Vivienda, sueldos y natalidad
Tener un hijo en España tiene otro ‘alquiler’ oculto: las guarderías privadas superan ya la media de los 500 euros al mes
El coste de la escuela infantil, sumado al precio de la vivienda y a salarios ajustados, agrava el freno demográfico en España

Imagen de recurso de una escuela infantil, algo que, de media, en España ya supera los 500 euros al mes y supone otro escollo para la natalidad española / MANU MITRU - ARCHIVO

Tener un hijo en España implica asumir un gasto fijo que, para muchas familias, empieza a parecerse a pagar un segundo alquiler. El precio de una guardería privada ya supera de media los 500 euros mensuales en buena parte del país y, en ciudades como Madrid o Barcelona, puede rozar incluso los 1.000 euros al mes en determinados centros privados e internacionales.
La presión económica llega además en un momento especialmente delicado para los jóvenes: salarios contenidos, dificultades crecientes para acceder a la vivienda y una emancipación cada vez más tardía. El resultado es un cóctel que economistas y demógrafos llevan años señalando como uno de los grandes frenos de la natalidad en España.
Los datos reflejan esa realidad. Según distintos comparadores y estudios de mercado sobre escuelas infantiles privadas, el coste habitual de una plaza se mueve entre los 300 y los 700 euros mensuales, mientras que los centros “premium” de las grandes capitales pueden superar claramente esas cifras.
La propia infografía y el estudio elaborados por Welpay (plataforma de beneficios e incentivos laborales para empleados de empresas) sitúa el coste medio de una plaza en España en 386 euros mensuales si se mezclan pública y privada, aunque el precio de la privada escala notablemente por encima. Además, obtener plaza en una guardería pública es bastante complicado.
El problema es que ese gasto llega en una etapa vital en la que muchas familias todavía están intentando estabilizar su situación económica. Según los últimos datos salariales del Instituto Nacional de Estadística (INE), el salario mediano en España ronda los 1.700-1.900 euros netos mensuales –unos 2.385 euros brutos–, dependiendo de la situación personal y autonómica. En la práctica, una guardería privada puede consumir fácilmente entre un 25% y un 40% del sueldo de uno de los progenitores.
Vivienda, el gran escollo
A eso se suma el coste de la vivienda, convertido ya en otra de las grandes barreras económicas para los menores de 35 años.
Según portales inmobiliarios especializados como Idealista, el precio del alquiler alcanzó máximos históricos durante 2024 y principios de 2025 en numerosas capitales españolas, especialmente en Madrid, Barcelona, Málaga, Valencia o Palma. El Banco de España alertó en su último Informe de Estabilidad Financiera de que los precios de la vivienda en España siguieron mostrando un comportamiento expansivo con respecto a la evolución de la renta de los hogares y los tipos de interés.
Emancipación cerca de los 30 años
La consecuencia es visible en los datos de emancipación. El Consejo de la Juventud de España sitúa la edad media de emancipación cerca de los 30 años y advierte de que el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas estructurales de la juventud española.
En paralelo, España continúa registrando una de las tasas de fecundidad más bajas de Europa. Los datos del INE muestran que el número de nacimientos encadena años de descenso y que la media de hijos por mujer se mantiene alrededor de 1,10, lejos del nivel de reemplazo generacional.
El coste de criar a un hijo
La escuela infantil se ha convertido en uno de los ejemplos más claros de cómo los costes cotidianos condicionan las decisiones familiares. No se trata solo del precio de la matrícula. El comedor, ampliación horaria, material escolar o actividades extra pueden elevar todavía más la factura mensual.
En ciudades con fuerte presión inmobiliaria, muchas familias se enfrentan así a una suma complicada: alquiler o hipoteca, suministros, transporte y, además, varios cientos de euros al mes para poder conciliar vida laboral y cuidado infantil.
El propio sector empresarial ha empezado a incorporar el llamado “childcare” como beneficio laboral para retener talento. Welpay destaca en uno de sus últimos análisis que cada vez más compañías están ofreciendo ayudas vinculadas a guardería y retribución flexible precisamente por el impacto económico que tiene este gasto sobre las familias trabajadoras.
Detrás de ese movimiento empresarial hay una realidad demográfica y económica cada vez más evidente: tener hijos en España no depende únicamente de la voluntad personal, sino también de la capacidad económica para asumir una cadena de costes fijos que empieza mucho antes del colegio.
Y ahí es donde la guardería se ha convertido en algo más que un gasto educativo. Para miles de familias, representa el primer gran peaje económico de la crianza.
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