Banca
El Sabadell celebra su éxito en la opa y abre nueva etapa con Marc Armengol al frente
Los accionistas de la entidad ovacionan a González-Bueno en su adiós a un banco que afronta una nueva transformación tecnológica
González-Bueno: "No me imagino un núcleo más duro que nuestros clientes accionistas"

César González-Bueno, Josep Oliu y Marc Armengol, tras la junta general de accionistas celebrada en Sabadell. / Jordi Cotrina

Josep Oliu prometió hace un año a los accionistas del Banc Sabadell que si la entidad sobrevivía a la opa del BBVA en la jornada de este miércoles se servirían 'gin tonics'. La efusión no ha llegado a tanto -se ha quedado en dos concurridas barra donde se servía vino y cerveza- pero viendo a Joan, un veterano accionista del banco, quedaba claro que no hacía ninguna falta. Sentado en una de las sillas habilitadas en la Cambra de Sabadell para la junta general del banco, abría con avidez la tradicional caja de bombones que la entidad catalana regala a los asistentes. Y en un rápido movimiento, bombón para adentro y sonrisa de satisfacción: "Vengo cada año, excepto cuando estuvimos en Alicante".
La primera persona que empleaba Joan era habitual entre los accionistas asistentes, la mayoría de la misma ciudad de Sabadell y muchos de ellos antiguos empleados. "Tuve miedo de que desapareciéramos, porque el Bilbao [BBVA] iba demasiado prepotente", aseguraba Montserrat. Marta, que también confesaba haber pasado miedo durante los meses en que se extendió el abrazo del oso del banco de origen vizcaíno, seis veces más grande, se mostraba satisfecha. "Esto lo ha ganado la ciudad de Sabadell", afirmaba. La euforia no acababa ahí y alcanzaba a uno de los destinatarios de las cámaras durante la junta: el flamante consejero delegado, Marc Armengol, que sustituirá a César González-Bueno y de quien poco se sabía hasta ahora. "No le conozco, pero diría que es un buen elemento", apuntaba Miquel, otro accionista ya jubilado.

Josep Oliu, en el centro, durante la junta general de accionistas celebrada este miércoles en Sabadell / Jordi Cotrina
Junto a los accionistas de a pie han acudido a la cita una nutrida representación de ejecutivos del banco, así como los miembros del consejo (con el veterano abogado Miquel Roca como secretario y maestro de ceremonias) y ex directivos como Tomás Varela o Miquel Montes. Todos ellos se han acercado al recinto ferial con el objetivo de celebrar que el Sabadell seguirá celebrando juntas y para asistir a un relevo histórico con la salida de González-Bueno, responsable de la exitosa defensa contra el BBVA, y la llegada de Armengol.
Al margen de la imagen del triunvirato (a los dos ejecutivos se une el sempiterno presidente del banco, Josep Oliu) la junta ha contado con los habituales discursos. En su turno de palabra, Oliu ha destacado la revalorización del precio de la acción durante 2025 -subió un 79%- y ha asegurado que las perspectivas de mejora siguen encima de la mesa. Pero ante todo, Oliu ha ejercido de valedor de Armengol ante los accionistas y de destacar su orientación tecnológica. "Llegar hasta aquí, después de estos 145 años, sólo ha sido posible porque el banco ha sido capaz de adaptarse, una y otra vez, a los distintos ciclos económicos y cambios del entorno, especialmente los tecnológicos", ha dicho. Ante la etapa que se abre, Oliu ha destacado que "los desafíos de adaptación a las nuevas tecnologías abren nuevas oportunidades y también nuevos requisitos de ciberseguridad".
Pasado y futuro
En el mismo sentido se ha expresado Armengol. Durante sus palabras ha explicado que "la competencia crece y aparecen nuevos modelos". "La tecnología está cambiando la forma de hacer banca: la utilización de datos, la inteligencia artificial y la capacidad de anticipación están elevando el nivel de reto para mantenernos competitivos", ha apuntado. Según ha anticipado, "el proyecto de Banc Sabadell del futuro se construirá tomando como elemento central los factores que nos han diferenciado desde nuestros orígenes: la relación cercana y honesta con nuestros clientes, con mención especial a las empresas, nuestra vocación genuina de servicio, y nuestra voluntad de acompañar al tejido empresarial y a la economía en su crecimiento y en sus proyectos de futuro".
En la junta se ha visibilizado, con intervenciones de los distintos sindicatos de la entidad, la incomodidad de la plantilla con los objetivos y exigencia laboral que viven los empleados, y también se han aprobado las entradas y salidas en el consejo, así como el resto de puntos del orden del día.
Pero el plato fuerte de la cita ha llegado con el discurso de César González-Bueno, con el que ha puesto punto y final a una intensa etapa de cinco años en que el precio de la acción se ha multiplicado por 12. El directivo ha asegurado que Banc Sabadell "es un proyecto sólido con un futuro ilusionante" y ha afirmado que "queda mucho y bueno por venir". "Hoy dejo mi responsabilidad en el banco, pero seguiré ligado a esta entidad como accionista… durante muchos años, porque este es un gran proyecto", ha sentenciado. Eran las 16.54 horas de la tarde cuando el auditorio se ha puesto en pie para dispensarle una ovación que ha durado 40 segundos, la más larga de la jornada.
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