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Por fases y hasta 2040

ERC propone una línea orbital ferroviaria de 5.200 millones para dar el sí a los presupuestos

Los republicanos plantean un “cuarto cinturón ferroviario” para conectar las grandes ciudades metropolitanas sin pasar por Barcelona y reclaman que el Estado financie íntegramente la infraestructura

El Govern y ERC ratificarán el pacto político de los presupuestos en una comisión bilateral con el Estado

Línea orbital ferroviaria: el tren que quiere coser la segunda corona sin pasar por Barcelona

Un tren circula por la red de Rodalies en Granollers, una de las estaciones de la futura línea orbital ferroviaria.

Un tren circula por la red de Rodalies en Granollers, una de las estaciones de la futura línea orbital ferroviaria. / JORDI COTRINA / EPC

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Barcelona
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La propuesta que ERC ha puesto sobre la mesa para impulsar la línea orbital ferroviaria, un histórico proyecto concebido para conectar las principales ciudades de la segunda corona metropolitana sin pasar por Barcelona, costará 5.200 millones de euros y debería estar acabada en 2040. La iniciativa forma parte de la negociación presupuestaria con el Govern de Salvador Illa y persigue transformar el actual modelo radial de Rodalies en una red más transversal y mallada, adaptada, según defienden fuentes republicana, a la “Catalunya en red” y a una movilidad cada vez menos centrada en la capital catalana. Este jueves se lo han explicado a cargos municipales en la sede del partido en Barcelona.

La propuesta recupera una infraestructura proyectada hace más de dos décadas y prácticamente congelada desde 2010. El planteamiento de ERC pasa por construir de forma progresiva un gran corredor ferroviario entre Vilanova i la Geltrú y Mataró atravesando el Penedès, el Baix Llobregat y el Vallès. El objetivo es crear una alternativa real al vehículo privado y absorber parte de los desplazamientos transversales que actualmente saturan tanto la red viaria como las líneas ferroviarias radiales que convergen en Barcelona.

Descripción del proyecto de línea ferroviaria orbital.

20 años en un cajón

La línea orbital ferroviaria acumula años de estudios y planificación. De hecho, si en 2010 se hubieran cumplido los plazos, este año, el 2026, estaría toda en servicio. Nada más lejos de la realidad. Los primeros trabajos arrancaron en 2004 y el Plan Director Urbanístico que reservó los terrenos por donde pasaría (y que sigue vigente) se aprobó definitivamente el 9 de abril de 2010. El diseño original prevé 120 kilómetros de recorrido, de los cuales 68 serían de nueva construcción, además de una red de estaciones e intercambiadores conectados con Rodalies y Ferrocarrils de la Generalitat.

Estación de la R4 de Rodalies de Sabadell Centre.

Estación de la R4 de Rodalies de Sabadell Centre. / JORDI COTRINA / EPC

La propuesta republicana insiste en que la infraestructura no debe entenderse como una simple circunvalación ferroviaria, sino como una red de nodos metropolitanos conectados entre sí. El esquema enlazaría grandes polos de población y actividad económica del Vallès, el Baix Llobregat, el Maresme, el Garraf y el Penedès, generando conexiones directas entre corredores hoy obligados a pasar por Barcelona.

La R8, el embrión

ERC sitúa la actual R8 como el “embrión real” de esta futura orbitalidad ferroviaria. La línea, que conecta el Baix Llobregat y el Vallès, es considerada estratégica por su capacidad para generar intercambios con FGC y con las líneas radiales de Rodalies, además de actuar como vía alternativa en caso de incidencias, cosa que ahora no pasa.

La iniciativa plantea una ejecución por fases entre 2027 y 2040. La fase inicial (denominada fase cero) pasaría por reforzar la R8 existente antes de 2032 y completar varios intercambiadores considerados prioritarios: los de Hospital General y Sant Cugat con FGC y otro en Riu Sec, en la R4. Esta primera actuación tendría un coste estimado de 135 millones de euros.

400 millones en compra de trenes

Posteriormente, el proyecto avanzaría con nuevas conexiones entre Santa Perpètua y Sabadell, un tramo presupuestado en 665 millones; una segunda gran fase de 1.450 millones para ampliar el corredor; otra entre Terrassa, Martorell y Vilafranca, valorada en 1.150 millones; y finalmente la conexión entre Vilafranca y Vilanova, con un coste estimado de 1.400 millones.

En total, la propuesta eleva la inversión a 5.200 millones de euros: 4.800 destinados a la propia infraestructura, otros 400 millones para la compra de trenes y 15 millones reservados a estudios y proyectos iniciales, algunos de los cuales ya arrancados, como el Sabadell-Granollers.

Pasajeros a la espera de un tren de Rodalies en la estación de Mataró, que sería cabecera de línea de la futura orbital ferroviaria.

Pasajeros a la espera de un tren de Rodalies en la estación de Mataró, que sería cabecera de línea de la futura orbital ferroviaria. / Zowy Voeten / EPC

Financiación del BEI

Los republicanos defienden que la infraestructura debe financiarse íntegramente con recursos estatales, aunque plantean también la participación del Banco Europeo de Inversiones (BEI). Según trasladan fuentes de ERC, la propuesta ya ha sido abordada con el Ministerio de Hacienda y el de Transportes y Movilidad Sostenible en el marco de las negociaciones sobre los presupuestos, que estos días ultiman detalles.

La formación sostiene que el traspaso ferroviario debe ir más allá de la gestión cotidiana del servicio y convertirse en una herramienta de planificación territorial. “Rodalies es autogobierno y también una forma de decidir cómo debe moverse Catalunya”, resumen fuentes republicanas. El planteamiento enlaza directamente con la Estratègia Ferroviària de Catalunya 2025-2050 aprobada por el Govern el pasado noviembre, que recuperó oficialmente tanto la línea orbital como el Eix Transversal Ferroviari como dos de los grandes corredores estructurales del futuro sistema ferroviario catalán.

ERC defiende que la construcción no debe esperar a disponer del trazado completo terminado y apuesta por ejecutar tramos funcionales que permitan ganar capacidad progresivamente. De hecho, una parte del corredor ya está en marcha: el tramo entre Sabadell y Granollers se encuentra actualmente en estudio informativo y varias actuaciones sobre la R8 ya están en ejecución.

Baza electoral para las municipales

ERC concibe este proyecto no solo como una condición para los presupuestos, sino también como una baza electoral más de cara a las elecciones municipales de 2027. La línea orbital impactará en algunas de las zonas más pobladas de Catalunya más allá de la comarca del Barcelonès y, por lo tanto, debería tener una potencial rentabilidad electoral. Entre el Vallès Occidental, el Oriental, el Baix Llobregat, el Maresme, el Garraf y el Penedès superan los tres millones de habitantes.

Oriol Junqueras y Ester Capella (ERC) explicando la línea orbital a cargos municipales del partido.

Oriol Junqueras y Ester Capella (ERC) explicando la línea orbital a cargos municipales del partido. / Quique García / EFE

La prueba de la importancia que para ERC tiene el proyecto en clave municipal -y electoral- es que este mismo jueves ha citado en su sede de Barcelona a sus cargos municipales y otros representantes territoriales. Se trababa de una sesión informativa para que conozcan a fondo los detalles de la iniciativa para poderlos trasladar a sus respectivas ciudades. ERC sufrió un varapalo en las últimas municipales y busca recuperarse en las próximas. Cualquier munición es bienvenida para lograrlo.

La línea orbital no es la única condición del partido de Junqueras para aprobar las cuentas catalanas. También negocia la constitución de una sociedad mercantil para agilizar las inversiones del Estado en Catalunya y el traspaso de una competencia estatal que aún no ha trascendido. Fuentes conocedoras de las conversaciones transmiten que la semana que viene será clave para saber si es posible un pacto final.

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