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El regreso del activo refugio

Ni depósitos ni Bolsa: el oro vive un boom histórico y ya atrae a cada vez más a pequeños ahorradores

La inversión mundial en oro se disparó un 84% en 2025, según el World Gold Council, impulsada por la inflación, la geopolítica y la volatilidad de los mercados

Imagen de archivo de varios lingotes de oro. En la actualidad, cada vez más ahorradores se refugian en el oro mientras crece la incertidumbre económica

Imagen de archivo de varios lingotes de oro. En la actualidad, cada vez más ahorradores se refugian en el oro mientras crece la incertidumbre económica / BLOOMBERG - ARCHIVO

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Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

Madrid
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El oro vuelve a brillar en plena tormenta económica. La inflación, la incertidumbre geopolítica y la volatilidad de los mercados han impulsado un fuerte regreso del llamado “activo refugio” por excelencia, hasta el punto de que cada vez más pequeños ahorradores están incorporándolo a sus estrategias de inversión o protección patrimonial.

Los datos respaldan esa tendencia. Según el último informe anual del World Gold Council (WGC), la inversión mundial en oro aumentó un 84% en 2025, mientras que la compra de lingotes y monedas físicas creció un 16%, alcanzando máximos de más de una década. El precio del metal precioso también se disparó durante el pasado ejercicio, impulsado por las tensiones internacionales, las expectativas sobre los tipos de interés y la búsqueda de activos considerados más defensivos.

Detrás de este movimiento hay un cambio de comportamiento que ya detectan entidades financieras, plataformas de inversión y empresas especializadas en metales preciosos. Desde Madrid Gold, filial de Madrid Vaults especializada en inversión en oro y plata física, aseguran haber observado durante los últimos meses un aumento del interés en el metal precioso entre perfiles con menor capacidad de ahorro.

Hace unos años el acceso a la inversión en metales preciosos como oro o plata era mucho más limitado. Hoy se puede invertir con cantidades más pequeñas, desde los 50 o 100 euros, y eso está democratizando el mercado

Seamus Fahy

— Director general de Madrid Gold y Madrid Vaults

La posibilidad de invertir en cantidades más reducidas (a través de monedas, pequeños lingotes, fondos cotizados o incluso productos digitales respaldados por oro físico) ha facilitado el acceso a un mercado históricamente asociado a grandes patrimonios.

Un refugio histórico en tiempos de incertidumbre

El oro ha desempeñado tradicionalmente un papel de refugio en momentos de crisis o elevada incertidumbre económica. Así ocurrió durante episodios como la crisis financiera de 2008, la pandemia o los recientes conflictos geopolíticos internacionales.

Además del inversor particular, también los bancos centrales llevan años reforzando sus reservas de oro. Según datos del propio World Gold Council, las compras oficiales de oro por parte de bancos centrales se mantienen en niveles históricamente elevados desde 2022, en un contexto marcado por la fragmentación geopolítica y la búsqueda de diversificación frente al dólar.

Ese movimiento institucional ha reforzado la percepción del oro como activo defensivo. No obstante, los expertos recuerdan que no se trata de una inversión exenta de riesgos ni garantiza beneficios automáticos.

Aunque el oro suele actuar como cobertura parcial frente a la inflación o las turbulencias financieras, su precio también puede registrar fuertes oscilaciones o bajadas y atravesar largos periodos de bajo rendimiento. A diferencia de otros activos, además, no genera dividendos ni rentas periódicas.

Oro, ETF y bitcoin: así invierten los ahorradores

El auge del oro coincide también con un momento de transformación en las formas de inversión. Muchos pequeños inversores optan hoy por productos cotizados respaldados por oro físico –los conocidos ETF–, mientras otros prefieren comprar directamente monedas o lingotes para mantener control sobre el activo.

Paralelamente, algunos analistas observan una convivencia creciente entre el oro y activos digitales como bitcoin y criptomonedas, especialmente entre perfiles jóvenes que buscan alternativas a los productos financieros tradicionales. No obstante, ambos activos presentan diferencias importantes en volatilidad, regulación y comportamiento histórico.

Empresas dedicadas a la compraventa y custodia de metales preciosos, como Madrid Vaults, también apuntan a un creciente interés por soluciones de almacenamiento privadas para oro físico. La compañía, especializada en cajas de seguridad independientes, sostiene que algunos inversores buscan complementar la inversión con sistemas de custodia fuera del entorno bancario tradicional, aunque no existen por ahora estadísticas oficiales que permitan cuantificar el alcance real de esta tendencia en España.

Lo que sí reflejan los datos globales es un renovado interés por los activos considerados refugio en un contexto de elevada incertidumbre económica. Y, entre todos ellos, el oro vuelve a ocupar un lugar central en las carteras de muchos inversores más de medio siglo después del fin del patrón oro.

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