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Proyectos

La lavandería que conquistó al Rey, a Ana Botín y al sector hotelero

Yukonda Esparragoza ha modernizado con tecnología y avances en sostenibilidad Lavandería Romeral, un negocio familiar canario que ahora factura 4,3 millones

Yukonda Esparragoza, propietaria de Lavandería Romeral

Yukonda Esparragoza, propietaria de Lavandería Romeral

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Irene Mederos

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Un relevo generacional millonario. Yukonda Esparragoza no sabía que el negocio de lavandería que adoptó después de la jubilación de su primer dueño, Andrés Herrera, la llevaría a ser condecorada por el rey Felipe VI y que la propia directora del Banco Santander, Ana Botín, llegaría a visitarla para rescatarla de la crisis económica que derivó de la pandemia de covid-19. Y mucho menos que limpiaría al día hasta 16 toneladas de ropa con un equipo compuesto por 80 personas.

Esparragoza llegó a Gran Canaria desde Venezuela con su título como técnica superior en Administración del Turismo por la Universidad Simón Bolívar bajo el brazo. Posteriormente, en Canarias, cursó un máster en Dirección Turística en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y, más adelante, completó otro máster en Marketing y Dirección Comercial en una escuela de negocios. Hoy está el frente de Lavandería Romeral, negocio dedicado al sector de lavandería industrial.

Aunque sus inicios se remontan a la localidad del Castillo del Romeral, en 2018 la firma se trasladó al polígono industrial de Arinaga. Sin embargo, el cambio de ubicación no alteró su identidad. El nombre se mantuvo intacto por decisión de Esparragoza, "por orgullo y agradecimiento". "No puedo olvidar dónde nacimos y de dónde salimos; es parte de nuestra historia y con mucho orgullo llevamos el nombre", subraya.

El negocio es uno de tantos ejemplos de empresas familiares que no encuentran relevo generacional. Es decir, otro miembro de la familia que prosiga con el emprendimiento. Sin embargo, ella vio una oportunidad para replantear la compañía y reforzar su trabajo. Porque, como explica su propietaria, "ningún hotel en el mundo puede vender una habitación si no tiene sábanas y toallas limpias".

Cuatro pilares

La empresaria centra el éxito de su empresa, que ya factura cerca de 4,3 millones de euros al año, en cuatro pilares fundamentales: digitalización, sostenibilidad, equipo y calidad. La digitalización es una de las claves que ha permitido a Lavandería Romeral modernizar su modelo de negocio y mejorar tanto la eficiencia del trabajo como su impacto ambiental. En una actividad como la lavandería industrial, donde el consumo de agua, electricidad y combustibles es muy elevado, la incorporación de herramientas tecnológicas permite controlar mejor los procesos, reducir pérdidas y optimizar recursos.

Uno de los ejemplos más claros es el uso de tags RFID, una especie de código o microchip que se incorpora a cada prenda. Gracias a este sistema, la empresa puede seguir la trazabilidad de las sábanas, las toallas y otros textiles desde que salen de la lavandería hasta que regresan. Esto permite saber cuántos lavados tiene cada pieza, cuándo entró o salió por última vez y en qué punto concreto del recorrido se encuentra.

Dicha tecnología mejora el trabajo diario porque facilita enormemente el control de la ropa, reduce errores y ayuda a detectar pérdidas o prendas que ya no deben seguir en circulación por desgaste, tacto o imagen. Al mismo tiempo, contribuye a la sostenibilidad, ya que permite lavar cada pieza de la forma más adecuada según su composición y utilidad, alargar su vida útil y evitar compras innecesarias de material por parte de los hoteles.

Punto de inflexión

Pero la carrera de Esparragoza no solo se centra en su trabajo en la isla. La colaboración con la empresa pública de Proexca ha supuesto para la empresa un punto de inflexión en su proceso de internacionalización. La emprendedora explica que su entrada en el programa le permitió empezar a pensar "de forma seria" en la posibilidad de exportar el modelo de negocio desarrollado en Canarias a otros destinos turísticos.

Así, ver el nombre de Lavandería Romeral en países como Colombia y la República Dominicana podría llegar a ser una realidad. Porque uno de los objetivos de la compañía es empaquetar su modelo de lavandería industrial como franquicia y llevarlo a otros mercados, ya sea mediante la implantación de plantas propias o a través de la comercialización de las plataformas digitales que ha desarrollado.

En este proceso destacan dos plataformas digitales propias: Lavagood, orientada a la gestión de lavanderías, y Mantyx, centrada en el mantenimiento de plantas industriales. Gracias a su colaboración con Proexca, la empresa ha accedido a formación, contactos internacionales y espacios de networking con potenciales compradores, proveedores y otras empresas. Ese ecosistema, según explica Esparragoza, le permitió abrir una perspectiva que difícilmente habría alcanzado permaneciendo únicamente en la gestión diaria de la empresa.

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