Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Previsiones económicas

La economía catalana crecerá un 2,4% en 2026 pese a la incertidumbre global: lo hará por encima de la media europea, según BBVA Research

El banco también prevé un alza del 2,5% en 2027, impulsado por el turismo, la energía barata y las exportaciones de servicios, aunque alerta del impacto de la vivienda y la falta de talento

Grupos de turistas en el bus turístic delante de la Casa Batlló, en el Passeig de Gràcia

Grupos de turistas en el bus turístic delante de la Casa Batlló, en el Passeig de Gràcia / Ferran Nadeu / EPC

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Sabina Feijóo Macedo

Sabina Feijóo Macedo

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La economía catalana será más resiliente frente a la incertidumbre geopolítica global que la mayoría de regiones europeas. Así lo estima BBVA Research en su informe Situación Catalunya de mayo de 2026, presentado este jueves por Miguel Cardoso y José Ballester, quienes desgranaron las previsiones económicas para los próximos dos años.

Las conclusiones apuntan a que el PIB catalán crecerá un 2,4% este año y un 2,5% en 2027, en ambos casos por encima del promedio histórico de la región —que entre 1995 y 2019 fue del 2,2%— y muy por encima de la media de la eurozona. En ese periodo se crearán 175.000 nuevos empleos y la tasa de paro bajará hasta el 6,8%.

El diagnóstico, eso sí, es de moderación respecto a ejercicios anteriores, teniendo en cuenta que en 2024 el PIB creció un 3,7% y en 2025 un 2,8%. Sin embargo, para los economistas el foco no está tanto en las cifras como en los factores que las sostienen y explican por qué Cataluña resistirá mejor que sus vecinos europeos el impacto de los aranceles de Trump, la escalada del precio del petróleo y la incertidumbre en Oriente Medio.

El turismo como válvula de escape geopolítica

El primero de esos factores es el turismo, por paradójico que resulte. BBVA Research señala que el conflicto en Oriente Medio está redirigiendo flujos de viajeros desde destinos competidores del Mediterráneo oriental hacia la costa catalana. El informe recuerda lo sucedido durante la Primavera Árabe, cuando en 2016 las pernoctaciones de extranjeros en Cataluña pasaron de contribuir con 2,8 puntos porcentuales al crecimiento total a más de 5 puntos porcentuales, un salto que el banco atribuye directamente a ese efecto de sustitución de destinos.

Además, los datos del primer trimestre de 2026 ya apuntan en esa dirección, con las pernoctaciones de viajeros extranjeros en Cataluña creciendo un 7,7% interanual y con el gasto con tarjeta de extranjeros al alza en las provincias de Lleida y Girona. “La resiliencia que venimos observando tanto en el crecimiento de la demanda como en la creación de empleo tiene que ver con factores que, en principio, deberían sostener el crecimiento”, explicó Ballester durante la presentación del informe.

El banco advierte, no obstante, de que el sector turístico empieza a tocar límites por el lado de la oferta. El número de plazas hoteleras disponibles en Cataluña no ha aumentado desde 2024 y los visados de obra nueva para establecimientos turísticos tampoco anticipan un gran incremento a corto plazo.

Electricidad más barata que en Europa

El segundo factor diferencial es la energía, en una comunidad que produce más electricidad de la que consume —una posición que comparten pocas comunidades españolas— y su industria es significativamente menos intensiva en gasto energético que la de regiones con mayor peso industrial, como Asturias o el País Vasco. A ello se suma que el precio de la electricidad en España se sitúa actualmente alrededor de un 40% por debajo de la media de la eurozona, una brecha que BBVA Research atribuye al avance de las renovables y que constituye, en palabras del informe, “una ventaja competitiva importante” para las empresas catalanas.

Esta situación, si bien es cierto que protege más a Catalunya frente a los vaivenes del precio del petróleo, no la hace inmune. “Por cada incremento del 10% en los precios del petróleo, estaríamos hablando de una reducción de alrededor de dos décimas en el crecimiento del PIB en Cataluña y de unas tres décimas más de inflación”, apuntó Ballester, recordando que el Brent rondaba los 85 dólares en marzo, frente a los 70 dólares contemplados en las previsiones base del banco.

En este contexto, la entidad valora positivamente las medidas fiscales adoptadas tanto por el Gobierno central como por la Generalitat para amortiguar el encarecimiento energético —rebajas del IVA sobre la electricidad y el gas, suspensión del impuesto a la producción eléctrica y ayudas a sectores intensivos como el agroalimentario y el transporte—, aunque subraya que su efecto es principalmente a corto plazo.

Las exportaciones de servicios, el gran motor a largo plazo

El tercer pilar señalado por BBVA Research, y el que considera más prometedor a largo plazo, es el peso de las exportaciones de servicios no turísticos. Cataluña concentra entre un 20% y un 25% de las exportaciones españolas de este segmento, que ya supera el 6,5% del PIB regional y crece a ritmos muy superiores a los del resto de la economía.

El banco se refiere a actividades como el desarrollo de software, los servicios financieros, la consultoría o las tecnologías de la información, que “se encuentran ya entre un 40% y un 45% por encima de los niveles de 2019”, señaló Ballester, quien subrayó que todavía existe “espacio para llegar al 12%, que es el promedio de la Unión Europea”.

Para BBVA Research, estas actividades son especialmente atractivas porque no dependen directamente del turismo físico y generan empleos de alto valor añadido en Barcelona y otras ciudades catalanas. “Es uno de esos factores diferenciales, sobre todo respecto al conjunto de Europa y buena parte de España”, destacó Ballester.

Vivienda y talento, los grandes cuellos de botella

Las principales limitaciones que observa el banco no están en la demanda, sino en la oferta de talento. A medida que la tasa de paro se acerca al 7%, las empresas encuentran cada vez más dificultades para incorporar trabajadores con la formación adecuada.

La inmigración ha cubierto en los últimos años casi el 80% del empleo creado en Cataluña, y la regularización en curso —que podría afectar a unas 150.000 personas en la región— dará un nuevo impulso al mercado laboral a corto plazo. Sin embargo, las proyecciones demográficas del Instituto Nacional de Estadística (INE) apuntan a una desaceleración de los flujos migratorios hacia 2031 que, de confirmarse, dejará al descubierto la necesidad de aumentar la productividad por hora trabajada.

Detrás de estos avances, la vivienda seguirá siendo uno de los principales cuellos de botella. Ballester recordó que desde 2021 en Cataluña se han creado 200.000 hogares y solo se han construido 70.700 viviendas, lo que ha generado un déficit estructural de 130.000 unidades en el conjunto de la región —casi 77.000 solo en la provincia de Barcelona—.

El precio del alquiler absorbe ya el 55% de la renta salarial media de una familia, mientras que la cuota hipotecaria para comprar una vivienda media supone alrededor del 30%. Se trata de una problemática que no es únicamente social, sino también económica, ya que puede afectar negativamente al atractivo de Cataluña para captar inmigración cualificada y, con ello, lastrar la creación de empleo a medio plazo.

Suscríbete para seguir leyendo