exigidas y cumplen varios requisitos

Imagen de una mujer jubilada, perfil de quienes pueden beneficiarse de la ayuda de más de 600 euros al mes si ha sido ama de casa durante su periodo laboral y no ha podido cotizar.

Imagen de una mujer jubilada, perfil de quienes pueden beneficiarse de la ayuda de más de 600 euros al mes si ha sido ama de casa durante su periodo laboral y no ha podido cotizar. / ARCHIVO

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Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

Madrid
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Llegar a la edad de jubilación sin haber cotizado lo suficiente no significa quedarse sin protección económica. Miles de mujeres que dedicaron buena parte de su vida al cuidado del hogar, los hijos o familiares dependientes pueden acceder a una prestación pública al cumplir los 65 años. Se trata de la pensión no contributiva de jubilación, una ayuda gestionada por las comunidades autónomas y regulada por la normativa de la Seguridad Social para quienes carecen de ingresos suficientes y no tienen derecho a una pensión contributiva.

Aunque han proliferado las informaciones sobre una supuesta “pensión para amas de casa”, la realidad es que no existe una prestación específica creada para este colectivo. Lo que sí contempla el sistema es una vía de protección que desde hace años beneficia a muchas personas que nunca cotizaron o que no alcanzaron el mínimo exigido para acceder a una pensión ordinaria.

Muchas de ellas son mujeres que asumieron durante décadas tareas domésticas y de cuidados sin remuneración, una situación que sigue teniendo un peso importante en las estadísticas sobre brecha laboral y de pensiones.

Qué ayuda pueden solicitar las amas de casa al cumplir 65 años

La prestación a la que pueden acceder es la pensión no contributiva de jubilación, regulada por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso). Su objetivo es garantizar unos ingresos mínimos a las personas que alcanzan la edad de jubilación sin haber generado el derecho a una pensión contributiva.

Para 2026, la cuantía íntegra de esta prestación asciende a 8.803,20 euros al año, distribuidos en 14 pagas de 628,80 euros mensuales. No obstante, la cantidad final puede variar en función de la situación económica de cada solicitante y de los ingresos existentes en su unidad de convivencia.

Los requisitos que exige la normativa

El acceso a esta ayuda está condicionado al cumplimiento de varios requisitos:

  • El primero es haber cumplido 65 años o más en la fecha de la solicitud.
  • Además, la persona interesada debe residir legalmente en España y acreditar un período mínimo de residencia de 10 años entre los 16 años de edad y la fecha de la solicitud, de los cuales al menos dos deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la petición de la prestación.
  • También es imprescindible carecer de rentas suficientes. La Administración analiza tanto los ingresos propios como, en determinados casos, los de las personas que conviven en el mismo domicilio.

Por este motivo, no todas las solicitudes son aprobadas aunque el solicitante carezca de ingresos personales.

No es una ayuda nueva

Uno de los aspectos que más confusión está generando es la idea de que se trata de una nueva prestación para amas de casa.

Sin embargo, la pensión no contributiva de jubilación forma parte del sistema español de protección social desde hace décadas y no ha sido creada recientemente. Lo que ocurre es que muchas personas desconocen que esta vía existe y que puede servir como alternativa cuando no se cumplen los requisitos para acceder a una pensión contributiva de jubilación.

Por ello, quienes se encuentren cerca de la edad de retiro y no hayan cotizado lo suficiente pueden consultar su situación ante los servicios sociales de su comunidad autónoma o ante los organismos competentes para comprobar si reúnen las condiciones exigidas por la normativa vigente.