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Operación empresarial

Los trabajadores denuncian que Pascual ya desmantela su fábrica de Gurb y se lleva el envasado de leche a Burgos

La plantilla, que prepara acciones para evitar la salida de las máquinas, considera que la maniobra vulnera su derecho a la huelga

La empresa afirma que si la planta se va a dedicar a la mozzarella "es lógico adaptar los medios productivos" y asegura que los trabajadores ya han recibido la oferta de Casa Tarradellas para seguir en Osona

Los trabajadores de la fábrica de Leche Pascual en Gurb van a la huelga contra la venta a Casa Tarradellas

Camioneta de Leche Pascual

Camioneta de Leche Pascual / El Periódico

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María Jesús Ibáñez

María Jesús Ibáñez

Barcelona
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Los 79 trabajadores que forman la plantilla de Leche Pascual en Gurb (Osona) han asegurado que la empresa tiene previsto empezar a desmantelar este fin de semana una de las dos líneas de leche uperisada de la fábrica barcelonesa, con la intención de trasladarla a Aranda de Duero (Burgos), donde la empresa tiene su sede. Los afectados se están organizando para no permitir la salida de ninguna máquina, según han comunicado fuentes sindicales, mientras que la compañía afirma que la acción estaba ya planificada y que forma parte de su plan de reoganización, tras la venta de la planta a Casa Tarradellas.

Con la retirada de este material, mantienen los trabajadores, la empresa busca desactivar los efectos de la huelga convocada para el próximo lunes, con la que la plantilla quiere protestar contra la venta y la posterior reconversión de la fábrica para la producción de mozzarella para pizzas. El comité de empresa ya ha comunicado el desmantelamiento a la Inspecció de Treball y ha insistido en la necesidad de abrir un proceso de información y consulta sobre cómo afectará el traslado de la producción a Aranda de Duero.

Fuentes de Pascual consultadas por este diario insisten en que "dado que la actividad de la fábrica se centrará en la elaboración de mozzarella, es lógico adaptar los medios productivos a esa nueva realidad". De este modo, agrega la compañía, el traslado de la maquinaria de envasado de leche "se enmarca en ese proceso de reorganización, está planificado y coordinado con antelación para no alterar el abastecimiento a los clientes y no tiene vinculación alguna con el ejercicio del derecho de huelga".

Imagen de archivo de la planta de envasado de Leche Pascual en Gurb (Osona).

Imagen de archivo de la planta de envasado de Leche Pascual en Gurb (Osona). / El Periódico

En este sentido, Pascual insiste en que la operación no solo no tiene nada que ver con la huelga, sino que reitera que su voluntad es hacer una transición tranquila de la propiedad. "La totalidad de los trabajadores de la planta de Gurb ya disponen de las ofertas individuales de empleo de Casa Tarradellas, que garantizan el salario y la antigüedad, lo que aporta un marco de certidumbre para que cada persona pueda tomar decisiones con información y garantías", indican las mismas fuentes. Según la empresa, "estas ofertas han sido entregadas formalmente y han sido rechazadas expresamente por el abogado que asiste a algunos trabajadores en el marco de un acto de conciliación laboral".

Cierre por fases

Los trabajadores aseguran, por su parte, que el traslado de la maquinaria de uperización a Burgos no es la primera acción de la compañía para ir saliendo de Osona. Entre febrero y marzo pasados, "la fábrica dejó de tratar y envasar leche que producía para la marca Lidl y ha anunciado que para la marca Llet Nostra dejarán de hacerlo el próximo 13 de mayo", aseguran en un comunicado.

Para Quim Español, abogado del Col·lectiu Ronda que asesora a los trabajadores de Gurb, resulta indiscutible que con el desmantelamiento, la empresa "pretende vulnerar el derecho de huelga de la plantilla creando las condiciones para que su paro resulte completamente ineficaz y la huelga no impacte sobre el objeto de la producción". El asesor legal considera que esta forma de proceder "es ilícita porque va mucho más allá del legítimo ejercicio de la facultad de dirección". "La legislación -asegura- veta expresamente las actuaciones tendentes a sustituir a los trabajadores en huelga o la adopción de medidas destinadas a mantener la producción por vías alternativas, que es exactamente lo que está haciendo Leche Pascual".

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