III Foro Mediterráneo
Aitor Moll pone el broche final a un III Foro Mediterráneo marcado por el debate geopolítico y social
Tras tres días de diálogo, cooperación y propuestas para afrontar los grandes desafíos del arco mediterráneo, Barcelona clausura una edición con la vista puesta en Palma de Mallorca, sede del próximo Foro Mediterráneo

Aitor Moll clausura el III Foro Mediterráneo. / PI STUDIO

"Con la voluntad de seguir buscando respuestas realistas y ambiciosas para afrontar los retos más difíciles de estos años, este Foro llega a su fin". Con estas palabras despedía Aitor Moll, consejero de Prensa Ibérica, los tres días de intenso diálogo y cooperación que caracterizaron la III Edición del Foro Económico y Social del Mediterráneo.
Desde el imponente atril del museo barcelonés CosmoCaixa, al que cientos de líderes influyentes se subieron este miércoles y jueves, 17 y 18 de junio —ya que la jornada inaugural, centrada en la cultura, se celebró el martes 16 en la Fundació Joan Miró—, Moll abogó por continuar la conversación iniciada en el foro más allá del ámbito institucional.
Entre las personalidades que han pasado por este foro y a las que Moll se ha referido en sus palabras, se encuentra el rey Felipe VI, "quien ha mencionado que solo cosas buenas pueden derivar de la cooperación, la investigación y de un diálogo honesto como este", recordó Moll. También el presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu; y el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, entre otros. A todos ellos, Moll quiso trasladar su agradecimiento.
Una edición marcada por la geopolítica
Sin embargo, lejos de limitarse a un reconocimiento institucional, su discurso de cierre puso el foco en el valor añadido que un encuentro de estas características aporta a las distintas orillas mediterráneas españolas. Especialmente por su dimensión geopolítica, reflejada en intervenciones destacadas como la del conseller de Unión Europea y Acción Exterior de la Generalitat de Catalunya, Jaume Duch Guillot, "quien destacó que el espacio mediterráneo es uno de los más complejos, pero también uno de los que ofrece mayores oportunidades"; la del exvicepresidente de la Comisión Europea, Josep Borrell, y su reflexión sobre un Mediterráneo que "los españoles siguen viendo como una amenaza a causa de la inmigración"; o la de la periodista Anne Applebaum y su análisis de unos "Estados Unidos que están tomando un rumbo peligrosamente autocrático", recordó Moll al recuperar algunas de las principales ideas compartidas durante el encuentro.
Ahora, tras las ediciones celebradas en 2024 y 2025 en València y Málaga, Barcelona mira a Palma de Mallorca, ciudad que acogerá el año que viene la cuarta edición del Foro Mediterráneo. Así lo anunció este mediodía Jaume Collboni, alcalde de Barcelona, y así lo ha vuelto a recordar Moll al cierre del acto. Un año más, cambiará la ubicación, pero el objetivo se mantiene puesto en poner en común y ampliar el debate en torno a retos colectivos del arco mediterráneo, por lo que más que "un cierre", ha querido destacar Moll, es en realidad "un nuevo comienzo".
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