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Los extranjeros copan casi dos de cada tres chalés que se compran en Alicante

La diferencia de poder adquisitivo es el principal motivo de esta hegemonía aunque también cuentan factores culturales nEspaña es el país europeo donde más residentes viven en pisos

Urbanizaciones en la Costa Blanca.

Urbanizaciones en la Costa Blanca. / David Revenga

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Es el sueño de muchos. Comprarse un chalé, con su pequeña terraza, a poder ser con piscina y con los vecinos lo más lejos posible. Sin embargo, son muy pocos los que lo consiguen. Para empezar, porque se trata de una tipología de vivienda bastante escasa en el mercado inmobiliario alicantino -solo el 29 % de los inmuebles vendidos el año pasado en la provincia eran unifamiliares-, pero, además, porque la competencia por ellos es casi mayor que por los pisos al tratarse de un tipo de propiedad especialmente demandada por los compradores internacionales que desembarcan en la Costa Blanca en busca de una segunda residencia.

De esta forma, en los últimos cinco años -desde que la pandemia convirtiera los chalés y bungalós en algo especialmente codiciado- los extranjeros han acaparado el 60,2 % de todos los unifamiliares vendidos en la demarcación, de acuerdo con los datos facilitados por el Colegio Notarial de Valencia.

En concreto, de las 82.857 viviendas de estas características que han cambiado de dueño en este tiempo en la provincia, hasta 49.926 fueron adquiridas por compradores llegados de otros países, frente a 32.931 que se quedaron los españoles. En este sentido, por si alguien lo dudaba, el año récord en la comercialización de unifamilares en Alicante fue 2022, justo cuando acabaron las restricciones que se pusieron en marcha para frenar al covid, cuando se llegaron a vender casi 18.000 casas, de las que 11.388 fueron a parar a manos de compradores extranjeros, y 6.566 a españoles. Eso sí, esta última cifra tampoco significa que sean residentes locales, ya que hay que recordar que otra parte importante de la demanda inmobiliaria de la zona corresponde a clientes de otras autonomías, como Madrid.

Tal y como apunta el experto inmobiliario y promotor Alfredo Millá, el principal motivo de que una mayoría de los chalés acaben en manos de compradores europeos se debe a su mayor poder adquisitivo. «Incluso en una misma promoción, el ticket medio de un español (es decir, el gasto) es un 25 % más bajo que el de un extranjero. Son los que compran siempre las casas más caras y cuando hablamos de propiedades por encima del medio millón de euros, prácticamente concentran todas las operaciones», explica el también fundador de Sonneil.

Gasto medio

Los propios datos de los notarios corroboran esta afirmación. Mientras que los compradores nacionales desembolsaron el año pasado una media de 143.296 euros por cada inmueble que compraron en la provincia, en el caso de los extranjeros esa cifra se dispara hasta los 224.192 euros. Y eso a pesar de que esta media también incluye las compras de nacionalidades como los marroquís, argelinos o diferentes países sudamericanos, con economías mucho más modestas.

Urbanizaciones en la zona de Benitatxell.

Urbanizaciones en la zona de Benitatxell. / David Revenga

Con todo y, a pesar de que el dinero sea la principal razón, tampoco hay que despreciar las cuestiones culturales, que indican que en otros países es mucho menos frecuente vivir en un bloque de pisos. En concreto, los últimos datos de Eurostat señalan que España es el país europeo donde un mayor porcentaje de la población vive en edificios plurifamiliares, con un 65,3 % del total, frente al 47,9 % de la media europea.

Frente a esta cifra, por ejemplo, el 90,2 % de los irlandeses vive en chalés o casas adosadas, al igual que el 77,1 % de los holandeses. Un dato especialmente significativo para comprender la evolución reciente del mercado inmobiliario de la Costa Blanca, si se tiene en cuenta que los compradores de esta nacionalidad desbancaron a los británicos el año pasado como los principales clientes internacionales de las inmobiliarias alicantinas.

Igualmente en Bélgica , el tercer mercado en importancia para el inmobiliario de la Costa Blanca, son el 76,8 %, y el Polonia, otro perfil de cliente en auge, el 58,4 %.

Con todo, Millá señala que los extranjeros tampoco ponen excesivas pegas a comprar apartamentos, siempre que cumplan con las condiciones que desean. En cuanto a los precios, sobre el papel, la diferencia por metro cuadrado no es excesiva -según Real Advisor, el metro cuadrado de un piso se paga ya en Alicante a 2.588 euros y el de un chalé a 2.815-, donde estriba la verdadera diferencia que los vuelve más caros es en la superficie, muy superior en el caso de las viviendas unifamiliares, lo que las convierte en un producto de lujo para el público local.

Alicante concentra el 20 % del mercado

La provincia de Alicante se mantiene como líder indiscutible del mercado inmobiliario internacional en España. De acuerdo con los datos de las notarías, el año pasado el 20,36 % de todos los extranjeros que adquirieron una propiedad en el país, lo hizo en la provincia. En concreto, 29.134 de un total de 116.693. Los neerlandeses, con 3.708 operaciones, fueron los más numerosos, seguidos por los británicos, con 3.166 transacciones; los belgas, con 2.574; los polacos, con 2.394; y los alemanes, que sumaron 1.926 operaciones.

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