Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
Desarrollo estratégico

Reinventar la red viaria: mantenimiento, tecnología y financiación

La movilidad del futuro exige infraestructuras más resilientes y sistemas estables de inversión a largo plazo

Infraestructura de Abertis en los túneles del Cadí.

Infraestructura de Abertis en los túneles del Cadí.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Durante décadas, la idea de desarrollo en infraestructuras viarias ha estado ligada a la expansión: construir más carreteras, ampliar corredores estratégicos, conectar territorios… Hoy, sin embargo, el relato ha cambiado. El reto ya no pasa solo por aumentar la capacidad, se trata también de conservar y, sobre todo, modernizar la red existente para adaptarla a una nueva realidad marcada por la digitalización, la sostenibilidad y las nuevas formas de movilidad.

Abertis es uno de los principales actores internacionales en la gestión de infraestructuras de movilidad. Con más de 60 años de trayectoria, administra más de 8.000 kilómetros de autopistas y vías de alta capacidad en 15 países de Europa, América y Asia, y cuenta con cerca de 12.000 empleados. La compañía defiende la necesidad de reflexionar sobre el estado de las carreteras de alta capacidad.

Modelo bajo presión

El incremento del tráfico, el aumento del transporte pesado y las restricciones presupuestarias aceleran el desgaste de las infraestructuras de circulación en toda Europa. Junto al envejecimiento natural, estos factores elevan las necesidades de mantenimiento y modernización de la red viaria.

Diversos informes sectoriales advierten de un déficit estructural en la conservación de carreteras y autopistas. Mantener una vía de alta capacidad en condiciones óptimas implica actuaciones continuas sobre el trazado, la señalización, los sistemas de seguridad o la gestión del tráfico, entre otros. Según datos de la Asociación Española de la Carretera, conservar un kilómetro de autopista o autovía puede alcanzar los 80.000 euros anuales.

Nueva movilidad

La transformación tecnológica del transporte agranda el debate. El despliegue del vehículo eléctrico, los sistemas de movilidad conectada y, a medio plazo, la conducción autónoma exigen infraestructuras más avanzadas; capaces de integrar sensores, sistemas inteligentes de transporte y redes de recarga. La carretera dejará de ser únicamente un soporte físico para convertirse en una plataforma tecnológica.

Abertis ya ha participado en distintos modelos de gestión y financiación de infraestructuras con uso de tecnología avanzada. Por eso, defiende que solo con redes viarias más resilientes, digitalizadas y preparadas se podrá responder a las nuevas demandas de movilidad. Una modernización que además permitiría optimizar recursos, reducir congestiones y mejorar la seguridad vial mediante una gestión más eficiente del tráfico.

La financiación, a debate

Gran parte de las carreteras europeas se apoyan en sistemas de pago vinculados al uso de dichas infraestructuras. España, sin embargo, continúa siendo una excepción por el elevado peso de vías de alta capacidad sin tarificación. El debate sobre el llamado “pago por uso” ha ganado presencia en los últimos años, especialmente tras la liberalización de autopistas como la AP-7.

La experiencia de este corredor se ha convertido en uno de los ejemplos más citados por quienes defienden la necesidad de establecer un sistema sólido de financiación. Tras la eliminación de peajes, distintos organismos han alertado de un fuerte incremento del tráfico y de la congestión, especialmente del transporte pesado. Según datos recogidos por la Cambra de Comerç de Barcelona, en algunos tramos el tráfico habría crecido un 37% en turismos y hasta un 55% en camiones.

La presión sobre la infraestructura también ha reabierto el debate sobre la seguridad vial y el deterioro acelerado de la red. Josep Mateu, presidente del RACC, afirmó que “la principal autopista catalana está colapsada desde las siete de la mañana hasta las ocho de la tarde”. Y desde la Cambra de Comerç de Barcelona advierten que “el desgaste continuará aumentando, con impactos negativos sobre la competitividad, la seguridad y la movilidad”.

Frente a este escenario, Abertis plantea avanzar hacia modelos alineados con los principios europeos de contribución en función del uso y del impacto ambiental. La compañía considera que este enfoque introduce criterios de equidad —contribuye quien utiliza la infraestructura y genera desgaste— y permite garantizar recursos recurrentes para mantenimiento, innovación y modernización de la red.

Mirando al futuro

El debate sobre las infraestructuras viarias ya no se centra únicamente en ampliar la red de carreteras, sino en cómo garantizar que las vías de alta capacidad existentes también sean funcionales y competitivas. El mantenimiento, la digitalización y la adaptación a nuevas soluciones de transporte emergen como únicas respuestas.

Abertis advierte de que responder a estas nuevas necesidades requerirá financiación a largo plazo, capacidad de adaptación y una estrategia estable que permita preservar y modernizar unas infraestructuras llamadas a desempeñar un papel cada vez más relevante en la movilidad del futuro.