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400 trabajadores

SeQura quiere convertirse en el próximo unicornio catalán antes de 2030

La fintech catalana prevé alcanzar los 1.000 millones de euros en ingresos antes del final de la década tras consolidar su expansión internacional, reforzar su negocio en el sector óptico y evolucionar hacia una infraestructura financiera sectorial con mayor alcance global

La 'startup' catalana SeQura obtiene 410 millones para entrar en Estados Unidos, Reino Unido y Alemania

El CEO de seQura, David Bäckström, en sus oficinas de Barcelona.

El CEO de seQura, David Bäckström, en sus oficinas de Barcelona. / Ferran Nadeu / EPC

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Sabina Feijóo Macedo

Sabina Feijóo Macedo

Barcelona
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No son muchas las empresas del ecosistema start-up catalán que, a día de hoy, se atrevan a decir en voz alta que se convertirán en unicornio (como se conoce a las empresas emergentes que alcanzan una valoración de 1.000 millones de dólares u 885 millones de euros) en un horizonte de apenas cuatro años.

En una comunidad donde la creación de empresas tecnológicas no deja de crecer (en 2025 se contabilizaron 2.043 nuevas compañías en Catalunya), escalar hasta niveles de rentabilidad y tamaño suficiente para alcanzar esa categoría sigue siendo la excepción. La última en lograrlo fue Factorial, en 2022. Desde entonces no ha habido ninguna.

Sin embargo, en la antigua fábrica textil situada en la calle Ali Bei, a pocos metros de Arc de Triomf, hay un emprendedor en serie, de origen sueco, por cierto, pero afincado desde principios de los 2000 en Catalunya, que afirma con total seguridad que en 2030 su empresa alcanzará este hito. “Es como una bola de nieve; una vez alcanzas un tamaño crítico y mantienes crecimientos sostenidos del 50%, el horizonte es bastante previsible”, afirma.

Un emprendedor en serie

Quién habla no es otro que David Bäckstrom, CEO y cofundador de la fintech SeQura especializada en pagos fraccionados o BNPL (buy now pay later). Atiende a EL PERIÓDICO tras haber cerrado 2025 con una facturación de 133 millones de euros, 11 millones de ebitda, 400 trabajadores en plantilla —ayudó la ronda que cerraron en 2024 de 410 millones de euros liderada por Citi, con la que escalaron su negocio a Estados Unidos, Reino Unido y Alemania y “prometedores planes de negocio”. Antes de adentrarse en ellos, echa la vista atrás.

Fue en 2015 –año en que su anterior empresa Telemedicine Clinic había crecido hasta convertirse en el mayor centro de diagnóstico por imagen de Europa y el segundo en todo el mundo-- cuando decidió poner el foco en un nuevo emprendimiento. “Quería hacer algo que tuviese un gran impacto” recuerda. Y la respuesta la encontró en las diferencias de acceso al crédito que tenían los consumidores del norte de Europa con los del Sur.

Los españoles compraban menos [online]; eran más reacios a pagar por adelantado productos que no conocen o no han tocado.

David Bäckstrom

— CEO de SeQura

“En países como Suecia existen registros de crédito muy oficiales y detallados, acompañados de medidas que castigan fuertemente el impago. En el sur de Europa la información es más fragmentada, lo que impide que las entidades financieras tradicionales evalúen correctamente el riesgo de los consumidores y sean más reacias a dejar dinero” cuenta el directivo.

Barcelona 28/4/2026 Entrevista con el CEO de seQura, David Bäckström Fotografía de Ferran Nadeu

El CEO de seQura, David Bäckström. / Ferran Nadeu / EPC

El espacio donde más fricción generaba la dificultad al crédito fue en la compra online. “Los españoles compraban menos, eran más reacios a pagar por adelantado productos que no conocen o no han tocado” recuerda. Por ello, la primera solución que dio forma a SeQura no fue un crédito al consumo, sino un sistema de “compra ahora y paga en 7 días”, que permitía recibir el producto y “solo si le convencía” pagar y quedárselo. Al existir un intermediario dispuesto a asumir el riesgo, los compradores redujeron su ansiedad y los comercios dispararon las ventas.

Del BNPL al negocio sectorial

Con el tiempo, SeQura fue abandonando el enfoque generalista del “buy now pay later” para centrarse en verticales donde el impacto del pago flexible es mayor. Y entre estas, pusieron el foco en la educación, donde opera bajo la marca eduQa. “Cuando pagas un master o un curso de formación lo haces a ciegas, es un segmento muy opaco que no puedes testear hasta que lo estás cursando” subraya el CEO, “y duele mucho pagar 5.000 euros por algo que no sabes si te va a gustar”.

Bajo esta premisa la compañía permite fraccionar pagos de matrículas de entre 500 y 5.000 euros en cuotas mensuales. Hoy, ese vertical ha crecido tanto que ya supone el 40% de la facturación del grupo (casi 100 millones) y trabaja con con más de 100 centros formativos. Además del sistema de pago, SeQura ofrece herramientas de datos para los centros, que les permiten analizar la calidad del alumnado y mejorar la captación internacional, especialmente en Latinoamérica.

De hecho, gran parte de la ventaja competitiva de la ompañía bebe de su base de datos de comportamiento, que aglutina más de 2,7 millones de usuarios y más de 5.000 comercios conectados, lo que le permite analizar más de 150 variables en cada transacción. Analizan la cesta de la compra, la dirección o el comportamiento del usuario en la web, el dispositivo con el que se efectúa la compra, el correo electrónico, donde “un Gmail tiene estadísticamente menos tasa de morosidad que otros”, si el usuario cambia datos durante el proceso de pago o si introduce su nombre haciendo copy paste.

Barcelona 28/4/2026 Entrevista con el CEO de seQura, David Bäckström Fotografía de Ferran Nadeu

El CEO de seQura, David Bäckström, en sus oficinas de Barcelona. / Ferran Nadeu / EPC

El resultado de esta especialización en segmentos especializados y análisis de datos, según la empresa, es una tasa de aceptación media del 95%, muy por encima del estándar bancario. “Cuando un sistema de pago rechaza a un usuario, las consecuencias no son para la financiera, sino para el comercio. El cliente se ofendido personalmente, lo que no solo hará perder una venta, sino forjar una desconfianza en el futuro” dice Backstrom. “Una ratio de aceptación bajo (como el 30% de los bancos) se traduce directamente en ventas perdidas para el comercio”.

La apuesta óptica: el gran vector de crecimiento

Desde hace dos años, SeQura introdujo un segundo vertical en el sector óptico (optiQa) que ofrece una suscripción o "renting" de gafas para que el usuario pueda disponer de varias gafas (graduadas, de sol o deportivas) mediante una cuota mensual, con cambios de lentes incluidos cuando varía la graduación y renovación periódica de monturas. “En promedio la gente tiene una o dos gafas, pero la necesidad real es mucho mayor”, señala el fundador.

Cuando un sistema de pago rechaza a un usuario, las consecuencias no son para la financiera, sino para el comercio.

David Bäckstrom

— CEO de SeQura

El modelo ya opera en unas 200 ópticas en España y ha iniciado su expansión internacional en Alemania, México y Estados Unidos, además de acuerdos con grandes proveedores globales del sector. Si bien actualmente optiQa solo supone un 5% de la facturación, la compañía prevé que este vertical tenga un peso cercano a un tercio del negocio en 2030.

El movimiento aspira a convertir SeQura en una infraestructura tecnológica y financiera especializada por industrias. “No queremos vender préstamos personales masivos. Queremos construir herramientas que ayuden a sectores concretos a vender más y fidelizar clientes”, insiste el fundador. Esa filosofía explica también por qué la empresa ya trabaja en nuevos verticales vinculados al sector sanitario, especialmente el dental, donde ya exploran modelos de suscripción para facilitar el acceso a revisiones y tratamientos básicos mediante cuotas mensuales reducidas.

Preguntado el CEO por planes futuros para la compañía, Bäckstrom, sin entrar en detalles, admite que SeQura trabaja desde hace meses en una estructura financiera propia que le permita operar con mayor autonomía regulatoria en distintos mercados europeos. La decisión, todavía pendiente de varios procesos previstos para otoño, apunta a una evolución natural para una empresa que mueve millones de euros diarios en financiación y que aspira a convertirse, más que en una fintech de consumo, en una plataforma financiera global especializada por sectores.

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