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Informe del Ctesc

Los migrantes en oficios mal pagados triplican a los catalanes: "No somos capaces de integrar con trabajo de calidad"

Un informe del Ctesc reclama a la Generalitat disponer de más recursos públicos para que las personas venidas del extranjero puedan aprender catalán de forma fácil y gratuita

Latino, con trabajo y familia en España: así es el perfil mayoritario entre los 800.000 migrantes que podrán beneficiarse de la regularización

Riders de la empresa Glovo cerca de la Sagrada Familia.

Riders de la empresa Glovo cerca de la Sagrada Familia. / Zowy Voeten / EPC

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Gabriel Ubieto

Gabriel Ubieto

Barcelona
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Los migrantes vienen a Catalunya a asumir los empleos que muchas personas que ya viven aquí rehuyen. El número de personas nacidas en el extranjero en las ocupaciones de baja formación y peor pagadas, como la atención domiciliaria, el reparto o la limpieza, triplica al número de catalanes nativos. Así lo recoge un informe presentado por el Consell de Treball, Econòmic i Social de Catalunya (CTESC) este martes en el Parlament de Catalunya. Este organismo está formado por patronales y sindicatos y su objetivo es asesorar en políticas públicas al Govern de la Generalitat. Dos de las recomendaciones que los agentes sociales le han trasladado al Ejecutivo en su informe son facilitar la contratación en origen de profesionales para cubrir vacantes de difícil cobertura y ofrecer más plazas en cursos gratuitos para aprender catalán.

En un momento en el que el Gobierno avanza en la regularización extraordinaria de migrantes que pretende dar permiso de trabajo y residencia a casi un millón de personas que hoy viven en España de forma irregular, el presidente del Parlament, Josep Rull, ha querido llevar a la cámara catalana un informe con recomendaciones para mejorar su integración. "No somos capaces de integrar con trabajo de calidad", ha lamentado Rull. El documento parte de datos ya conocidos y periódicamente actualizados, como es habitual en los informes del CTESC, que sirven más para dejar constancia que para arrojar nuevas informaciones. Como, por ejemplo, que uno de cada cinco trabajadores catalanes ha nacido fuera de Catalunya.

El presidente del Parlament, Josep Rull, y el presidente del CTESC, Ciriaco Hidalgo, en el Parlament.

El presidente del Parlament, Josep Rull, y el presidente del CTESC, Ciriaco Hidalgo, en el Parlament. / Sara Soteras / ACN

El organismo presidido por Ciriaco Hidalgo recopila una batería de datos que dan cuenta de la mayor precariedad que atenaza a las personas migrantes. Sufren el doble de temporalidad que los nativos, tienen el doble de jornadas a tiempo parcialidad y mayor proporción de subempleados, es decir, que querrían trabajar más horas -para ganar más- de las que realmente hacen, en comparación con la población nativa. "Concentran casi lo triple de ocupaciones de baja cualificación (21,7%) que la población española (7,7%), siendo las más afectadas las personas extracomunitarias, y especialmente las de nacionalidad africana", reza el informe. Todo ello deriva en peores sueldos, hasta el punto de que una persona nacida fuera de Catalunya cobra, de media, un 22% menos que otra nacida en Catalunya. Según recoge el Ctesc, en términos absolutos eso se traduce en casi 7.000 euros brutos menos al año, de media.

Uno de los indicadores que muestra con mayor contundencia que los migrantes vienen a adaptarse a las lógicas del mercado laboral catalán y no a vivir de ellas es el grado de sobrecualificación. Casi la mitad de las personas nacidas en el extranjero y que tienen un empleo en Catalunya desempeña funciones para las que está sobrecualificado. Por ejemplo, una persona que en Ecuador era médico y que aquí sirve copas en un bar, porque no ha podido convalidar el título. En este sentido, patronales y sindicatos reclaman mayor celeridad a las administraciones para corregir ese déficit y que las acreditaciones sean más rápidas.

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