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La IA llega al negocio de la vivienda

¿Adiós al promotor inmobiliario tradicional? La IA ya recomienda qué construir, cuánto cobrar y a quién vender

La startup española eVoost AI, impulsada desde Abu Dabi y recién incorporada al ecosistema de Nvidia, lanza una plataforma capaz de analizar la demanda, recomendar qué viviendas levantar y optimizar su venta

La venta de viviendas cae en abril y encadena cuatro meses de descensos

Llega la transformación del inmobiliario mediante IA agéntica de la mano de una startup española

Llega la transformación del inmobiliario mediante IA agéntica de la mano de una startup española / Pixabay

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Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

Madrid
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La inteligencia artificial ya escribe textos, genera imágenes, responde consultas legales y ayuda a programar software. Ahora también apunta a otro sector clave para la economía española: la vivienda.

¿Más pisos de dos habitaciones o viviendas familiares? ¿Piscina o zonas de coworking? ¿Subir precios o esperar? Son decisiones que tradicionalmente han tomado promotores, arquitectos y equipos comerciales. Pero la irrupción de la inteligencia artificial (IA) empieza a cambiar las reglas. La empresa española eVoost AI acaba de presentar Gravity, una plataforma que promete ayudar a las promotoras a decidir qué construir, cómo venderlo y a qué precio hacerlo a partir del análisis masivo de datos y del comportamiento de los compradores.

La compañía, fundada en 2024 por los emprendedores Cristian G. Pastrana y Koh Onozawa, sostiene que “el sector inmobiliario sigue tomando muchas decisiones de forma reactiva”. Es decir, observando qué se ha vendido ya en el mercado para actuar en consecuencia. Su propuesta consiste en utilizar algoritmos capaces de detectar patrones de demanda, tendencias de compra y cambios en el entorno para anticipar movimientos antes de que se reflejen en las ventas.

La idea llega en un momento especialmente sensible para el mercado residencial español. La escasez de vivienda disponible, el aumento de precios y el desequilibrio entre oferta y demanda se han convertido en una de las principales preocupaciones económicas de los ciudadanos. Según los últimos datos oficiales, España arrastra un déficit de vivienda nueva respecto al crecimiento de los hogares, mientras que distintos estudios del sector apuntan a una falta estructural de oferta en numerosos mercados urbanos y turísticos.

La tecnología de eVoost pretende intervenir precisamente en ese punto. Su sistema analiza información de mercado, comportamiento de compradores, evolución de precios y datos procedentes de los propios proyectos inmobiliarios para recomendar acciones a los promotores. Entre ellas, desde modificar la tipología de viviendas de una promoción hasta ajustar precios o reforzar campañas comerciales dirigidas a determinados perfiles de clientes.

La inteligencia artificial entra en la obra

Gravity funciona como un sistema central que recibe información procedente de distintas fuentes y la convierte en recomendaciones operativas. Según explica la compañía, el software puede detectar, por ejemplo, si existe una demanda creciente de viviendas de dos dormitorios en una zona determinada o si determinados servicios comunes tienen más aceptación entre los potenciales compradores.

La empresa defiende que este tipo de herramientas permiten reducir algunas de las ineficiencias históricas del sector. Durante el encuentro con periodistas celebrado la pasada semana, sus responsables aseguraron que todavía existen promociones donde determinadas decisiones sobre distribución de viviendas, equipamientos o estrategias comerciales se toman con información limitada o poco actualizada.

La plataforma incorpora además asistentes conversacionales basados en inteligencia artificial que pueden responder preguntas de clientes las 24 horas del día en distintos idiomas, una función especialmente orientada al mercado internacional y a las promociones de costa, donde una parte importante de los compradores procede del extranjero.

Detrás de esta estrategia hay una idea que cada vez gana más peso en múltiples industrias: utilizar la inteligencia artificial no solo para automatizar tareas, sino también para apoyar la toma de decisiones empresariales.

De Asturias a Abu Dabi

La historia de eVoost también refleja la creciente tendencia de internacionalización de startups tecnológicas españolas hacia algunos de los nuevos polos globales de innovación.

Aunque buena parte de su equipo continúa trabajando desde España, especialmente desde Asturias (donde nació), la compañía estableció su sede principal en Abu Dabi tras ser seleccionada por Hub71, la aceleradora impulsada por el fondo soberano de Emiratos Árabes Unidos para atraer empresas tecnológicas consideradas estratégicas. Desde allí ha captado financiación, ha ampliado su actividad internacional y opera ya en mercados como España, Portugal, Rumanía, Georgia, Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos.

Koh Onozawa (i) y Cristian G. Pastrana (d), cofundadores de eVoost AI, en un evento la semana pasada en Hub 71, el ecosistema emprendedor del Gobierno de Emiratos Árabes Unidos (UA) en Abu Dhabi

Koh Onozawa (i) y Cristian G. Pastrana (d), cofundadores de eVoost AI, en un evento la semana pasada en Hub 71, el ecosistema emprendedor del Gobierno de Emiratos Árabes Unidos (UA) en Abu Dhabi / CEDIDA

Además, la empresa ha sido recientemente aceptada en Nvidia Inception, el programa internacional con el que el gigante estadounidense de los chips apoya a compañías emergentes que desarrollan soluciones basadas en inteligencia artificial.

Más allá del éxito concreto de una startup, el movimiento refleja cómo la carrera global por la IA empieza a extenderse a sectores tradicionalmente alejados de la tecnología. Y pocos son tan relevantes para millones de ciudadanos como el de la vivienda.

La gran incógnita es hasta dónde llegará esta transformación. Porque si hasta ahora la inteligencia artificial ayudaba a vender productos o diseñar campañas publicitarias, la siguiente frontera podría ser mucho más ambiciosa: ayudar a decidir qué viviendas se construyen, dónde se construyen y quién termina comprándolas.

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