Concurso de acreedores
La subasta de las fábricas de Serra Soldadura en Zona Franca queda desierta y sus 180 trabajadores enfilan el paro
Las factorías propiedad hasta ahora del grupo Aernnova se encaminan a la quiebra pese al interés inicial de algunas compañías de coger el testigo
Serra Soldadura inicia un concurso de acreedores y deja 500 empleos en vilo en la Zona Franca de Barcelona

Protesta del personal de Serra Soldadura frente a las instalaciones de la empresa en la Zona Franca ante el inminente cierre. / JORDI COTRINA / EPC

La subasta para adjudicar las dos factorías del grupo Serra Soldadura, ubicadas en la Zona Franca de Barcelona, ha quedado desierta y sus 180 trabajadores están a punto de perder sus empleos. Esta compañía era hasta hace poco propiedad del grupo Aernnova, especializado en industria aeroespacial, que forzó un concurso de acreedores voluntario para deshacerse de esos activos. La empresa de origen vasco alegó pérdidas económicas continuadas. El concurso está en su fase final y, por el momento, ninguna empresa ha aparecido para hacerse cargo de la situación y mantener la actividad y el empleo en la periferia barcelonesa.
"No ha aparecido ningún comprador y no nos lo esperábamos", explican fuentes de la CGT, presentes en el comité de empresa. Serra Soldadura es una empresa industrial histórica de la Zona Franca, fundada en 1934 y especializada en la fabricación de instalaciones de soldadura y ensamblaje. Entre sus clientes se cuentan varias de las grandes marcas de la automoción, entre otros, y la firma cuenta con una red de proveedores que también se verá afectada por su cierre. Los sindicatos presentes en Serra Soldadura cifran en unos 500 empleos, entre directos e indirectos, los que dependen de la supervivencia o no de la sociedad.

Protesta del personal de Serra Soldadura frente a las instalaciones de la empresa en la Zona Franca ante el inminente cierre. / JORDI COTRINA / EPC
Según ha podido saber este medio, hubo al menos sietes compañías -entre empresas y fondos de inversión- que mostraron un interés (y lo dejaron por escrito) en adquirir parte de los activos que dejaba el grupo Aernnova, lo que hubiera permitido salvar parte de los puestos de trabajo. Uno de los requisitos impuetos en el concurso era que la empresa que se quedara una o las dos plantas mantuviera al menos el 70% de la plantilla. Fuentes conocedoras del proceso explican que parte de los interesados se han acabado absteniendo por no querer o poder garantizar actividad suficiente para mantener esos 125 empleos mínimos. Otros apuntan a un precio "excesivo" para los activos que dejan las factorías.
Por un motivo u otro, en la subasta celebrada este miércoles 20 de mayo no se ha acabado materializando las intenciones de ninguna y el reloj aprieta. El concurso de acreedores abierto está en su fase final y el administrador concursal, Jordi Albiol (de RCD Legal), explica a este medio que prevé realizar una nueva ronda de contactos entre los interesados y organizar una nueva subasta el próximo 29 de mayo. Si después de la misma no se persona ningún comprador, Serra Soldadura quedará finiquitada, sus activos pendientes de venta y los trabajadores serán cesados y enviados a cobrar la indemnización mínima de Fogasa.
Fuentes conocedoras del proceso explican que desde la Generalitat se están moviendo activamente para tratar de buscar un comprador que mantenga la actividad en las plantas. Una de las vías que puede activar el administrador concursal para reavivar el interés de los potenciales compradores es rebajar esas garantías mínimas de empleo, algo que no satisface a los sindicatos.
Calendario de movilizaciones
La plantilla de Serra Soldadura lleva varias semanas manifestándose en contra del cierre y reclamando a las administraciones una solución de continuidad para lo que entienden es un proyecto industrial estratégico y viable. Los empleados llevaron las protestas hasta el Parlament de Catalunya y la plaza Sant Jaume y preparan un desplazamiento hasta el País Vasco para señalar a los hasta ahora propietarios, el grupo Aernnova.
Serra Soldadura es la reestructuración más traumática anunciada durante las últimas semanas en Catalunya, donde firmas como Nissan, Ficosa o Nestlé están negociando sus propios expedientes de regulación de empleo (ERE) y entre todas suman más de 800 despidos. La diferencia entre Serra Soldadura y el resto de compañías industriales es que la primera está pendiente de un cierre total y las demás pretenden recortar plantilla pese a una situación de beneficios.
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