Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

PIDE PONERSE DE ACUERDO A EUROPA

Puente se reunirá con Teresa Ribera para presionar a los fabricantes de trenes por el retraso "enorme" en sus entregas

El ministro de Transportes traslada su "preocupación" por el sector europeo: "China está fabricando, sirviendo y homologando trenes mucho más rápido"

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, y el comisario de Transporte Sostenible y Turismo de la Comisión Europea, Apostolos Tzitzikostas, en Bruselas, a 26 de mayo de 2026.

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, y el comisario de Transporte Sostenible y Turismo de la Comisión Europea, Apostolos Tzitzikostas, en Bruselas, a 26 de mayo de 2026. / MINISTERIO DE TRANSPORTES Y MOVILIDAD SOSTENIBLE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El ministerio de Transportes elevará su batalla por los retrasos en la entrega de trenes de los fabricantes europeos. Óscar Puente se reúne este miércoles con la vicepresidenta primera y comisaria de Competencia, la socialista española Teresa Ribera, para abordar esta cuestión y llamar la atención sobre la situación del mercado europeo que, según sostienen fuentes de su entorno, no es competitivo. El objetivo de Puente con estas visitas (el martes tuvo un encuentro sobre el mismo tema con el Comisario de Transportes) es propiciar un acelerón en la industria ferroviaria europea, que ha quedado atrás frente a competidores internacionales, especialmente China.

Puente pretende así añadir presión a los fabricantes de trenes, pero tratando al mismo tiempo de abrir un debate más general sobre la autonomía estratégica en la UE. Los plazos de entrega y la falta de escala en la industria del tren son para Transportes una rémora sobre la que deben buscarse soluciones. “La industria europea necesita una sacudida, necesita reaccionar y creo que alguien tiene que empezar a hacerlo” avanzaba en una entrevista con EL PERIÓDICO a finales del pasado año, tras señalar que “en Europa estamos en tiempos de pedidos que no bajan de 5 años y también en precios altos”.

"Estamos hoy en Bruselas con el objetivo de mantener una reunión con el comisario de Transportes —el griego Apostolos Tzitzikostas—, y mañana la tendremos con la comisaria de Competencia —Teresa Ribera— con un mismo asunto: la preocupación real en relación con la industria europea de fabricantes de trenes, de material rodante, de la cual España tiene una parte muy importante", sostiene Puente en un vídeo grabado desde la sede de la UE.

Retraso frente a China

El titular español de Transportes tiene previsto trasladar a su homólogo europeo la preocupación de España por "los retrasos enormes en los pedidos". "Hemos podido comprobarlo en prácticamente todos los países de la Unión Europea, y plantearlo además desde la óptica de la competencia con la industria china", ha sostenido Puente. "Mientras China está fabricando, sirviendo, homologando trenes mucho más rápido, la industria europea está tardando mucho tanto en fabricar como en luego probar, certificar y servir", ha lamentado el ministro.

Ante esta situación, el vallisoletano ha urgido a las autoridades europeas a ponerse de acuerdo "para recortar esos plazos lo máximo posible y hacer nuestra industria más competitiva, tanto en precios como en calidad".

CAF y Talgo

Lo cierto es que el peso español en la industria manufacturera de trenes se articula a través de la presencia de dos empresas históricas: CAF y Talgo. La primera atraviesa una situación sólida, ya que en sus últimas cuentas reportó un beneficio de 146 millones de euros, un 42% más que el año anterior, alcanzando una facturación de 4.400 millones de euros y una cartera récord de 16.235 millones de euros. El 68% de las ventas que CAF realiza al extranjero procede de Europa, y mantiene 150 contratos de servicio en 20 países.

En el plano europeo, CAF es un competidor directo de gigantes del sector ferroviario como Alstom, Siemens Mobility y Stadler. Uno de sus contratos estrella lo firmó con el operador de trenes belga SNCB, con el que acordó la fabricación de 180 trenes por un importe de 1.700 millones de euros, con la opción de ampliar hasta 380 unidades adicionales.

Talgo, por otra parte, no atraviesa una coyuntura tan boyante. La compañía, en cuyo capital entraron recientemente la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) con un 7,8% y el consorcio vasco liderado por el presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga, con un 27,4%, reportó pérdidas netas de 100 millones de euros. A estas cifras se suma un beneficio bruto de explotación (EBITDA) de 0,6 millones de euros, además de una deuda de 394 millones.

Sin embargo, la cartera de Talgo sigue mostrando señales de resistencia. La compañía cerró el pasado año con 4.466 millones de euros. En febrero de 2026, la compañía informó de que había alcanzado un acuerdo con Saudi Arabia Railways por el que fabricaría 20 nuevos trenes de alta velocidad para el país del Golfo Pérsico, lo que añadirá 1.332 millones de euros a su cartera, ascendiendo esta hasta los 6.000 millones de euros.

Suscríbete para seguir leyendo