ENERGÍA
El Gobierno pide abrir el debate sobre la gran reforma pendiente de los impuestos de la energía para bajar la luz y subir los combustibles
Transición Ecológica aboga por una “propuesta fiscal global y equilibrada” que salga de un gran pacto político y con el sector, pero subraya que la fiscalidad nacional de los carburantes fósiles está por debajo de la media europea
“Seguramente debe haber rebajas fiscales en unos ámbitos y también incrementos fiscales en otros para que la señal de precios sirva para impulsar la electrificación”, subraya el secretario de Estado de Energía

Surtidor de combustible en una gasolinera. / Alejandro Martínez Vélez - Europa Press - Archivo

El Gobierno defiende iniciar una “reflexión sobre la fiscalidad de la energía”, un debate amplio en busca de un pacto político y con el sector energético para reequilibrar el peso impositivo en las diferentes energías, y con el objetivo de impulsar la electrificación de la economía y reducir la dependencia de los combustibles fósiles. En plena crisis por la guerra en en Oriente Medio, escalada de precios incluida, no es el momento. Pero la reforma fiscal de la energía se ve desde el Ejecutivo como una herramienta más para estar mejor preparados de cara a próximas crisis.
“Revisar la fiscalidad energética seguramente es una de las grandes tareas pendientes de esta legislatura… de cualquier legislatura. Requiere un debate amplio”, subrayó este lunes el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, en un desayuno informativo. “Del mismo modo que se puede plantear una rebaja de la fiscalidad de la electricidad, lo cierto es que España tiene de manera estructural una fiscalidad de las energías fósiles inferior a la media europea”.
Los sucesivos gobiernos han ido aplazando, por ejemplo, atender la exigencia de la Unión Europea de igualar la carga impositiva de gasóleo y gasolina o la necesidad de tener una fiscalidad verde en general más ambiciosa. La subida de los impuestos al gasóleo es uno de los hitos incumplidos por parte de España como parte de los compromisos exigidos por Bruselas para desembolsar fondos europeos del Plan del Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Groizard, ‘número dos’ del Ministerio para la Transición Ecológica, se quejó de que todo acercamiento a la fiscalidad energética por parte del sector o de la oposición política se aborda exclusivamente pidiendo rebajas, “sin que nadie se haga responsable de las implicaciones que tiene o de las partidas de gasto que hay que recortar” para cubrir esas eventuales bajadas de impuestos, y esas reclamaciones también se realizan sin una visión integral de las consecuencias sobre el propio sistema energético de cara al futuro.
“Si hablamos de fiscalidad energética debemos tener una foto completa. Seguramente debe haber reducciones fiscales en algunos ámbitos, pero también incrementos fiscales en otros para que la señal de precios sirva para impulsar la electrificación”. Esto es, retocar los impuestos de unas y otras energías para que a las compañías les sea más rentable utilizar electricidad que quemar combustibles fósiles en sus procesos productivos. Una electricidad con precios bajos gracias a las renovables y de producción autóctona frente a la dependencia de las importaciones de combustibles fósiles.
Una reforma que no sería rápida y que requeriría de un amplio consenso, tanto en el Parlamento como con el sector energético. “Hay mucho debate por delante, pero por desgracia son debates muy polarizados, muy politizados”, anticipó el secretario de Estado, que subrayó la necesidad de conseguir una “propuesta fiscal global y equilibrada”.
Impuesto extraordinario a las energéticas
España, Alemania, Italia, Portugal y Austria solicitaron a la Comisión Europea estudiar la necesidad de retomar -como ya se hizo en la crisis energética tras la invasión rusa de Ucrania- la aplicación de un impuesto temporal sobre las grandes energéticas si consiguen beneficios extraordinarios e inesperados provocados por las subidas del precios del petróleo y el gas por la guerra en Oriente Medio. “Ahora mismo no estamos en la misma situación que con Ucrania y el Gobierno no ha tomado medidas en este sentido, sólo ha planteado la necesidad de anticipar el debate”.
El secretario de Estado subrayó que las medidas sí adoptadas hasta ahora en España, a través del plan anticrisis, tienen un alto coste fiscal, de unos 5.000 millones de euros. Y defendió que si algunas compañías se benefician de “manera desmedida” se han de activar instrumentos para que haya “cierta proporcionalidad entre la capacidad de unos y las necesidades que otros”.
De momento, vigilar y ver, con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) controlando la evolución de los precios y de los márgenes empresariales en plena crisis. Pero el Ejecutivo español defiende estudiar la aplicación de impuestos extraordinarios si se detecta la existencia de beneficios caídos del cielo para compensar el “importante coste fiscal para las arcas públicas y para el conjunto de la economía” de las medidas para proteger a los consumidores de las subidas de precios.
Suscríbete para seguir leyendo
- Rodri, electricista: 'La gente se gasta 4.000 euros en un sofá, pero le cuesta hacerlo en una instalación eléctrica porque no se ve
- Terremoto hoy en Granada: última hora en directo
- Crece el temor en el PSOE a una posible imputación del partido por el caso Leire tras el verano
- Bernat sobrevive en el bosque rompiendo todas las reglas: 'No creo que en el colegio haya aprendido casi nada de lo que es primordial para esta vida. Incluso he tenido que desaprender muchas cosas
- La promesa', avance semanal: Ángela le hace una difícil petición a Máximo y Curro recibe una carta de la Casa Real
- Feijóo vela armas en su verano más corto para su última oportunidad de llegar a la Moncloa
- Sorteo Extra Verano de la ONCE 2026, última hora en directo: número premiado y resultados
- Mario, agricultor español viviendo en Australia: 'Gano 1.800 euros a la semana