Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Venta y alquiler de viviendas

Estas son las responsabilidades legales si decides comprar o alquilar una casa donde hubo un crimen

Comprar o alquilar inmuebles con antecedentes de crímenes violentos no es ilegal, pero puede plantear algunas implicaciones sobre el valor y la transparencia

La compra de viviendas modera su caída un 0,5% en febrero, hasta las 59.689 operaciones

El valor de mercado de viviendas con antecentes de crímenes puede disminuir entre un 15% y un 50% debido a la percepción social negativa

El valor de mercado de viviendas con antecentes de crímenes puede disminuir entre un 15% y un 50% debido a la percepción social negativa / Eduardo Parra - ARCHIVO

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Alejandro Navarro

Alejandro Navarro

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El hecho de comprar o alquiler una vivienda en la que ocurrió un crimen no es una práctica ilegal en España, aunque puede plantear algunas dudas importantes en lo que se refiere a la responsabilidad del propietario, derechos del inquilino o el impacto directo sobre el valor del inmueble.

Básicamente, a pesar de que este tipo de viviendas no cuenta con ninguna restricción legal, su historial sí que puede influir en aspectos clave como la decisión de compra.

La normativa no obliga a informar directamente al comprador

A día de hoy, la regulación de vivienda en España permite comprar una vivienda donde haya ocurrido algún crimen violento, o incluso un asesinato. Aun así, aunque no se prohíbe su compraventa, sí que suelen denominarse "viviendas estigmatizadas", ya que su valor puede verse afectado por la percepción social.

Por otro lado, tampoco existe una obligación general de informar al comprador o arrendador de que en la vivienda ocurrió un crimen. Sin embargo, esta persona siempre puede solicitar directamente el historial del inmueble.

En este caso, si el vendedor oculta la información o responde de forma engañosa, esta decisión podría suponer consecuencias legales, ya que estaría motivando al comprador a firmar el contrato mediante una información incorrecta.

Por ello, según establece el artículo 1265 del Código Civil, si se demuestra que hubo un engaño a la hora de dar el consentimiento, la validez del contrato podría verse perjudicada. A su vez, el denunciante debe probar sus efectos sobre el valor de la vivienda o la voluntad de compra.

Responsabilidades del propietario y el inquilino

Ahora bien, si posteriormente se decide poner la vivienda en alquiler, el propietario sigue siendo responsable del estado de la vivienda, sin tener en cuenta su pasado.

Además, el propietario debe mantener la vivienda en condiciones aptas para su habitabilidad; reparar daños estructurales o desperfectos importantes; así como garantizar la seguridad básica de la vivienda. Por ello, si existen daños materiales después de un acto delictivo, el propietario deberá asumir su reparación.

En el caso del inquilino, este posee una protección legal reforzada, aunque sí debe responder ante daños causados por mal uso o negligencia; actividades ilegales o prohibidas en la vivienda; o incluso deterioros derivados de su conducta.

Sin embargo, si hablamos de defectos estructurales o hechos ocurridos antes de su ocupación, el inquilino no tendrá que asumir responsabilidades.

La percepción social de la vivienda, un factor clave

En todo caso, debemos tener en cuenta que la percepción de la sociedad sobre una vivienda puede ser un condicionante, sobre todo en cuanto a su valor en el mercado inmobiliario.

De hecho, en casos especialmente mediáticos o graves, se han generado descensos del precio que oscilan entre un 15% y 50%. Además de ello, la venta suele ser más lenta y el número de compradores puede reducirse de manera significativa.