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Permisos laborales

Muchos trabajadores desconocen que el permiso de cinco días por cuidado de familiares no siempre termina con el alta hospitalaria

La ley reconoce cinco días retribuidos para determinados supuestos de cuidado familiar y los tribunales recuerdan que la salida del hospital no implica automáticamente el fin del permiso

Pacientes y familiares en una sala de espera del Hospital Clínic de Barcelona.

Pacientes y familiares en una sala de espera del Hospital Clínic de Barcelona. / Zowy Voeten

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Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

Madrid
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Pese a lo que muchos gente cree, el permiso retribuido de cinco días por cuidado de familiares no termina en el mismo momento en que la persona hospitalizada recibe el alta y abandona el hospital. La normativa laboral y la interpretación que han ido consolidando los tribunales apuntan en otra dirección.

El artículo 37.3.b) del Estatuto de los Trabajadores reconoce un permiso retribuido de cinco días por accidente o enfermedad graves, hospitalización o intervención quirúrgica sin hospitalización que precise reposo domiciliario de determinados familiares y convivientes. Se trata de un derecho reforzado tras la reforma introducida en 2023, que amplió su duración y alcance.

La cuestión que ha generado más dudas desde entonces es qué ocurre cuando el familiar recibe el alta hospitalaria antes de que hayan transcurrido esos cinco días. La respuesta no es tan simple como muchos creen.

El alta hospitalaria no siempre pone fin al permiso

La normativa no establece que el permiso deba finalizar automáticamente con el alta hospitalaria. De hecho, el propio objetivo de esta medida es facilitar el cuidado de familiares en situaciones que requieren atención, acompañamiento o asistencia.

Por este motivo, distintas resoluciones judiciales han venido interpretando que el hecho de abandonar el hospital no implica necesariamente que desaparezca la necesidad de cuidados. En muchos casos, la recuperación continúa en el domicilio y puede requerir apoyo durante los días posteriores.

La diferencia entre alta hospitalaria y alta médica resulta clave. Mientras que la primera supone la salida del centro sanitario, la segunda implica que la situación clínica ya no requiere seguimiento o cuidados vinculados al proceso que originó la baja hospitalaria.

Precisamente sobre esta cuestión se ha pronunciado recientemente el Tribunal Supremo, reforzando una interpretación que pone el foco en la finalidad del permiso y no únicamente en el ingreso hospitalario.

Qué dice la jurisprudencia reciente

Las últimas resoluciones recuerdan que el derecho no debe analizarse de forma automática ni limitarse exclusivamente al tiempo que dura la hospitalización. Lo relevante es determinar si persiste una situación que justifique los cuidados del familiar.

Los tribunales también han insistido en que el concepto de cuidado debe interpretarse de forma amplia y acorde con la finalidad de la norma, evitando restricciones que no aparecen expresamente recogidas en la legislación.

Esto no significa que el permiso se prolongue indefinidamente ni que pueda utilizarse en cualquier circunstancia tras un alta. Significa, simplemente, que la salida del hospital no extingue por sí sola el derecho cuando siguen existiendo necesidades de atención derivadas del proceso médico.

En resumen, esto quiere decir que el permiso de cinco días fue diseñado para facilitar el cuidado efectivo de familiares y convivientes, por lo que cada situación debe analizarse atendiendo a esa finalidad y no únicamente a la fecha en que se firma un alta hospitalaria.