Oportunidades
Del coche al dron: las vías de entrada de Catalunya en la defensa europea
Un informe de la Cambra de Comerç sostiene que el tejido industrial catalán tiene capacidad para entrar en un sector en plena expansión, pero advierte de que le faltan visibilidad, homologaciones y conexión con los grandes contratistas

Un nanosatélite de Sateliot. / SATELIOT

Catalunya busca hacerse un hueco en el nuevo ciclo europeo de defensa apoyándose en sus fortalezas industriales civiles. El camino no pasa tanto por fabricar tanques o grandes plataformas militares, donde el territorio parte con menos tradición, sino por adaptar capacidades ya existentes en automoción, robótica, electrónica, ciberseguridad, fotónica o espacio a las nuevas demandas de seguridad y defensa. El informe 'El potencial de la base tecnológica e industrial de uso dual en Catalunya' elaborado por la Cambra de Comerç de Barcelona identifica como principales aspectos a tener en cuenta:
1. Una ventana abierta a través de Europa
El aumento del gasto en defensa en Europa ha abierto una oportunidad industrial para territorios con tejido tecnológico avanzado, aunque no necesariamente vinculados de forma histórica al sector militar. La nueva agenda comunitaria busca reforzar la autonomía estratégica, reducir dependencias de terceros países y orientar una parte creciente de las compras hacia proveedores europeos.
En ese contexto, la defensa deja de ser solo una política militar y se convierte también en una palanca de reindustrialización. Según el estudio de la Cambra de Comerç de Barcelona, el reto para el tejido catalán es pasar de tener capacidades potenciales a convertirse en proveedor homologado dentro de las cadenas de valor europeas.
2. Catalunya no parte de cero
El punto de partida es paradójico. Catalunya no aparece integrada en los grandes corredores industriales de defensa definidos por el Ministerio de Defensa, a diferencia de polos como Madrid, Andalucía, Galicia o País Vasco. Sin embargo, sí cuenta con una base industrial y tecnológica relevante.
El informe señala que Barcelona es el tercera provincia en centros de trabajo vinculados a defensa, con 91, solo por detrás de Madrid y Sevilla. Si se suman Girona, Tarragona y Lleida, Catalunya alcanza los 117 centros. La cuestión, por tanto, no es crear una industria desde cero, sino ordenar, visibilizar y conectar esas capacidades con los grandes programas estatales y europeos.
3. La automoción, primera puerta de entrada
La vía de acceso más evidente es la automoción. Catalunya dispone de una potente cadena de valor en ingeniería, componentes, electrónica, procesos industriales, control de calidad y movilidad avanzada. Muchas de esas capacidades son transferibles a la defensa terrestre.
El salto puede producirse en ámbitos como la electrificación de plataformas, la movilidad autónoma, la electrónica embarcada, la ciberseguridad, los nuevos materiales, el mecanizado de precisión o los sistemas de control. La transformación del coche ofrece así una vía de entrada hacia vehículos militares, plataformas logísticas, sistemas autónomos y soluciones de uso dual.
4. Del coche al dron
La segunda gran puerta está en los vehículos no tripulados. La guerra de Ucrania ha acelerado el protagonismo de los drones y de los sistemas autónomos, y Europa los ha situado entre sus prioridades tecnológicas.
Catalunya puede entrar en ese mercado desde la robótica industrial, la automatización, la navegación autónoma, los sensores, el software de control y la coordinación de flotas. Empresas procedentes de la logística, la automoción o la industria 4.0 pueden adaptar soluciones civiles a usos militares, siempre que superen los requisitos de robustez, seguridad y certificación exigidos por el sector.
5. Proveedores especializados, no grandes contratistas
La oportunidad catalana no pasa, al menos a corto plazo, por competir como gran contratista principal, sino por integrarse como proveedor especializado de alto valor añadido. Eso implica entrar en las cadenas de suministro de grandes actores como Indra, Navantia, Airbus o GDELS-Santa Bárbara Sistemas.
El papel de las empresas catalanas puede estar en sensores, electrónica crítica, software seguro, comunicaciones, sistemas de simulación, componentes industriales, mantenimiento o servicios de ciclo de vida. Son nichos menos visibles que las grandes plataformas, pero con alto contenido tecnológico y mayor encaje con el tejido productivo local.
6. Certificarse o quedarse fuera
El principal cuello de botella está en la homologación. Para vender en defensa no basta con tener una buena tecnología: hay que cumplir normas de calidad, trazabilidad, seguridad de la información, ensayos militares y requisitos de contratación pública muy específicos.
Para muchas pymes catalanas, la entrada en defensa no exige cambiar completamente de negocio, sino cubrir brechas concretas: certificaciones como EN9100 o AQAP, ensayos ambientales o electromagnéticos, codificación de productos y capacidad para gestionar información sensible. Sin ese salto, el potencial industrial difícilmente se traducirá en contratos.
7. Más allá del vehículo: ciber, espacio y fotónica
Aunque la automoción y los drones ofrecen la narrativa más clara, el mapa de oportunidades es más amplio. Catalunya también cuenta con capacidades en ciberseguridad donde cuenta con 10.000 trabajadores, comunicaciones seguras, fotónica, semiconductores, tecnologías cuánticas, simulación y espacio.
Todas estas áreas tienen una dimensión dual cada vez más relevante. La defensa europea busca soluciones más digitales, autónomas, conectadas y seguras. Esa evolución acerca el mercado militar a empresas tecnológicas que hasta ahora operaban exclusivamente en ámbitos civiles
8. Oportunidades económicas
El estudio sectorial sobre la base tecnológica e industrial de uso dual en Cataluña cartografía las oportunidades económicas que se abren hasta 2030.
- Vehículos terrestres: La inversión en equipamiento de defensa de la UE alcanzó 88.000 millones de euros en 2024 y superará los 100.000 millones en 2025. El dominio terrestre absorbe entre el 30% y el 45% de esa partida —hasta 45.000 millones este año—. En España, el subsector pasó de 824 a 1.515 millones entre 2022 y 2023, con proyecciones de 2.000-2.800 millones anuales en 2030.
- Sector naval: Factura 1.110 millones de euros en España y genera más de 15.000 empleos. NAVANTIA concentra el 75,1% de las compras del Ministerio. La Fragata F-110 y el Submarino S-80 aglutinan el 90,4% del presupuesto naval, con 555 millones adicionales movilizados por los Planes de Equipamiento Militar 2025.
- Aeronáutica: El sector moviliza 400.000 millones de dólares anuales a escala global, 40.000 de ellos en aplicaciones militares. El mercado europeo pasará de 182.910 millones en 2025 a 235.000 millones en 2030. En España, el 58,7% de los contratos públicos de defensa son aeronáuticos y el sector militar (5.197 millones) supera al civil, con el 89% de producción exportada.
- New Space: El mercado global alcanzó 630.000 millones de dólares en 2024 y apunta a 1,8 billones en 2035. La ESA dispone de 16.900 millones de euros en 2025 —un 17% más que en 2022— con previsión de superar los 21.000 millones. España factura entre 1.200 y 1.500 millones en el segmento espacial, dentro de un total aeroespacial de 9.900 millones.
- Comunicaciones C4ISR: El mercado global puede alcanzar los 189.000 millones de euros en 2030, impulsado por la digitalización militar y las tensiones geopolíticas.
- Ciberseguridad: Mercado global de entre 170.000 y 210.000 millones de euros. En España se estima entre 2.000 y 2.500 millones. A corto plazo (1-3 años), el potencial es de 250-400 millones adicionales y entre 1.200 y 1.800 nuevos empleos especializados.
- Vehículos no tripulados: El mercado global de drones pasa de 36.400 millones de dólares en 2024 a 126.000 millones en 2032. Para actores bien posicionados, la facturación en 2030 puede situarse entre 450 y 700 millones de euros.
- Armamento y munición: Mercado mundial de 16.000 millones de dólares anuales, con crecimiento del 6,8%-8,2% hasta superar los 22.000 millones en 2027. España exporta más de 4.000 millones anuales (cuota global del 2%-3%). La munición inteligente crece al 9,5% anual, muy por encima de la media del sector.
- Simulación y gaming: El mercado global avanza de 14.000 millones de dólares en 2025 a 17.600 millones en 2030. Europa mantiene una cuota del 25%-30%, equivalente a 3.500-4.000 millones de euros anuales.
- Actividades auxiliares: El mercado español está valorado en 2.800 millones de euros anuales, con un crecimiento del 7%-9% hasta 2027. Los segmentos principales son energía y combustibles (34%), logística y mantenimiento (18%) y construcción e infraestructuras (15%).
- Consultoría de defensa: Este sector mueve entre 180 y 220 millones de euros anuales en España, con el 85% concentrado en Madrid, donde operan las divisiones de defensa de Deloitte, PwC, KPMG, EY, junto a Técnicas Reunidas Defence, Sener Aerospace, Idom e Indra.
Suscríbete para seguir leyendo
- Lo dice la Organización Mundial de la Meteorología (OMM): entre los meses de mayo y junio puede aparecer el 'Superniño
- Lola Valiente, 19 años, tras intentar dos veces acceder a Medicina: 'Tengo un 9,4 de Bachillerato, pero en la sele la presión por la nota puede conmigo
- Manuela del Caño, neurocientífica: “El reguetón y la música electrónica activan más zonas del cerebro que una sonata de Bach”
- Una fiesta con 11 muertos en Patagonia reveló que hay supercontagiadores del hantavirus: 'Fue un hito que probó la transmisión interhumana
- Última hora del hantavirus en el crucero MV Hondius, en directo: contagios, cuarentena y posible llegada a Canarias
- Competencia plantea limitar la cantidad de autoconsumo que se vierte a la red para prevenir 'desequilibrios' como el del 28A
- La Seguridad Social permite en 2026 cobrar el ingreso mínimo vital y el paro aunque el beneficiario viva con sus padres
- Aurelio Rojas, cardiólogo, sobre los beneficios del magnesio: 'Puede ayudar a perder peso y mejorar el estrés y el descanso