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TELECOMUNICACIONES

Telefónica ultima la venta de su sede histórica de la Gran Vía de Madrid al empresario Tomás Olivo por 200 millones

La operadora apura el proceso para desprenderse del icónico rascacielos en el marco de su plan de desinversiones y eficiencias, y el directivo murciano se perfila como ganador de la puja

Sede histórica de Telefónica en la Gran Vía de Madrid.

Sede histórica de Telefónica en la Gran Vía de Madrid. / Europa Press

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D. P. P.

Madrid
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Telefónica ultima la venta de su sede histórica de la Gran Vía de Madrid. Tras un largo proceso de puja con varios candidatos, el empresario Tomás Olivo, una de las grandes fortunas españolas, se perfila como nuevo propietario del icónico edificio tras presentar una oferta por unos 200 millones de euros, según confirman fuentes al tanto de la situación, que ven encarrilada la operación pero que no la dan por cerrada.

Telefónica se desprenderá así de su primera gran sede central, que fue considerado el primer rascacielos de Europa y que es casi centenaria (se inauguró en 1929, sólo cinco años después de la fundación de la compañía), como parte del proceso de desinversiones de activos no estratégicos y en busca de eficiencias en el marco de su nuevo plan estratégico. Una operación en la que ha irrumpido, con muchos visos de imponerse en la carrera, el empresario murciano Tomás Olivo, en un movimiento adelantado por El Nuevo Digital.

Olivo es uno de los grandes nombres del negocio de los centros comerciales en el mercado español, y controla grandes instalaciones de retail a través del grupo General de Galerías Comerciales, y también es el segundo mayor accionista de Unicaja, con una participación que supera el 9%. Fuera de los focos de los medios de comunicación, Olivo es también una de las grandes fortunas del país, con un patrimonio estimado de unos 4.600 millones de euros.

El futuro propietario dará un uso presumiblemente comercial a los 32.000 metros cuadrados repartidos en las 13 plantas del edificio, aunque aún está por confirmarse el destino final del inmueble. Las limitaciones impuestas por el Ayuntamiento de Madrid para cambiar el uso del edificio histórico por razones de protección de patrimonial es uno de los motivos que ha ido complicando la operación en los últimos meses, y que ha hecho que generara dudas entre algunos de los fondos inmobiliarios que participaban en el proceso como potencialmente interesados.

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